La anestesia es un procedimiento médico que se utiliza para bloquear el dolor y la conciencia durante una cirugía u otros procedimientos. Se administra mediante medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central, provocando un estado similar al sueño.

- Qué significa bajo anestesia
- Qué es un examen bajo anestesia
- Tipos de anestesia
- Cómo se siente estar bajo anestesia
- Por qué se realiza la anestesia
- Riesgos de la anestesia
- Percepción intraoperatoria
- Cómo te preparas para la anestesia
- Qué puedes esperar durante y después de la anestesia
- Qué es una movilización bajo anestesia
Qué significa bajo anestesia
La mayoría de las veces, un médico llamado anestesiólogo le dará anestesia. Algunas veces, una enfermera anestesista certificada registrada le administrará la anestesia.
A menudo la anestesia involucra más de un medicamento. Algunos medicamentos se le darán a través de una vena. Le pueden solicitar que inhale (respire) un gas especial a través de una máscara. Una vez que usted está dormido, el médico puede insertarle un tubo en la tráquea para ayudarlo a respirar y proteger los pulmones.
Lo vigilarán muy de cerca mientras esté dormido y monitorearán su presión arterial, el pulso y respiración. El proveedor de atención médica que lo cuida puede cambiar su nivel de profundidad del sueño durante la cirugía.
Usted no se moverá, no sentirá ningún dolor ni tendrá ningún recuerdo del procedimiento gracias a este medicamento.
Qué es un examen bajo anestesia
En Oftalmología pediátrica todos los procedimientos quirúrgicos y algunos procedimientos diagnósticos deben ser realizados bajo Anestesia General debido a la poca colaboración de los niños.
Se realiza el exámen bajo anestesia general tanto en aquellos paciente en los que es necesario hacer un diagnostico por presentar algún signo determinado (ej. leucocoria), o en aquellos pacientes en los que ya se tiene un diagnostico y es necesario realizar una evaluación o seguimiento de la patología (ej. Retinoblastoma, Glaucoma Congénito).
El procedimiento consiste básicamente en dormir al paciente para poder examinarlo en forma adecuada. El mismo es realizado por un anestesiólogo pediátrico.
La duración es la necesaria para realizar el exámen oftalmológico, que varía de acuerdo al caso.
El exámen oftalmológico completo consiste por lo general en tonometría (medición de la presión intraocular), biomicroscopía, gonioscopía, medición del largo axial, refracción, keratometría y fondo de ojo bajo dilatación pupilar.
En algunas patologías si su oftalmólogo lo indica, se pueden realizar también fotografías digitales del fondo de ojo.

Para la realización del exámen es necesario que el paciente este en ayunas varias horas, varia de acuerdo a la edad del paciente (ni siquiera puedetomar agua).
Esto es muy importante para evitar posibles complicaciones de la anestesia.
También es necesario que tenga realizados análisis de sangre y un exámen clínico general por parte de su pediatra.
Todas estas y otras indicaciones necesarias le serán dadas por parte de nuestros consejeros quirúrgicos.
La mayoría de los niños pueden volver a sus actividades cotidianas al día siguiente.
Tipos de anestesia
Existen varios tipos de anestesia, cada uno con sus propias características y usos.
Anestesia general
La anestesia general produce un estado similar al sueño mediante una combinación de medicamentos. Estos medicamentos, denominados anestésicos, se administran antes y durante una cirugía u otros procedimientos médicos. En la anestesia general se suele utilizar una combinación de medicamentos administrados por vía intravenosa y gases inhalados.
Te sentirás como si estuvieras dormido. Pero este tipo de anestesia no solo te duerme, sino que también hace que no sientas dolor. Esto se debe a que el cerebro no responde a reflejos ni señales de dolor.

