En el tratamiento de la tos, se utilizan diversos medicamentos que se eligen en función del tipo de tos y las causas. Entre estos medicamentos encontramos los mucolíticos y los expectorantes, que actúan modificando la secreción traqueobronquial.
Con la llegada del invierno y la bajada de las temperaturas, se produce un aumento considerable de las patologías respiratorias. Las infecciones respiratorias agudas, como los resfriados, la gripe o la bronquitis, son una de las causas más frecuentes de consulta médica y se caracterizan por la presencia de tos y expectoración.
La tos productiva y su razón de ser
La tos es un reflejo natural del organismo que consiste en la contracción del diafragma con el fin de mantener las vías respiratorias libres de materiales extraños, mucosidades o irritantes. La tos productiva es la que se debe a estímulos provocados dentro de las vías respiratorias, destinada a expulsar secreciones o cuerpos extraños. Esta tos tiene un sentido fisiológico, ya que ayuda a eliminar las mucosidades acumuladas en los pulmones.
El moco, por su parte, tiene la función de proteger la mucosa laríngea y traqueobronquial frente a agresiones biológicas, físicas o químicas. La secreción de moco favorece su drenaje, la actividad ciliar y la tos.
Tipos de tos y tratamientos
En el tratamiento de la tos se utilizan diversos medicamentos que se eligen en función del tipo de tos y de las causas. Entre estos medicamentos encontramos los mucolíticos y los expectorantes.
Tanto los mucolíticos como los expectorantes se utilizan para favorecer la eliminación de las secreciones bronquiales, aunque mediante mecanismos de acción distintos. Los mucolíticos disminuyen la viscosidad del moco, mientras que los expectorantes potencian los movimientos del árbol respiratorio para facilitar la expulsión del moco de las vías bronquiales.
En la práctica, la distinción entre mucolítico y expectorante no es tan evidente. La acción irritante bronquial para estimular la expulsión del esputo suele provocar la actividad de las glándulas secretoras, con el consiguiente aumento de la cantidad y fluidez del moco bronquial. La fluidificación de la secreción que producen los mucolíticos también puede considerarse como una ayuda a los mecanismos fisiológicos de la expectoración.
Mucolítico: el objetivo
El empleo de mucolíticos tiene como objetivo facilitar la expulsión de las secreciones bronquiales cuando las condiciones del proceso de secreción y transporte están alteradas, de forma que se complica la eliminación del esputo.
Entre los mucolíticos que presentan una mayor eficacia destacan los derivados tiólicos (como acetilcisteína) y los derivados de vasicina (como ambroxol y bromhexina). La vasicina es un alcaloide de la nuez de Malabar, una planta utilizada en la medicina popular hindú como antiasmático.
Entre los mucolíticos citados, Ambroxol es uno de los metabolitos activos de la bromhexina, que posee una mayor potencia que ella. Como mucolítico, disminuye la viscosidad del esputo, lo que favorece el aclaramiento del moco y la expectoración, y asocia propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
Es un fármaco activo por todas las vías, que debido a los efectos que produce conlleva una mejoría de los mecanismos de autolimpieza y defensa pulmonares. La tolerabilidad es buena, presentando como efectos secundarios náuseas, vómitos, diarreas y algunas cefaleas, en raras ocasiones. En cuanto a estudios clínicos, existe un gran número de publicaciones en las que se pone de manifiesto que la administración de ambroxol en pacientes afectados de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) produce un beneficio indudable en comparación con los del grupo placebo.
Mejora de la asociación con antibióticos
Se ha visto que el ambroxol favorece un aumento de la concentración de antibiótico en el esputo del tejido broncopulmonar, lo que sugiere un efecto sinérgico entre el antibiótico y los antibióticos testados en algunos estudios (amoxicilina, eritromicina, cefuroxima).
