Complejo mayor de histocompatibilidad (mhc): un sistema crucial para la inmunidad

Valoración: 3.17 (1340 votos)

El Complejo Mayor de Histocompatibilidad (MHC), también conocido como Complejo Principal de Histocompatibilidad (CPH) o por sus siglas en inglés MHC (Major Histocompatibility Complex), es un conjunto de genes que desempeñan un papel fundamental en el sistema inmunitario de los vertebrados. Estos genes codifican moléculas que se expresan en la superficie de las células, y su función principal es la presentación de antígenos a los linfocitos T, células clave en la respuesta inmune específica.

Temas que Desarrollaremos

¿Qué es el MHC y para qué sirve?

El MHC es un sistema complejo que permite al organismo distinguir entre lo propio y lo extraño. Las moléculas del MHC actúan como una especie de tarjeta de identidad para cada célula, presentando fragmentos de proteínas ( antígenos ) a los linfocitos T. Estos linfocitos poseen receptores que reconocen específicamente a los complejos MHC-antígeno. Si el antígeno es propio, la célula T no se activa; pero si el antígeno es extraño, la célula T se activa y se inicia una respuesta inmune para eliminar la amenaza.

La importancia del MHC se puede resumir en los siguientes puntos:

  • Reconocimiento de antígenos: Las moléculas del MHC son las responsables de presentar antígenos a los linfocitos T, permitiendo que el sistema inmune detecte sustancias extrañas.
  • Presentación antigénica: El MHC es crucial para la presentación antigénica, un proceso esencial para la activación de los linfocitos T y el desarrollo de una respuesta inmune específica.
  • Rechazo de trasplantes: La incompatibilidad entre las moléculas del MHC entre donador y receptor es una de las principales causas de rechazo de trasplantes.
  • Autoinmunidad: Los fallos en la selección de células T en el timo, donde se aprenden a distinguir lo propio de lo extraño, pueden llevar a la activación de células T autorreactivas, lo que puede desencadenar enfermedades autoinmunes.

Clasificación y nomenclatura del MHC

En los humanos, el MHC se localiza en el brazo corto del cromosoma 6 y está dividido en tres regiones principales, cada una con sus propios genes:

  • Región de clase I: Esta región contiene los genes HLA-A, HLA-B y HLA-C, que codifican moléculas que se expresan en todas las células nucleadas del cuerpo.
  • Región de clase II: Esta región contiene los genes HLA-DR, HLA-DQ y HLA-DP, que codifican moléculas que se expresan principalmente en células del sistema inmunitario, como linfocitos B, macrófagos y células dendríticas.
  • Región de clase III: Esta región contiene genes que codifican proteínas del sistema del complemento, así como otras proteínas relacionadas con la inmunidad, como la enzima 21-hidroxilasa y el factor de necrosis tumoral.

Las moléculas del MHC son altamente polimórficas, es decir, existen numerosas variantes de cada gen. Cada variante se denomina alelo, y el conjunto de alelos que se encuentra en un cromosoma se denomina haplotipo. Cada individuo hereda un haplotipo de cada progenitor. La gran variabilidad en los alelos del MHC contribuye a la diversidad de la respuesta inmune en la población.

Estructura de las moléculas del MHC

Las moléculas del MHC son proteínas de membrana que poseen una estructura compleja. Se dividen en dos clases principales: clase I y clase II.

Moléculas de clase I

Las moléculas de clase I están compuestas por dos cadenas polipeptídicas: una cadena α codificada por el MHC y una cadena β codificada por otro gen. La cadena α tiene tres regiones: una región aminoterminal que se une al péptido, una región similar a las inmunoglobulinas (Igs) y una región transmembranal. La cadena β se une a la cadena α de manera no covalente. La región de unión al péptido en las moléculas de clase I es una hendidura formada por las regiones α1 y α2 de la cadena α. Esta hendidura es donde se presenta el antígeno a los linfocitos T.