El médico especializado en anestesia se llama anestesiólogo. En muchos hospitales, hay un anestesiólogo y un enfermero anestesista diplomado que trabajan en equipo durante el procedimiento. Mientras estás bajo anestesia, el equipo encargado de esta te mantiene bajo observación, vigila las funciones vitales del cuerpo, controla tu respiración y trata el dolor relacionado con el procedimiento.
Anestesia regional
La anestesia regional bloquea el dolor en una parte específica del cuerpo. Esto se logra mediante la inyección de un anestésico local en los nervios que transmiten las señales de dolor desde la zona a tratar.
Algunos ejemplos de anestesia regional incluyen:
- Anestesia epidural: se inyecta un anestésico local en el espacio epidural, que se encuentra alrededor de la médula espinal. Se utiliza comúnmente para el parto, cirugías de la parte inferior del cuerpo y alivio del dolor crónico.
- Anestesia raquídea: se inyecta un anestésico local en el espacio subaracnoideo, que contiene el líquido cefalorraquídeo. Se utiliza para cirugías de la parte inferior del cuerpo y también puede usarse para el parto.
- Bloqueo nervioso: se inyecta un anestésico local cerca de un nervio específico, bloqueando el dolor en la zona inervada por ese nervio.
Anestesia local
La anestesia local bloquea el dolor en un área pequeña del cuerpo. Se utiliza para procedimientos menores, como la extracción de dientes, biopsias y cirugías en la piel.
El anestésico local se inyecta directamente en el tejido o se aplica tópicamente.
Cómo se siente estar bajo anestesia
La anestesia general produce un estado similar al sueño mediante una combinación de medicamentos. Estos medicamentos, denominados anestésicos, se administran antes y durante una cirugía u otros procedimientos médicos. En la anestesia general se suele utilizar una combinación de medicamentos administrados por vía intravenosa y gases inhalados.
Te sentirás como si estuvieras dormido. Pero este tipo de anestesia no solo te duerme, sino que también hace que no sientas dolor. Esto se debe a que el cerebro no responde a reflejos ni señales de dolor.
El médico especializado en anestesia se llama anestesiólogo. En muchos hospitales, hay un anestesiólogo y un enfermero anestesista diplomado que trabajan en equipo durante el procedimiento. Mientras estás bajo anestesia, el equipo encargado de esta te mantiene bajo observación, vigila las funciones vitales del cuerpo, controla tu respiración y trata el dolor relacionado con el procedimiento.
Por qué se realiza la anestesia
El anestesiólogo, junto con el cirujano u otro especialista, recomendará el mejor tipo de anestesia para ti. El tipo de anestesia se elige según el tipo de cirugía al que te sometas, tu estado de salud general y tus preferencias.
Para algunos procedimientos, el equipo puede recomendar anestesia general. Estos incluyen procedimientos que podrían:
- tardar mucho;
- requerir el uso de relajantes musculares;
- llevar a un sangrado de importancia, y
- generar cambios significativos en la respiración, la presión arterial o la frecuencia cardíaca.
Según el procedimiento al que te sometas, es posible que se recomienden otros tipos de anestesia. Para una cirugía debajo de la cintura, como una cesárea o un procedimiento de reemplazo de cadera, se puede recomendar la anestesia raquídea. Para una cirugía en una parte específica del cuerpo, como la mano o el pie, se puede recomendar anestesia regional. Para procedimientos menores, como una biopsia, que afectan un área reducida, puede ser más adecuada la anestesia local. Si bien estos tipos de anestesia suelen combinarse con sedación durante el procedimiento, quizá no sean adecuados para procedimientos más complejos.
Riesgos de la anestesia
La anestesia general es muy segura. La mayoría de las personas no tiene problemas graves por este tipo de anestesia, ni siquiera las que padecen enfermedades de consideración.
El riesgo de que sufras complicaciones está más relacionado con el tipo de procedimiento al que te sometas y tu salud física general.
Después de la cirugía, los adultos mayores y las personas que tienen problemas médicos graves corren más riesgo de sufrir confusión. También presentan más riesgo de tener neumonía, un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco luego de la intervención, sobre todo cuando se someten a procedimientos más extensos.
Los siguientes son algunos factores que pueden aumentar el riesgo de complicaciones durante la cirugía:
- Fumar.
- Apnea del sueño.
- Obesidad.
- Presión arterial alta.
- Diabetes.
- Accidente cerebrovascular.
- Convulsiones.
- Otras enfermedades que afectan el corazón, los pulmones, los riñones o el hígado.
- Medicamentos que pueden aumentar el sangrado.
- Consumo excesivo de alcohol o drogas ilícitas.
- Alergias a medicamentos.
- Reacciones adversas a la anestesia con anterioridad.
Percepción intraoperatoria
En procedimientos donde se administran únicamente sedantes, se espera que la persona esté relajada y cómoda. No necesariamente estará dormida o inconsciente. Es normal que las personas sedadas estén conscientes durante una parte o la totalidad del procedimiento.
Si bien es muy poco frecuente, las personas pueden despertarse parcialmente cuando están bajo anestesia general. Los cálculos varían, pero alrededor de 1 o 2 personas de cada 1000 pueden padecer lo que se conoce como percepción intraoperatoria involuntaria. Más raro aún es sentir dolor, pero esto también puede suceder.
Esto ocurre tan pocas veces que es difícil saber a qué se debe. En su mayoría, los casos de percepción intraoperatoria involuntaria ocurren durante cirugías de urgencia o emergencia, o bien, durante emergencias imprevistas en cirugías de rutina. Cuando esto sucede, la persona puede sentir estrés o ansiedad. En algunas personas, esta experiencia puede causar problemas psicológicos a largo plazo similares a los del trastorno por estrés postraumático.
Cómo te preparas para la anestesia
En los días o en las semanas previas al procedimiento, adopta hábitos para un estilo de vida saludable. Para ello, puedes aumentar el nivel de actividad física, seguir una dieta saludable, dormir lo suficiente y dejar de fumar. Tener un mejor estado de salud antes de la cirugía puede contribuir a la recuperación de la anestesia y del procedimiento quirúrgico.
No olvides informar al proveedor de atención médica sobre todos los medicamentos que tomas. Esto incluye medicamentos con receta médica y también medicamentos, vitaminas y suplementos de venta libre.
Algunos medicamentos son seguros e incluso se recomienda seguir tomándolos en todo el proceso de la cirugía. Pero otros deben dejar de tomarse un día o varios días antes del procedimiento. El proveedor de atención médica o el cirujano te informará qué medicamentos debes tomar o dejar de tomar antes de la cirugía.
Además, te darán instrucciones sobre cuándo dejar de comer y beber. Las reglas sobre el consumo de alimentos y bebidas son para dar tiempo a que el estómago se vacíe antes del procedimiento. La sedación y la anestesia relajan los músculos del aparato digestivo. Esto disminuye los reflejos protectores normales del cuerpo que impiden el paso de alimentos y ácidos del estómago a los pulmones. Para tu seguridad, es importante que sigas estas instrucciones. Si no sigues las instrucciones sobre cuándo dejar de comer y beber antes de la cirugía, es posible que el procedimiento se retrase o se cancele.
Si tienes apnea del sueño, habla con el cirujano y el anestesiólogo sobre esta afección. El anestesiólogo o enfermero anestesista diplomado deberá revisará de cerca tu respiración durante y después de la cirugía. Si usas un dispositivo de noche para el tratamiento de la apnea del sueño, llévalo al procedimiento.

