El primer caso de viruela del mono: un recorrido por su historia y expansión

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La viruela del mono, también conocida como mpox, es una enfermedad viral causada por el virus de la viruela del mono, una especie del género Orthopoxvirus. Hay dos clados distintos del virus: el clado I (con subclados Ia e Ib) y el clado II (con subclados IIa e IIb). En 2022-2023, un brote global de mpox fue causado por la cepa del clado IIb.

La mpox sigue siendo una amenaza en la actualidad, y un repunte de casos en la República Democrática del Congo y otros países causado por los clados Ia e Ib ha generado preocupación. Afortunadamente, existen vacunas para la mpox. La vacunación debe considerarse junto con otras intervenciones de salud pública.

Temas que Desarrollaremos

Origen y descubrimiento de la viruela del mono

El virus de la viruela del mono fue descubierto en 1958 en Dinamarca, en monos que se mantenían para investigación. Sin embargo, el primer caso humano de mpox se reportó en 1970 en un niño de nueve meses en la República Democrática del Congo. Este evento marcó el inicio de la historia de esta enfermedad en humanos.

Tras la erradicación de la viruela en 1980 y el fin de la vacunación contra la viruela en todo el entorno, la mpox comenzó a emerger gradualmente en África central, oriental y occidental. Desde entonces, la mpox se ha reportado esporádicamente en África central y oriental (clado I) y en África occidental (clado II).

El brote global de 2022

En mayo de 2022, un brote de mpox surgió repentinamente y se propagó rápidamente por Europa, América y luego por las seis regiones de la OMS. El brote global ha afectado principalmente (pero no solo) a hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, y se ha propagado de persona a persona a través de redes sexuales. Aunque el brote parece estar disminuyendo, la vigilancia y las medidas de prevención siguen siendo cruciales.

Síntomas de la viruela del mono

Los síntomas de la mpox suelen comenzar dentro de una semana, pero pueden aparecer entre 1 y 21 días después de la exposición. Los síntomas generalmente duran de 2 a 4 semanas, pero pueden durar más tiempo en personas con un sistema inmunitario debilitado.

Los síntomas comunes de la mpox son:

  • Erupción cutánea
  • Fiebre
  • Dolor de garganta
  • Dolor de cabeza
  • Dolor muscular
  • Dolor de espalda
  • Fatiga
  • Ganglios linfáticos inflamados

En algunas personas, el primer síntoma de la mpox es una erupción cutánea, mientras que otras pueden tener fiebre, dolores musculares o dolor de garganta primero. La erupción cutánea de la mpox a menudo comienza en la cara y se extiende por todo el cuerpo, extendiéndose a las palmas de las manos y las plantas de los pies. También puede comenzar en otras partes del cuerpo donde se haya producido el contacto, como los genitales. Comienza como una úlcera plana que se convierte en una ampolla llena de líquido que puede causar picazón o dolor.

Algunas personas pueden tener una o unas pocas lesiones cutáneas, mientras que otras tienen cientos o más. Estas pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, incluyendo:

  • Palmas de las manos y plantas de los pies
  • Cara, boca y garganta
  • Ingle y zonas genitales
  • Ano

Algunas personas también presentan inflamación dolorosa del recto (proctitis) o dolor y dificultad para orinar (disuria) o para tragar.

Las personas con mpox pueden transmitir la enfermedad a otros hasta que todas las úlceras hayan cicatrizado y se haya formado una nueva capa de piel. Algunas personas pueden estar infectadas sin desarrollar ningún síntoma. Aunque se ha informado de casos de contagio de la mpox por parte de personas asintomáticas, la información sobre la frecuencia con la que esto ocurre es limitada.

Transmisión de la viruela del mono

La mpox se propaga de persona a persona principalmente a través del contacto cercano con alguien que tiene mpox, incluidos los miembros de un hogar. El contacto cercano incluye el contacto piel con piel (como tocar o tener relaciones sexuales) y el contacto boca con boca o boca con piel (como besarse), y también puede incluir estar cara a cara con alguien que tiene mpox (como hablar o respirar cerca uno del otro, lo que puede generar partículas respiratorias infecciosas).

Las personas con múltiples parejas sexuales tienen un mayor riesgo de contraer la mpox. Las personas también pueden contraer la mpox a través de objetos contaminados, como la ropa o la ropa de cama, por lesiones con agujas en el ámbito sanitario, o en entornos comunitarios como los salones de tatuaje.

Durante el embarazo o el parto, el virus puede transmitirse al bebé. Contraer la mpox durante el embarazo puede ser peligroso para el feto o el recién nacido y puede provocar la pérdida del embarazo, la muerte fetal, la muerte del recién nacido o complicaciones para la madre.

La transmisión de la mpox de animales a humanos se produce a partir de animales infectados a humanos por mordeduras o arañazos, o durante actividades como la caza, el despellejamiento, la captura, la cocción, el juego con cadáveres o la ingestión de animales. El reservorio animal del virus de la viruela del mono sigue siendo desconocido y se están llevando a cabo más estudios.

Diagnóstico y tratamiento

Identificar la mpox puede ser difícil porque otras infecciones y afecciones pueden parecer similares. Es importante distinguir la mpox de la varicela, el sarampión, las infecciones bacterianas de la piel, la sarna, el herpes, la sífilis, otras infecciones de transmisión sexual y las alergias relacionadas con medicamentos. Una persona con mpox también puede tener otra infección de transmisión sexual al mismo tiempo, como la sífilis o el herpes. Alternativamente, un niño con sospecha de mpox también puede tener varicela. Por estas razones, las pruebas son clave para que las personas reciban atención lo antes posible y prevenir enfermedades graves y una mayor propagación.