Moléculas de clase II

Las moléculas de clase II también están compuestas por dos cadenas polipeptídicas: una cadena α y una cadena β, ambas codificadas por el MHC. Al igual que las moléculas de clase I, estas moléculas tienen una región aminoterminal que se une al péptido, una región similar a las inmunoglobulinas (Igs) y una región transmembranal. La región de unión al péptido en las moléculas de clase II es una hendidura formada por las regiones α1 y β1 de las cadenas α y β, respectivamente.

complejo mayor de histocompatibilidad - Qué es el complejo mayor de histocompatibilidad y cómo funciona

Restricción inmune y reconocimiento antigénico

Los linfocitos T reconocen un antígeno solo cuando este es presentado en unión con una molécula del MHC por medio de una célula presentadora de antígenos (CPA). Las CPA son células especializadas, como macrófagos, células dendríticas y linfocitos B, que procesan antígenos y los presentan a los linfocitos T.

Existen diferencias importantes en el reconocimiento antigénico de las moléculas de clase I y II por parte de las células T:

  • Clase I: Las moléculas de clase I presentan péptidos de proteínas intracelulares, como virus o proteínas tumorales, procesadas por estructuras llamadas proteosomas. Los linfocitos T que reconocen estos complejos MHC-antígeno son principalmente células T citotóxicas (CD8+), que pueden destruir células infectadas o tumorales.
  • Clase II: Las moléculas de clase II presentan péptidos de proteínas extracelulares, como bacterias o proteínas extrañas, procesadas en los lisosomas. Los linfocitos T que reconocen estos complejos MHC-antígeno son principalmente células T auxiliares (CD4+), que pueden activar otras células del sistema inmune, como los linfocitos B, para producir anticuerpos.

Selección de células T y reconocimiento alogénico

Las células T se desarrollan en el timo, donde son seleccionadas para garantizar que solo se activan en respuesta a antígenos extraños y no a antígenos propios. Este proceso de selección se basa en la interacción entre el MHC propio y el receptor de células T (TCR).

complejo mayor de histocompatibilidad - Qué es el HLA y para qué sirve

El reconocimiento alogénico se refiere al reconocimiento de moléculas MHC de otro individuo. Este fenómeno es importante en el rechazo de trasplantes, ya que las células T del receptor pueden reconocer las moléculas MHC del donador como extrañas y desencadenar una respuesta inmune que destruye el injerto.

Respuesta inmunológica en el trasplante de órganos

El trasplante de órganos es una técnica médica que consiste en reemplazar un órgano enfermo por uno sano de un donador. Sin embargo, el sistema inmune del receptor puede reconocer al órgano trasplantado como extraño y rechazarlo. El principal factor que determina el éxito o fracaso de un trasplante es la compatibilidad entre el MHC del donador y el receptor. Cuanto mayor sea la diferencia en el MHC, mayor será el riesgo de rechazo.

El rechazo del injerto se produce por una serie de eventos complejos que implican a diversas células y moléculas del sistema inmune. El proceso se puede dividir en dos tipos:

Rechazo agudo

El rechazo agudo se produce de forma rápida, generalmente en las primeras semanas o meses después del trasplante. Se caracteriza por la infiltración del injerto por células inflamatorias, especialmente linfocitos T, que destruyen el tejido del injerto. Los principales mediadores del rechazo agudo son las células T, especialmente las células T CD4+ y CD8+, que reconocen los antígenos del donador presentados por las moléculas MHC.

Rechazo crónico

El rechazo crónico se produce de forma lenta y progresiva, generalmente meses o años después del trasplante. Se caracteriza por la formación de vasos sanguíneos anormales, fibrosis y daño al tejido del injerto. Las causas exactas del rechazo crónico son complejas y aún no se comprenden completamente. Sin embargo, se sabe que las células T, los anticuerpos y las citocinas juegan un papel importante en este proceso.

complejo mayor de histocompatibilidad - Qué es el MHC y para qué sirve

El MHC es un sistema genético fundamental para la inmunidad. Desempeña un papel crucial en el reconocimiento de antígenos, la presentación antigénica, el rechazo de trasplantes y la autoinmunidad. Comprender el MHC es esencial para el desarrollo de nuevas terapias inmunológicas, como la inmunoterapia contra el cáncer y la tolerancia a los trasplantes.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Complejo mayor de histocompatibilidad (mhc): un sistema crucial para la inmunidad puedes visitar la categoría Salud.

Subir