Qué puedes esperar durante y después de la anestesia
Antes del procedimiento
Antes de administrarte la anestesia, el anestesiólogo hablará contigo y podrá hacerte preguntas sobre lo siguiente:

- Tu historial médico.
- Los medicamentos con receta médica, de venta libre o suplementos herbarios que tomas o usas.
- Alergias a medicamentos.
- Tus experiencias anteriores con anestesia.
- La última vez que comiste o bebiste algo.
Esto ayudará al equipo encargado de la anestesia a elegir el tipo de anestesia más seguro para ti.
Durante el procedimiento
El anestesiólogo o enfermero anestesista diplomado generalmente administran los medicamentos con anestesia por una vía intravenosa en el brazo. Algunas veces, se puede administrar un gas para respirar con una máscara. Los niños quizás prefieran dormir con una máscara.
Una vez que te duermas, el anestesiólogo o enfermero anestesista diplomado pueden introducir una sonda endotraqueal flexible y de plástico por la boca hasta la tráquea. Esta sonda sirve para que recibas oxígeno suficiente. Además, protege los pulmones para que no ingresen secreciones de la boca ni otros líquidos, como los líquidos estomacales. La sonda endotraqueal se retira al finalizar el procedimiento, cuando comienzas a despertarte.
Un miembro del equipo de atención médica encargado de la anestesia te vigilará mientras duermes. Ajustará los medicamentos, la respiración, la temperatura, los líquidos y la presión arterial según sea necesario. Cualquier problema que ocurra durante la cirugía se corregirá con medicamentos y líquidos. En raras ocasiones, es necesario hacer trasfusiones de sangre.
Después del procedimiento
Cuando la cirugía finalice, el anestesiólogo o enfermero anestesista diplomado dejará de administrar los medicamentos anestésicos. Te despertarás lentamente, ya sea en el quirófano o en la sala de recuperación. Probablemente te sientas mareado y un poco confundido al despertar.
Es posible que tengas algunos efectos secundarios, tales como:
- Somnolencia
- Náuseas o vómitos
- Sequedad en la boca
- Dolor de garganta
- Una leve ronquera
- Escalofríos
- Picazón
- Visión borrosa
- Mareos
- Dolores musculares
También puedes tener otros efectos secundarios tras despertarte de la anestesia, como dolor. El equipo de atención médica encargado de la anestesia te preguntará si tienes dolor u otros efectos secundarios. Los efectos secundarios dependerán de tu estado y del tipo de cirugía. El proveedor de atención médica puede darte otros medicamentos después del procedimiento para reducir el dolor y las náuseas.
Qué es una movilización bajo anestesia
Este procedimiento es utilizado por quiroprácticos especialmente entrenados como un medio para romper cicatrices alrededor de una articulación sin ROM completa (rango de movimiento).
En casos de reemplazo total post-operatorio de rodilla, por ejemplo, si un paciente está teniendo dificultades para recuperar su flexibilidad Después de un período de 6-8 semanas, el médico puede optar por llevar al paciente a la sala de operaciones, colocarlos bajo anestesia y realizar una manipulación bajo anestesia. El procedimiento toma un período de tiempo relativamente corto (15-20 minutos) y el cirujano puede obtener un rango de movimiento mejorado para el paciente. Esto también se puede realizar para otras limitaciones musculoesqueléticas, como se indica. La manipulación de rodilla bajo anestesia (MUA) está indicada para pacientes con artroplastia total de rodilla (TKA) que no han obtenido al menos 90 ° de flexión en la 6ª semana postoperatoria.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Anestesia: qué es, tipos, riesgos y cómo prepararse puedes visitar la categoría Salud.
