La cirugía de hernia inguinal es un procedimiento común para reparar un abultamiento en la ingle que ocurre cuando una parte del intestino delgado o del tejido graso sobresale a través de un punto débil en la pared abdominal. Esta condición puede causar dolor, molestias e incluso complicaciones si no se trata.
En este artículo, exploraremos en detalle la recuperación tras una cirugía de hernia inguinal, el tipo de dolor que se puede esperar, las actividades permitidas y las posibles secuelas.
Cuánto tiempo dura la recuperación de una cirugía de hernia inguinal
La recuperación de una cirugía de hernia inguinal varía dependiendo del tipo de procedimiento, la técnica utilizada y la condición individual del paciente. Generalmente, se espera una recuperación total en un período de 2 a 4 semanas, aunque algunos pacientes pueden necesitar más tiempo.
Se recomienda mantenerse en movimiento y caminar el día de la cirugía. Los niños pequeños no requieren restricciones después de una reparación rutinaria de hernia; sin embargo, los niños mayores deben evitar cualquier deporte que implique contacto físico, al menos durante 3 semanas.
Durante las primeras semanas después de la cirugía, se debe evitar hacer esfuerzos o levantar objetos pesados. El paciente no debe bañarse en la tina, por lo menos, durante 5 días, ya que la humedad puede despegar el esparadrapo de la piel y la herida podría abrirse.
Qué tan dolorosa es la cirugía de hernia inguinal
El dolor postoperatorio tras una cirugía de hernia inguinal es variable y depende de la técnica quirúrgica y la tolerancia individual al dolor.
Dolor leve: Se trata de un dolor moderado y ocasional que no limita el movimiento del paciente ni su actividad. Se suprime fácilmente con analgésicos habituales.
Dolor frecuente: Es un dolor que el paciente sufre con más frecuencia y que puede impedirle realizar algunas actividades que requieran de esfuerzo físico, como por ejemplo hacer deporte.
Dolor severo: Este tipo de dolor es muy frecuente y constante e impide al paciente realizar actividades simples, como caminar. En estos casos puede requerir de una analgesia superior, aunque como todos, acabará desapareciendo con el tiempo.
Tras la operación, el paciente comenzará a moverse poco a poco y el equipo médico le administrará analgésicos para disminuir el dolor postoperatorio. Lo más común es que el paciente sufra dolor, rigidez y malestar general tras la intervención. El cansancio también es normal, ya que no nos olvidemos que a pesar de que no es una cirugía grave, se trata de una intervención quirúrgica con anestesia general o epidural en la mayoría de los casos.
En el caso de la hernia inguinal en hombres, éstos pueden experimentar dolor en los testículos e incluso hinchazón. Es posible que tras la cirugía el paciente tenga dificultad para orinar (sobre todo los pacientes con problemas prostáticos) y precise de una sonda vesical de forma transitoria.
Control del dolor postoperatorio en el hogar
El control del dolor postoperatorio tras la operación de hernia inguinal es sencillo. El paciente puede tomar analgésicos o antiinflamatorios de uso corriente, como el ibuprofeno, de venta libre en cualquier farmacia. Si el paciente observa una secreción blanca o amarillenta, hinchazón de la zona operada, enrojecimiento, es importante que acuda al médico ya que la herida podría estar infectada.
Cuándo puedo caminar después de una operación de hernia inguinal
Habitualmente, la intervención se realiza por la mañana y el paciente puede irse de alta ese mismo día por la tarde o el día siguiente por la mañana. La cirugía puede realizarse por laparoscopia, la cual facilita una recuperación más temprana, o por técnica abierta tradicional. En ambos casos, esa misma tarde el paciente se puede levantar, tomar líquidos y sólidos y tener controlado el dolor. Si cumple estos criterios, el paciente puede irse de alta a su domicilio.
Dieta
Después de la cirugía, se puede realizar una dieta blanda la primera semana, reintroduciendo progresivamente la dieta normal. Se recomienda comida rica en fibra y beber agua abundante para evitar el estreñimiento, porque los esfuerzos abdominales pueden desencadenar dolor en la zona quirúrgica.
