Qué hacer si tu perro convulsiona para dueños responsables

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Las convulsiones en perros son un problema preocupante que alarma a cualquier cuidador y que puede significar una urgencia veterinaria. ¡Si tu perro tiene convulsiones debes llevarlo cuanto antes con un especialista! Lee este artículo, donde puedes informarte un poco más sobre el tema.

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¿Qué son las convulsiones?

Llamamos convulsiones a un movimiento incontrolable de los músculos en el perro, que suele estar provocado por grupos de células situadas en el cerebro, que se irritan y sobreexcitan, provocando que se activen de manera rápida y sin control.

Hay convulsiones de muchos tipos, y podrían clasificarse según su intensidad (leve o grave), aunque lo más común es separarlas según dónde se dan:

Convulsiones focales

La convulsión solo se da en una parte del cuerpo, y suele tener un carácter más temporal.

Convulsiones generalizadas

Cuando pensamos en las convulsiones, este es el síntoma por excelencia, que suele atribuirse a la epilepsia. Todo el perro se queda rígido y tenso y su cuerpo se contrae, llegando a provocar que se haga sus necesidades encima.

Antes de las convulsiones, ¿el perro mostrará algún síntoma que pueda ponernos en alerta?

En general, en las convulsiones se pueden contemplar varias etapas que nos van a permitir detectar con antelación lo que le pasa a nuestro perro. En la fase preictus, su duración varía desde unos minutos a varios días. El perro comienza a comportarse de forma extraña y se muestra nervioso sin motivo aparente. Algunos de los síntomas de esta fase son los temblores, la confusión, la descoordinación y la excesiva salivación.

¿Qué pasos debemos seguir para actuar a tiempo?

Si tu perro tiene convulsiones, es importante que tengas en cuenta estos consejos para saber cómo reaccionar de la mejor manera posible:

Mantén la calma

De nada servirá que pierdas los nervios. Tu perro se encuentra en un momento ya de por sí suficiente grave, y no puede hacer nada por evitarlo. Muévete de manera calmada y haz que tu perro esté lo mejor posible durante el ataque.

Retira cualquier peligro

Si hay cualquier objeto con el que tu perro pudiera hacerse daño durante el ataque, como un juguete, retíralo cuanto antes. Haz sitio para que tu perro pueda moverse.

Manipular al perro

No lo toques durante un ataque, porque el perro no es consciente de sus movimientos y podría arañarte o morderte sin querer. Si lo vas a tocar, que sea para evitar que se haga daño.

Lleva al perro con tu veterinario

Una vez haya pasado el susto, lleva a tu perro de urgencia con un profesional. Él será quien inspeccione al animal y averigüe qué ha podido causar este síntoma y, de no saber diagnosticarlo, puede que te recomiende visitar a un neurólogo veterinario. Si es conveniente, también te recetará el medicamento adecuado para intentar paliar este problema lo más rápido posible.

¿Qué no debemos hacer bajo ningún concepto?

En pleno ataque, un comportamiento habitual por parte de los cuidadores es el de intentar agarrar al perro para que no se tambalee. Se trata de un error claro, puesto que -aparte de que la convulsión no se va a frenar- el perro no se encuentra consciente en ese momento y podría herir a la persona (a través de un mordisco o un arañazo). Tampoco se debe suministrar agua o alimentos al perro en plena convulsión.

De ninguna de las maneras es conveniente colocar objetos que le proporcionen calor. Por lo tanto, se debe evitar arroparle con mantas, sábanas, ropa, etc. Por último, tampoco se debe administrar al perro medicamentos que no hayan sido recetados por el veterinario. ¡ No hagas diagnósticos o tratamientos médicos por tu cuenta!

Las convulsiones en perros, en la mayoría de los casos, no se pueden evitar, tornando esencial el diagnóstico y tratamiento precoz. Por ello te recomendamos que cuentes con un veterinario de confianza para que pueda atender a tu perro de la mejor forma posible.

¿Cómo queda un perro después de una convulsión?

