El asma es una enfermedad respiratoria crónica que afecta a millones de personas en todo el entorno. Se caracteriza por inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias, lo que dificulta la respiración. Los broncodilatadores son medicamentos que se utilizan para tratar el asma y aliviar los síntomas de la enfermedad. Estos fármacos actúan dilatando los bronquios y permitiendo el paso del aire. Los más usados son de dos tipos: los agonistas beta2 adrenérgicos y los anticolinérgicos.
https://www.youtube.com/watch?v=6xQl6bfppvg
- Agonistas Beta2 Adrenérgicos: Relajando el Músculo Liso
- Efectos Secundarios de los Agonistas Beta2 Adrenérgicos
- Anticolinérgicos Inhalados: Otra Opción para la Broncodilatación
- Efectos Secundarios de los Anticolinérgicos Inhalados
- Administración de Broncodilatadores: Inhaladores, Nebulizadores y Otras Opciones
- Importancia del Control Médico
Agonistas Beta2 Adrenérgicos: Relajando el Músculo Liso
Los agonistas beta2 adrenérgicos son fármacos que producen broncodilatación porque relajan el músculo liso de los bronquios. Según la duración del efecto hablamos de dos tipos:
Agonistas Beta2 Adrenérgicos de Acción Corta (SABA)
También conocidos como broncodilatadores de acción corta, como el salbutamol o la terbutalina (administrados por vía inhalatoria). Estos fármacos producen la dilatación de los bronquios de 2 a 5 minutos después de su administración por vía inhalatoria y su efecto desaparece en pocas horas. Son el tratamiento indicado para el alivio rápido de los síntomas en la mayoría de los pacientes.
Agonistas Beta2 Adrenérgicos de Acción Larga (LABA)
También conocidos como broncodilatadores de acción prolongada, como salmeterol, formoterol o vilanterol. Estos fármacos broncodilatadores tienen un efecto de larga duración, al menos de 12 horas o más. Nunca se utilizan como único tratamiento del asma. Se usan junto con los glucocorticoides inhalados (GCI) en personas con asma persistente, leve o moderada que no se controla solo con ellos. Los broncodilatadores de acción prolongada (LABA) asociados a los glucocorticoides inhalados se pueden utilizar a partir de los 4 años.
Se administran por vía inhalatoria mediante diferentes dispositivos. Actualmente, podemos encontrar la asociación de un glucocorticoide inhalado más un broncodilatador de acción prolongada en el mismo dispositivo de inhalación, lo que se denomina terapia combinada.
Efectos Secundarios de los Agonistas Beta2 Adrenérgicos
En general, los medicamentos broncodilatadores son bien tolerados y producen pocos efectos secundarios: algo de nerviosismo, temblor o hacen que el corazón vaya más rápido. Estos efectos se deben a la acción del fármaco, y no indican mala respuesta o intolerancia al broncodilatador.
Anticolinérgicos Inhalados: Otra Opción para la Broncodilatación
Los anticolinérgicos inhalados son fármacos que también se utilizan en el tratamiento del asma como broncodilatadores. El más utilizado es el bromuro de ipratropio. Su efecto broncodilatador dura relativamente poco, entre 4 y 6 horas. Se utiliza como medicación de alivio o rescate sólo en aquellos casos en los que no se toleran los broncodilatadores de acción corta (SABA), ya que el inicio de acción es más lento que en estos.
El bromuro de tiotropio es otro fármaco anticolinérgico pero con un efecto más prolongado (24 horas), lo que permite administrarlo una vez al día por vía inhalatoria. Se recomienda en pacientes con asma grave junto con otros fármacos, es decir, en aquellos pacientes que tienen síntomas persistentes y/o crisis a pesar de un tratamiento adecuado con altas dosis de medicación de control, habitualmente altas dosis de glucocorticoides inhalados y un broncodilatador de acción prolongada (LABA).
Efectos Secundarios de los Anticolinérgicos Inhalados
El principal efecto secundario de los anticolinérgicos inhalados es la sequedad de boca pero suele ser leve y desaparece al continuar el tratamiento. Es aconsejable enjuagarse la boca después de cada administración.
Administración de Broncodilatadores: Inhaladores, Nebulizadores y Otras Opciones
Los inhaladores dosificadores (cartuchos portátiles que contienen gas a presión) son el método más utilizado para la administración de fármacos beta-adrenérgicos inhalados. La presión hace que el fármaco se pulverice con la dosis exacta del medicamento. La inhalación deposita el fármaco directamente en las vías respiratorias, de modo que actúa rápidamente, pero no puede alcanzar las vías gravemente estrechadas. Las personas que tienen dificultad con el inhalador con dosificador, pueden usar cámaras espaciadoras o de retención. Estos dispositivos aumentan la cantidad de fármaco liberada en los pulmones. Con cualquier tipo de inhalador, es fundamental aplicar la técnica de forma apropiada. Si el dispositivo no se usa adecuadamente, el fármaco no llega a las vías respiratorias.
En muchos broncodilatadores, también está disponible un fármaco en presentación de polvo seco. Para algunas personas la formulación en polvo resulta más fácil de usar, porque requiere menos coordinación con la respiración que en el caso del uso de un inhalador con dosificador.
Se puede utilizar un nebulizador para administrar fármacos beta-adrenérgicos directamente a los pulmones. El nebulizador utiliza aire presurizado u ondas ultrasónicas para crear un vaho de fármaco que se inhala, por lo que no hay que coordinar la dosis con la respiración. Los nebulizadores suelen ser portátiles, e incluso algunos pueden conectarse a un enchufe de corriente de automóvil. Los nebulizadores e inhaladores con dosificador a menudo proporcionan diferentes cantidades de fármaco en una dosis única, pero ambos son capaces de suministrar cantidades suficientes de fármaco a los pulmones. Es menos probable que la terapia con nebulizador llegue a las vías respiratorias más distantes en personas que respiran cómodamente y no respiran profundamente, por lo que la terapia nebulizada es menos efectiva que un inhalador de dosis medidas o una formulación de polvo seco.
Otros broncodilatadores, como el fármaco anticolinérgico ipratropio, que se administra mediante un nebulizador, se pueden combinar con fármacos beta-adrenérgicos en las crisis agudas. También están disponibles inhaladores dosificadores con una combinación de ipratropio y salbutamol (albuterol).
También se comercializan otras formas de fármacos beta-adrenérgicos. Los fármacos beta-adrenérgicos pueden inyectarse o administrarse en forma líquida o sólida, como comprimidos. Sin embargo, los fármacos orales tienden a actuar más lentamente que los inhalados o los inyectados y son más propensos a causar efectos secundarios, por lo que los médicos los emplean con menor frecuencia. Los efectos secundarios incluyen ritmos cardíacos anormales (arritmias), especialmente con un uso excesivo.
Importancia del Control Médico
Es importante recordar que los broncodilatadores son medicamentos y deben ser utilizados bajo la supervisión de un médico. Si estás experimentando síntomas de asma, es fundamental buscar atención médica profesional para un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento personalizado.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Broncodilatadores para el asma: tipos, usos y efectos secundarios puedes visitar la categoría Salud.
