Practicado por millones de personas a nivel profesional, semiprofesional y amateur, el fútbol es el deporte más popular en todo el entorno. Genera resistencia, nos permite mantenernos en forma y optimiza nuestra velocidad, entre otros beneficios. Sin embargo, como cualquier otra práctica deportiva, no está exento de lesiones, muchas de ellas ocasionadas por las exigencias de las carreras, los saltos o los cambios bruscos de dirección, por ejemplo.
Es importante que quienes lo practican sean advertidos sobre las lesiones más frecuentes en el fútbol y conozcan qué deben hacer para lograr una recuperación adecuada, segura y sin secuelas.
Esguince
Se trata de una lesión que afecta a los ligamentos, estructuras sólidas, elásticas y poco deformables que unen a los huesos entre sí en el seno de una articulación y cuya función es restringir y dirigir su movimiento. Las más habituales se presentan en el tobillo y la rodilla, y se producen a partir de una torsión o estiramiento brusco del ligamento que supera su capacidad de elasticidad.

Síntomas predominantes: hinchazón, dolor y disminución del movimiento.
Tiempo de recuperación: dependerá de la severidad del esguince y de una rehabilitación adecuada.
- Entre 7 a 21 días esguinces de Grado I (distención ligamentaria parcial)
- Entre 30 a 65 días esguinces de Grado II (ruptura ligamentaria parcial)
- Entre 50 a 60 días esguinces de Grado III (ruptura ligamentaria total)
Es importante que la recuperación se realice de forma correcta y en los tiempos necesarios, ya que una característica de este tipo de lesión es la elevada posibilidad de sufrirla en varias oportunidades.
Tratamiento: generalmente se recomienda el tratamiento RICE
- Reposo: evitar exigir la articulación dañada.
- Hielo: durante 10 a 15 minutos, 3 ó 4 veces al día para reducir la hinchazón y el dolor.
- Compresión: para impedir edemas y brindar estabilidad.
- Elevación: para reducir hematomas e inflamación.
Éste tratamiento debe complementarse con ejercicios que permitan recobrar estabilidad y fuerza, sesiones de fisioterapia y vendaje funcional.
Pubalgia
Lesión que afecta a los grupos musculares ubicados en la zona inguino-púbica. Al igual que otro tipo de lesiones, la pubalgia presenta un origen traumático, como resultado de una caída o un salto incorrecto, por ejemplo, que genera una tracción en los aductores.
Síntomas predominantes: si bien suelen variar, usualmente se presenta dolor que se irradia hacia zonas cercanas a las ingles: muslos (pubalgia baja), pared abdominal (pubalgia alta), bajo abdomen o cintura pélvica. En algunas oportunidades, el dolor se acompaña de inflamación en aductores y abdominales.
Tiempo de recuperación: variará según cada paciente. Este tipo de lesión puede volverse crónica si el dolor persiste más de tres meses.
Tratamiento: consiste en suspender parcialmente la actividad física e iniciar terapia con medicación vía oral (analgésicos) hasta controlar la inflamación y el dolor. Posteriormente, es necesario iniciar un programa de fisioterapia que brinde estabilidad muscular a la pelvis. En los casos de pubalgia crónica (dolor por más de 6 meses), podría pensarse en un tratamiento quirúrgico.
Lesiones de Rodilla
Una de las lesiones más frecuentes en el fútbol es la ruptura de Ligamento Cruzado Anterior. El mismo une el fémur y la tibia, y su principal función es brindar estabilidad anteroposterior a la misma.
Síntomas predominantes: dolor e hinchazón de la rodilla, cuya intensidad dependerá de la severidad de la lesión. En algunos casos, es posible que el paciente escuche un chasquido o tenga la impresión de que algo se rompe por dentro.
Tiempo de recuperación: en el caso de requerir cirugía, el deportista necesita mínimamente entre 6 a 8 meses de recuperación para la vuelta a su actividad previa a la lesión.
Tratamiento: en la mayoría de los casos el tratamiento es quirúrgico, salvo en paciente añosos o con poca demanda
Desgarro Muscular
Esta lesión del interior del músculo se presenta en el fútbol con mayor frecuencia en muslos y piernas. Cuando se dañan las fibras musculares, éstas se rompen y sangran produciendo una hemorragia. Las fibras dañadas pueden ser profundas o superficiales, por lo que no siempre se formará un hematoma en la piel. Generalmente, esta lesión se produce por fatiga o esfuerzo del músculo, pese a que también existen desgarros a causa de un golpe directo.
