La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica que afecta al sistema nervioso central, incluyendo el cerebro, la médula espinal y los nervios ópticos. Esta enfermedad puede causar una variedad de síntomas, entre ellos, problemas de habla y deglución, conocidos como disartria y anartria.
¿Qué son la disartria y la anartria?
La disartria es un trastorno del habla que se caracteriza por dificultades en la articulación de palabras y la producción de sonidos. La anartria es una forma más grave de disartria en la que la persona es incapaz de hablar.
En la EM, la disartria se produce debido a la afectación de las vías nerviosas que controlan los músculos responsables del habla. Esta afectación puede causar debilidad, falta de coordinación, espasmos y rigidez en los músculos de la boca, la lengua, la garganta y el diafragma.

Síntomas de la Disartria y Anartria
Los síntomas de la disartria pueden variar en gravedad, dependiendo de la ubicación y la gravedad del daño en el sistema nervioso. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Descontrol en la intensidad de la voz (es característico disminuirla al final de la frase)
- Articulación defectuosa (omisiones, sustituciones, etc.)
- Monotonía en el habla , médicamente llamada disprosodia, es una alteración en la que esta se vuelve monótona, sin ritmo y sin melodía
- Mal control fono-respiratorio (a menudo, durante la conversación aparecen episodios de falta de aire y fatiga al hablar)
- Arrastrar palabras al hablar , médicamente llamada habla escándida
- Rudeza de la voz
- Dificultad a la hora de soplar, chupar y silbar
- Habla lenta pero correcta (llamada "bradilalia"). Sin embargo, también podemos encontrarnos con lo contrario, "taquilalia", que se caracteriza por un ritmo acelerado y omisión de parte de la información.
Causas de la Disartria en la EM
Como todos los síntomas asociados a la EM, los problemas de habla y deglución son resultado de la degradación progresiva de la mielina (capa externa aislante que rodea a las células y fibras nerviosas que permite su correcto funcionamiento) y de las fibras nerviosas. Esto provoca un trastorno en la señal transmitida por las neuronas que conducen los impulsos del cerebro y la médula espinal hasta los músculos, lo que genera una activación excesiva. De esta forma, se produce una descoordinación de los músculos que intervienen en el proceso del habla y de la deglución.
Los problemas del habla se producen por daños o lesiones en los mecanismos nerviosos que se encargan de la sensibilidad, coordinación y acción en el área de los músculos de los órganos fono-articuladores (la laringe, la faringe, las fosas nasales, la parte posterior de la cavidad oral y la boca). Esto se da debido a la progresiva afectación de los nervios y su recubrimiento de mielina, características de la evolución de la EM.
Disfagia: Trastornos de la Deglución en la EM
La disfagia es un trastorno de la deglución que se caracteriza por dificultades para tragar. En la EM, la disfagia se produce debido a la afectación de los músculos que participan en el proceso de la deglución, así como de los nervios que controlan estos músculos. Estas dificultades pueden manifestarse en:
- Dificultad para tragar saliva, incluso babeo
- Tos durante o después de la deglución
- Ausencia del reflejo de tos (tusígeno)
- Parálisis o disminución de la sensibilidad en el área de la boca y faringe
- Dificultad para mantener o mover el alimento en la boca
- Deglución y masticación muy lentas
- Presencia de residuos alimentarios en la boca después de la deglución
- Sofocos durante la comida
- Alteraciones en la voz
- Desvío de restos de comida hacia la tráquea o nariz
- Salivación excesiva o, lo contrario, falta de salivación
- Pérdida de apetito, cambios de peso
- Neumonías debidas a aspiración de restos alimentarios
- Se puede asociar a la presencia de fiebre sin razón aparente
Tratamiento de la Disartria y Anartria
El tratamiento de la disartria y la anartria en la EM se centra en mejorar la calidad de vida del paciente y facilitar la comunicación. El tratamiento puede incluir:
- Logopedia: Un logopeda puede ayudar a mejorar la articulación, la pronunciación, la intensidad de la voz, el ritmo y la entonación del habla. También puede enseñar técnicas para mejorar la respiración y la coordinación de los músculos del habla.
- Dispositivos de asistencia: Existen diversos dispositivos de asistencia para la comunicación que pueden ser útiles para personas con disartria o anartria grave, como:
- Tableros de comunicación adaptados a las necesidades de cada usuario
- Amplificadores de voz
- Avisadores acústicos
- Comunicadores electrónicos que permiten la comunicación con ligeros movimientos de la persona
- Programas de comunicación por ordenador
- Ordenadores que funcionan con el movimiento de los ojos
- Grabadores que reproducen palabras o frases almacenadas
Tratamiento de la Disfagia
El tratamiento de la disfagia en la EM se centra en prevenir la aspiración de alimentos y bebidas, así como en mejorar la calidad de vida del paciente. El tratamiento puede incluir:
- Logopedia: Un logopeda puede enseñar ejercicios para fortalecer los músculos de la mandíbula y la garganta, a respirar de manera diferente y aconsejar sobre la consistencia apropiada de comidas y bebidas, así como mostrar posturas para evitar los atragantamientos.
- Modificaciones en la dieta: Es importante consultar con un nutricionista para modificar la dieta y adaptar la textura de los alimentos a las necesidades del paciente. En algunos casos, puede ser necesario utilizar alimentos espesados o líquidos espesados para facilitar la deglución.
- Estrategias de adaptación: El paciente y su familia pueden aprender estrategias para evitar los atragantamientos, como sentarse erguido durante las comidas, comer despacio y masticar bien los alimentos.
Recomendaciones para pacientes con Disartria y Disfagia
Si usted o un familiar padece EM y presenta dificultades para hablar o tragar, es importante que consulte con un médico especialista para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado. Algunas recomendaciones generales incluyen:
- Comuníquese con su médico de inmediato si observa algún cambio en su habla o deglución.
- Busque atención médica de inmediato si experimenta dificultad para respirar o si se ahoga al comer o beber.
- Trabaje con un logopeda para mejorar su habla y deglución.
- Utilice dispositivos de asistencia para la comunicación, si es necesario.
- Adapte su dieta a sus necesidades, con la ayuda de un nutricionista.
- Comuníquese con su familia y amigos sobre sus necesidades y dificultades para hablar y tragar.
Recuerde que la disartria y la disfagia son condiciones tratables, y con el tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes pueden mejorar su capacidad para hablar y tragar. Es importante buscar atención médica temprana para obtener el mejor resultado posible.
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