Las convulsiones pueden resultar una experiencia traumática, sobre todo por el momento de recuperación, ya que durante el ataque muchos perros pierden el conocimiento.

Después de una convulsión, los perros pueden tener un periodo de confusión y desorientación. También es común que experimenten una fatiga y debilidad momentánea, o mostrar dificultad para moverse o caminar. Algunos perros también pueden mostrar un comportamiento anómalo o miedoso.

Normalmente, las consecuencias de las convulsiones en perros desaparecen con el tiempo, pero sin duda no es una experiencia nada agradable ni para ti ni para el animal. Ahora ya sabes todo lo que tienes que saber, y sabes que si necesitas un servicio de urgencias puedes contar con nosotros.

Carmen Pérez Ruiz, del Servicio de Medicina Interna de AniCura Lepanto Referencia Veterinaria

Qué se le puede dar a un perro cuando convulsiona casero

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Cómo es un ataque de epilepsia en perros

© dima_sidelnikov / stock.adobe.com

Entre otras cosas, el veterinario realiza un examen neurológico.

La pesadilla de cualquiera que tenga perro es ver a su peludo tirado en el suelo convulsionando. Cuando esto pasa, el perro está teniendo un ataque epiléptico. En este artículo aprenderás todo lo que hay que saber sobre la epilepsia en perros.

¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia en perros es una enfermedad neurológica frecuente. Se produce por alteraciones en la formación de la excitación y la transmisión de estímulos de las redes neuronales en ciertas partes del cerebro. Redes neuronales enteras emiten impulsos de forma incontrolada y simultánea, dando lugar a un ataque epiléptico.

En general, los ataques epilépticos en perros pasan por cuatro fases:

  • Fase prodrómica: el animal afectado muestra inquietud varias horas o días antes del ataque propiamente dicho.
  • Aura: la mayoría de perros buscan más la cercanía del cuidador y pueden presentar otros trastornos conductuales.
  • Ictus: se manifiestan los síntomas principales (ver abajo).
  • Fase posictal: esta es la fase de recuperación.

Según la definición, un perro tiene epilepsia si sufre al menos dos ataques con un lapso de más de 24 horas. En cambio, un ataque epiléptico designa la aparición de la enfermedad en un momento determinado.

Síntomas: ¿cómo se detecta?

En las distintas fases de un ataque de convulsiones en perros se manifiestan estos síntomas:

  • Caídas repentinas
  • Espasmos tónicos (fuerte contracción de los músculos) y clónicos (convulsión espasmódica de los músculos)
  • Evacuación involuntaria de orina y heces
  • Inconsciencia
  • Movimientos masticatorios
  • Alucinaciones (p. ej., caza de moscas, frenesí, ladridos o mordedura de cola)
  • Salivación desmesurada
  • Cambios de comportamiento

Los ataques epilépticos en perros pueden ser de distinta magnitud. Por lo tanto, se clasifican en varias formas según la duración y aparición de los síntomas. Cabe destacar las dos formas especiales siguientes:

Estatus epiléptico

El estatus epiléptico designa un ataque que dura más de cinco minutos o bien dos o más ataques consecutivos. Entre dichos ataques, el perro no recupera la consciencia. Si el perro se encuentra en un estatus epiléptico, debes llevarlo al veterinario inmediatamente, ya que su vida corre peligro.

Convulsiones en racimo

Si tu perro tiene dos o más crisis en un periodo de 24 horas, se habla de convulsiones en racimo. Como un aumento de la aparición de ataques es signo de que hay que ajustar la medicación, en este caso también debes acudir al veterinario.

© Khaligo / stock.adobe.com El perro necesita descansar después de una crisis epiléptica.

Causas: ¿qué provoca la epilepsia en perros?

Hay muchas enfermedades que pueden ser las causantes de la epilepsia en perros. Los veterinarios distinguen entre dos formas: la epilepsia sintomática, con causa conocida, y la epilepsia idiopática.