Síntomas predominantes: dolor intenso y repentino. En los casos más graves, se produce un hematoma como consecuencia de la hemorragia interna. El dolor empeora con el movimiento, por lo que el jugador no podrá continuar con la actividad deportiva por un tiempo determinado por el tamaño del desgarro.
Tiempo de recuperación: dependerá del grado de desagarro muscular:
- Entre 8 a 10 días desgarro de Primer grado (daño leve de fibras musculares)
- Entre 2 a 3 semanas desgarro de Segundo grado (ruptura parcial de fibras musculares)
- Entre 3 semanas a 1 mes desgarro de Tercer grado (ruptura total de fibras musculares)
Tratamiento: generalmente se recomienda el tratamiento RICE (al igual que en el esguince), que permite proteger la lesión de daños posteriores, reposar las primeras 48 a 72 hs. y, luego de este tiempo, reanudar la actividad con movimientos musculares paulatinos.
Las Peores Lesiones en el Fútbol
Las lesiones en el fútbol son muy comunes. Es un deporte de contacto donde la lucha por el balón puede ocasiones dolencias. La práctica habitual y sobre todo en la élite puede ocasiones muchísimas lesiones musculares. Aunque todos los jugadores temen varias en concreto que pueden acabar con su trayectoria deportiva.
En este artículo repasamos cuáles son las lesiones más graves en el fútbol. Tanto las óseas, con roturas o torceduras importantes; como musculares. También aquellas que afectan ligamentos o tendones.
Lesiones Óseas
Las lesiones óseas son unas de las menos comunes en el fútbol. Casi siempre que se produce una lesión en el hueso se lleva a cabo por la lucha contra el rival. Difícilmente puedes lesionarte de un hueso sin un pisotón, una entrada a destiempo o una caída. Aunque los choques con el palo o con las vallas publicitarias pueden provocarlo.
Aunque no sean las más comunes en el fútbol las lesiones de hueso son importantes. Muchas de ellas requieren de varias semanas de tratamiento. Estas son las peores lesiones óseas en el entorno del fútbol.
Fractura de Tibia y Peroné
No es común ver una fractura de tibia y peroné en el entorno del fútbol. Suele producirse en otros deportes más peligrosos como el motociclismo o en deportes con muchos saltos como el baloncesto. Eso sí, existen casos recientes. André Gomes en el Everton tras una entrada de Son es la más sonada de los últimos años.
Se trata de una rotura ósea muy aparatosa. El tobillo se suele ver descolgado del resto de la pierna. Pese a ser una lesión muy desagradable y dolorosa los jugadores suelen recuperarse en seis o siete meses. En cuanto se recupera la fuerza y la movilidad los futbolistas pueden adecuarse al nivel de juego anterior.
Rotura de Metatarsianos
Los metatarsianos son los huesos que se encuentran en la zona intermedia del pie. Son los encargados de dar la fuerza a los disparos. Las roturas de estos huesos se suelen producir por entradas y grandes pisotones. Se trata de una de las peores lesiones óseas para el futbolista por su importancia en el juego.
Los médicos deportivos recomiendan una recuperación completa y sin prisas cuando se fractura un metatarsiano. Golpear con dolor o volver antes de tiempo puede provocar incluso malformaciones en el pie. Y en un deporte donde se golpea la pelota con el pie no es lo más indicado.
Lesiones Musculares
Las lesiones musculares en el fútbol son la “epidemia silenciosa”. Muchísimos jugadores de fútbol sufren alguna dolencia de este tipo en cada temporada. Sin importar edad, categoría, rival o continuidad en los entrenamientos. Pueden producirse por muchos motivos: esfuerzos repentinos como un sprint, elongaciones, movimientos erróneos del cuerpo y mucho más.
Rotura en los Isquiotibiales
Los isquiotibiales se encuentran en la parte trasera del muslo, por debajo de la nalga. Muchísimos jugadores han sentido molestias alguna vez en esta parte. Se trata de una de las peores lesiones musculares al tener que pasar varios meses para sanar la zona. Incluso en los jugadores más preparados.
Dependerá de los centímetros de rotura y de las fibras afectadas. Un plazo estimado será entre dos y tres meses. Una duración larga para la media de tiempo de cura de las lesiones musculares en el fútbol.
Fascitis Plantar
La fascitis plantar es una lesión muscular muy molesta y muy difícil de recuperar por completo. La planta del pie se inflama y resulta molesto y doloroso. Aun así, los futbolistas de élite suelen jugar con dolor para no perderse varios meses de competición. Para esta dolencia simplemente se necesita descanso y corregir la forma de las pisadas.