En un estudio al azar y en forma ciega, se comparó la respuesta a la combinación de ambroxol-amoxicilina frente a ambroxol solo por vía oral. Los resultados del estudio fueron que en los pacientes tratados con la combinación de ambroxol-amoxicilina, los niveles del antibiótico en sangre y moco fueron más altos y su mejoría clínica fue significativamente más temprana. Esta mejoría parece estar dada por las altas concentraciones del antibiótico en el moco de la expectoración, por lo que el efecto sinérgico del ambroxol en la amoxicilina, establece una diferencia notable que haría deseable el uso de la combinación en pacientes seleccionados con infecciones respiratorias bacterianas.
Durante el invierno, el aumento de patologías respiratorias requiere una atención particular. Por ello, es crucial diferenciar los distintos tipos de tos para un tratamiento adecuado. Los mucolíticos y expectorantes son esenciales en el manejo de la tos productiva, favoreciendo la eliminación de secreciones bronquiales. La consulta con un farmacéutico y la adopción de medidas adicionales, como la hidratación y la humidificación del ambiente, son fundamentales para un tratamiento efectivo y seguro.
Qué significa mucolítico
Los mucolíticos son sustancias que tienen la capacidad de destruir las distintas estructuras quimicofísicas de la secreción bronquial anormal, consiguiendo una disminución de la viscosidad y, de esta forma, una más fácil y pronta eliminación.
La fluidificación del moco reduce la retención de las secreciones y aumenta el aclarado mucociliar, disminuyendo con ello la frecuencia e intensidad de la tos.
La actividad clínica de los mucolíticos ha sido muy discutida, aunque existen pruebas de su eficacia en reducir las exacerbaciones en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el manejo de pacientes con fibrosis quística y disquinesia ciliar primaria.
Mecanismo de acción
- Disminución de la tensión superficial.
- Alteración de las fuerzas de asociación intermolecular.
- Ruptura de las fuerzas de cohesión intramolecular.
Clasificación
- Carboximetilcisteína (ingrediente principal)
- Enzimas: tripsina, dornasa.
- Productos azufrados: N-acetilcisteína, S-carboximetilcisteína, MESNA, letosteína, citiolona.
- Compuestos sintéticos derivados de la vasicina: bromhexina y ambroxol.
- Agentes tensioactivos: propilenglicol, tiloxapol
Qué medicamentos contienen mucolíticos
En España existen comercializadas formas de administración orales (solución), parenteral (intravenosa) y para administración inhalatoria.
La dosis adecuada de bromhexina puede ser diferente para cada paciente. A continuación se indican las dosis más frecuentemente recomendadas. Pero si su médico le ha indicado otra dosis, no la cambie sin consultar con él o con su farmacéutico.
Administración parenteral:
- Adultos: en los casos graves, así como en los tratamientos pre y postoperatorios, 1 ampolla dos o tres veces al día.
- Niños: 1 ampolla una o dos veces al día.
- Lactantes: 0,5 mg (¼ ml) por kilogramo de peso y día.
Administración oral:
- Adultos y niños mayores de 12 años: 8-10mg cada 8h. Dosis máxima diaria 30 mL (48mg)
- Niños: 1 ml (15 gotas) tres veces al día (Bisolmed®)
- Lactantes: 6-8 gotas tres veces al día (4 gotas por kg de peso y día de Bisolmed®)
Inhalación (con aparato aerosol):
- Adultos: dos inhalaciones diarias con 2 ml cada vez.
- Niños: dos inhalaciones diarias con 1 ml (15 gotas) cada vez.
- Lactantes: dos inhalaciones diarias con 0,5 ml (7 gotas) cada vez.
Las recomendaciones de dosis para las presentaciones multicomponentes pueden variar en función del resto de componentes del preparado.
En los pacientes sensibles, se aconseja calentar la solución a temperatura corporal y diluirla con agua destilada en proporción 1/

En el asma bronquial se requiere la administración previa de un broncospasmolítico.
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