Medicación
La principal medicación que se precisan son los analgésicos para el dolor. Habitualmente, analgésicos menores, por ejemplo Nolotil, Paracetamol o Enantyum. Tomarlos 2 o 3 días pautados cada 8 horas, y después tomarlos de rescate si hay dolor. Habitualmente estas pautas suelen ser suficiente para controlar el dolor en la mayoría de los pacientes.
Cura postoperatoria
Para evitar la aparición de un hematoma (acumulación de sangre) en la herida, es recomendable que lleve ropa interior (bragas o calzoncillos) ajustados, tipo slip o boxer y ligeramente apretados. Es normal que la herida manche un poco de líquido o sangre.
Hay que mantener las heridas limpias y secas. El paciente se puede duchar, pero secando después la herida y limpiándola con povidona iodada o similar, poniendo un apósito limpio después. La herida no debe quedarse húmeda. NO se debe sumergir la herida, no deben tomar baños ni usar jacuzzis (hidromasajes) ni ir a nadar durante la primera semana después de la cirugía.
Actividad física
Puede reanudar gradualmente las actividades normales, como caminar, conducir y la actividad sexual, cuando se sienta preparado. Sin embargo, probablemente no sentirá ganas de hacer ninguna actividad extenuante por un par de semanas. Evitar coger pesos (más de 4 kg) y realizar esfuerzos abdominales durante 3 a 6 semanas (en cirugía laparoscópica se recomiendan de 3 a 4 semanas y en cirugía abierta de 5 a 6 semanas para reincorporarse a trabajos que precisen esfuerzos).
Puede caminar distancias no muy largas, aumentando progresivamente a partir del 3-4 día. Para conducir recomendamos esperar unos 15 días, mientras no le produzca dolor.
En caso de acceso de tos, ponga la mano sobre la herida y presione ligeramente.
Proteja la zona de la incisión del sol durante 1 año para evitar que la cicatriz se marque tiñéndose de color rojo o rosado.
Es frecuente y no debe preocuparle
Dolor leve a la movilidad. Sensación de que la herida le tira, pinchazos… Malestar y rigidez en un principio, sobre todo al moverse. Se pueden sentir cansados después de la cirugía, esto puede durar por algunas semanas. Los hombres pueden presentar hinchazón y dolor en los testículos. Es frecuente la aparición de hematomas alrededor de la ingle y la zona testicular.
Control
La revisión con le cirujano la realizamos 7-10 después de la cirugía para revisar las heridas y un mes después de la cirugía para valorar la situación del paciente antes de darle de alta.
Cuándo consultar con el cirujano
Debe consultar con su cirujano si:
- Experimenta un aumento repentino del dolor, hinchazón o enrojecimiento alrededor de la herida.
- Presenta fiebre o escalofríos.
- Tiene una secreción inusual de la herida.
- Se abre la herida.
- Tiene dificultad para orinar.
Qué secuelas deja una operación de hernia inguinal
Las secuelas de una cirugía de hernia inguinal son generalmente leves y temporales. La mayoría de los pacientes se recuperan completamente sin complicaciones. Sin embargo, es importante estar al tanto de posibles secuelas, que pueden incluir:
- Dolor persistente en la zona de la incisión.
- Infección de la herida.
- Dolor en los testículos (en hombres).
- Reacción alérgica a la malla utilizada.
- Hernia recurrente.
En la mayoría de los casos, estas secuelas pueden tratarse con éxito con medicación o procedimientos adicionales. Si experimenta alguna de estas secuelas, consulte con su cirujano.
La cirugía de hernia inguinal es un procedimiento seguro y efectivo que puede aliviar el dolor y prevenir complicaciones. Siguiendo las indicaciones de su médico y tomando las medidas necesarias para una recuperación adecuada, la mayoría de los pacientes pueden volver a su vida normal en unas pocas semanas. Si tiene alguna duda o preocupación, no dude en consultar con su médico.
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