La fascitis plantar es una lesión complicada en el entorno del fútbol. Se debe a que los jugadores se sienten curados una vez realizan un tiempo de descanso. Su ímpetu y ganas de volver a competir les hace retornar antes de tiempo. Así, sienten molestias de nuevo y se ven obligados a parar. Un bucle continuo y molesto.
Lesiones en Ligamentos y Tendones
Las peores lesiones en el fútbol no son ni óseas ni musculares. Son las que afectan a ligamentos y tendones. Son temidas por su dolor, por tener que intervenirse en una operación, por sus largas rehabilitaciones. Aunque el mayor temor de los jugadores al sufrirlas es no volver nunca a su nivel anterior.
Las más comunes y temidas son las roturas de menisco o de ligamentos internos. También la pubalgia, que afecta a la pelvis y donde los jugadores no se sienten cómodos jugando ni siquiera después de la rehabilitación. Aunque estas no son las más temidas.
Rotura de Ligamento Cruzado Anterior
Es una de las más temidas por todos los deportistas. También en el fútbol. El ligamento cruzado anterior recorre la parte de atrás de la rodilla. Se fractura al desestabilizarse la rodilla con todo el peso del cuerpo en la pierna. Se pierde la estabilidad y se termina rompiendo.
El plazo de recuperación es de en torno a seis meses. Se trata de una de las peores caras en el entorno del fútbol. El jugador no suele recuperar su nivel, pierde su sitio en el equipo y es más propenso a sufrir otra lesión de este calibre en la rodilla.
Tríada
Sin embargo, la tríada es la lesión más temida por todos los futbolistas. Una palabra casi tabú. Se trata de una lesión triple: rotura del ligamento cruzado anterior, rotura del ligamento lateral interno y rotura del menisco interno. Una dolencia que marca la trayectoria de un futbolista de por vida.
Esta lesión puede dejar al futbolista entre nueve meses o un año apartado de los terrenos de juego. La rehabilitación va encaminada a recuperar la movilidad de la rodilla. Incluso puede provocar la retirada de los jugadores en casos extremos.
La Lesión Más Impactante en la Historia del Fútbol
Siegmann atacó a Lienen con los tacones por delante y le provocó un desgarro de casi 30 centímetros en la pierna derecha.
Mientras Lienen atacaba por el lateral izquierdo, Norbert Siegmann, defensor del Werder Bremen, realizó una entrada brutal con los tacos por delante. Le desgarró espantosamente la pierna derecha a Lienen, con una herida de 25 centímetros que dejaba al descubierto músculos y hueso. El dolor y la conmoción que siguieron fueron inolvidables.
Dolor, gritos y la búsqueda de justicia
La reacción de Lienen era desgarradora: se retorcía en el suelo, gritaba y pataleaba mientras Siegmann se distanciaba lo más campante. El árbitro Medardus Luca se limitó a mostrarle la tarjeta amarilla al infractor, aun cuando la magnitud de la lesión era evidente. Lienen, en medio del shock y el dolor, señaló al entrenador rival Otto Rehhagel acusándolo de instigar la lesión.
Norbert Siegmann no enfrentó consecuencias más graves que una tarjeta amarilla por lesionar a Ewald Lienen. Por su parte, Lienen acusó al entrenador de Siegmann de instigar la lesión.
El incidente desató el caos en la cancha mientras los médicos llegaban y se impactaban con la gravedad de la herida. El centrocampista, con 23 puntos de sutura, sorprendentemente solo estuvo de baja durante 17 días, pero ese episodio no terminó con el pitido final del partido.
Lienen llevó su caso ante la justicia, aunque como le pasó en el campo, tampoco obtuvo una respuesta satisfactoria. Los tribunales argumentaron que los futbolistas asumían ciertos riesgos cuando salían a jugar. Por su lado, el árbitro no volvió a arbitrar en la Bundesliga y Siegmann enfrentó amenazas de muerte, lo que lo llevó a retirarse cinco años después. El entrenador Rehhagel incluso llegó a afirmar que usó un chaleco antibalas en el partido de vuelta en Bielefeld.
Lienen buscó una satisfacción en los tribunales alemanes por la herida que recibió en ese partido, pero no la recibió.
A pesar de las consecuencias legales y personales, el incidente se convirtió en una de las escenas más recordadas de la Bundesliga y en la lesión más impactante en la historia del fútbol. Ewald Lienen logró prevalecer gracias a su espíritu deportivo, pero lo espeluznante de su lesión ilustró no sólo los riesgos que corren los futbolistas al jugar, sino además la necesidad de que este accionar se castigue con severidad.
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