Una epilepsia sintomática puede venir provocada por multitud de enfermedades:

  • Anomalías (p. ej., hidrocefalia)
  • Traumatismos (p. ej., lesiones en la cabeza)
  • Tumores
  • Problemas de hígado y riñones
  • Infecciones e inflamaciones
  • Hipoglucemia
  • Intoxicaciones
  • Menos frecuentemente: tesaurismosis

Sin embargo, la forma idiopática de epilepsia en perros es mucho más frecuente. Los animales suelen tener entre uno y cinco años cuando sufren la primera crisis. Al principio, los ataques están muy espaciados en el tiempo. Las razas más propensas son, p. ej., el schnauzer, el cocker spaniel y el caniche.

Diagnóstico: ¿qué exámenes realiza el veterinario?

El diagnóstico de la epilepsia en perros consiste prácticamente en un diagnóstico de exclusión. Así pues, el veterinario descarta otros diagnósticos diferenciales.

En primer lugar, el veterinario recaba información importante sobre los episodios patológicos mediante una anamnesis exhaustiva. Los detalles sobre la administración previa de medicamentos, la ingesta de sustancias tóxicas o la predisposición genética aceleran el proceso. También puede ser muy útil tener vídeos de los ataques.

Tras un examen general y otro neurológico, se realizan otros test:

  • Análisis de sangre: para descartar causas orgánicas
  • Radiografía de la caja torácica y el abdomen: para detectar posibles metástasis o tumores
  • TRM o TC
  • Examen del líquido cefalorraquídeo
  • EEG

Tratamiento: ¿cómo se trata la epilepsia en perros?

¿Qué se puede hacer cuando un perro tiene una crisis?

Por muy aterradoras que sean las convulsiones en perros, por desgracia, en ese momento no se puede hacer nada. Si tu perro muestra signos de que va a tener una crisis, puedes colocarlo en un lugar tranquilo con un riesgo mínimo de lesiones.

No intentes sacarle la lengua de la boca. En esta situación, el peludo no controla la musculatura de la mandíbula, por lo que podría morderte fácilmente.

Documenta el ataque con la mayor precisión posible. Un vídeo o una descripción detallada contienen información valiosa para el veterinario. No te olvides de anotar la duración del ataque.

Si no se trata de un estatus epiléptico, no intentes llevar al perro al veterinario a toda prisa. Probablemente no llegaréis hasta después de la crisis y el perro se recuperará más fácilmente en un entorno conocido.

¿Qué tratamientos a largo plazo existen para la forma idiopática?

Con un diagnóstico de epilepsia idiopática y un aumento de la frecuencia de los ataques, el veterinario inicia un tratamiento a largo plazo. El objetivo es reducir la frecuencia, la duración y la gravedad de las crisis.

que hacer si mi perro convulsiona - Cómo es un ataque de epilepsia en perros

Para ello existen varios medicamentos que, en determinadas circunstancias, se pueden combinar. Hasta que se encuentre la dosis correcta, habrá que acudir al veterinario a intervalos cada vez mayores.

Para ataques muy graves, el veterinario hablará contigo sobre la administración de medicamentos de urgencia.

¿Cuál es el tratamiento de la forma sintomática?

En este caso, el tratamiento depende de la causa. Con algunas enfermedades puede iniciarse un tratamiento prometedor, pero también hay otras que no tienen cura.

Pronóstico: ¿cuáles son las probabilidades de curación?

Aunque la forma idiopática no tiene cura, una dosis medicamentosa correcta permite al cuidador y al veterinario tenerla controlada.

En cambio, el pronóstico de la epilepsia sintomática y extracerebral depende en gran medida de la enfermedad subyacente.

Para que el tratamiento sea un éxito es importante contar con una metodología terapéutica adecuada. También es esencial la colaboración entre el cuidador y el veterinario, detectar los signos precozmente y administrar los fármacos correctamente.

Profilaxis: ¿cómo se previene?

Por desgracia, la epilepsia en perros no se puede prevenir. Sin embargo, una buena colaboración con el veterinario ayuda a reducir la aparición de otros ataques.

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