La prueba de laboratorio preferida para la mpox es la detección de ADN viral mediante reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Las mejores muestras para el diagnóstico se toman directamente de la erupción cutánea (piel, líquido o costras), recogidas mediante un frotis vigoroso. En ausencia de lesiones cutáneas, se pueden realizar pruebas con hisopos de la garganta o el ano. No se recomienda el análisis de sangre. Los métodos de detección de anticuerpos pueden no ser útiles, ya que no distinguen entre los diferentes ortopoxvirus.

Se debe ofrecer la prueba del VIH a los adultos con mpox, y a los niños, según corresponda. Se deben considerar las pruebas de diagnóstico para otras afecciones donde sea factible, por ejemplo, el virus de la varicela-zóster (VVZ), la sífilis y el herpes.

El objetivo del tratamiento de la mpox es cuidar la erupción, controlar el dolor y prevenir las complicaciones. La atención temprana y de apoyo es importante para ayudar a controlar los síntomas y evitar problemas adicionales.

La vacunación contra la mpox puede ayudar a prevenir la infección (profilaxis previa a la exposición). Se recomienda para las personas con alto riesgo de contraer la mpox, especialmente durante un brote.

Los grupos que pueden tener un alto riesgo de mpox incluyen:

  • Trabajadores de la salud con riesgo de exposición;
  • Personas que viven en el mismo hogar o comunidad cercana que alguien que tiene mpox, incluidos los niños;
  • Personas que tienen múltiples parejas sexuales, incluidos los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres; y
  • Trabajadores sexuales de cualquier género y sus clientes.

La vacuna también se puede administrar después de que una persona haya estado en contacto con alguien que tiene mpox (profilaxis post-exposición). En estos casos, la vacuna debe administrarse menos de 4 días después del contacto con alguien que tiene mpox. La vacuna se puede administrar hasta 14 días si la persona no ha desarrollado síntomas.

Algunos antivirales han recibido autorización de uso de emergencia en algunos países y se están evaluando en ensayos clínicos. Hasta la fecha, no existe un tratamiento antiviral eficaz probado para la mpox. Es prioritario continuar la evaluación de los tratamientos en ensayos clínicos sólidos y centrarse en optimizar la atención de apoyo para los pacientes.

Las personas con VIH y mpox deben continuar tomando su terapia antirretroviral (TAR). La TAR debe iniciarse en un plazo de 7 días tras el diagnóstico del VIH.

Prevención de la viruela del mono

La mayoría de las personas con mpox se recuperarán en un plazo de 2 a 4 semanas. Cosas que se pueden hacer para ayudar a aliviar los síntomas y evitar la transmisión de la mpox a otras personas:

  • Ponerse en contacto con su médico para obtener asesoramiento.
  • Quedarse en casa y en su propia habitación bien ventilada si es posible.
  • Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón o con desinfectante para manos, especialmente antes o después de tocar las úlceras.
  • Llevar una mascarilla y cubrir las lesiones cuando se esté cerca de otras personas hasta que la erupción cicatrice.
  • Mantener la piel seca y sin cubrir (a menos que se esté en una habitación con otra persona).
  • Evitar tocar objetos en espacios compartidos y desinfectar los espacios compartidos con frecuencia.
  • Utilizar enjuagues bucales con agua salada para las úlceras de la boca.
  • Tomar baños calientes con bicarbonato de sodio o sales de Epsom para las úlceras del cuerpo.
  • Tomar medicamentos de venta libre para el dolor, como paracetamol (acetaminofén) o ibuprofeno.

No

  • Reventar las ampollas o rascarse las úlceras, lo que puede retrasar la cicatrización, propagar la erupción a otras partes del cuerpo y provocar infecciones de las úlceras.
  • Afeitarse las zonas con úlceras hasta que las costras hayan cicatrizado y se haya formado una nueva piel debajo (esto puede propagar la erupción a otras partes del cuerpo).

Para evitar la propagación de la mpox a otras personas, las personas con mpox deben aislarse en casa siguiendo las indicaciones de su médico, o en el hospital si es necesario, durante la duración del período infeccioso (desde el inicio de los síntomas hasta que las lesiones hayan cicatrizado y las costras se hayan caído). Cubrir las lesiones y llevar una mascarilla bien ajustada cuando se esté en presencia de otras personas puede ayudar a prevenir la propagación. El uso de condones durante las relaciones sexuales ayudará a reducir el riesgo de contraer la mpox, pero no evitará la propagación por contacto piel con piel o boca con piel. Si se mantienen relaciones sexuales, se deben usar condones como precaución durante 12 semanas (unos 3 meses) después de haberse recuperado.

Tomarse un descanso de la actividad sexual con nuevas parejas durante los períodos de mayor transmisión puede reducir el riesgo de contraer la mpox. Las personas que han tenido contacto con alguien que tiene mpox deben vigilar los signos y síntomas durante 21 días (3 semanas) y tomar precauciones, como evitar la actividad sexual durante este período.

Los trabajadores de la salud deben seguir las medidas de prevención y control de infecciones para protegerse mientras atienden a pacientes con mpox usando equipo de protección personal (EPP) adecuado (es decir, guantes, bata, protección para los ojos y respirador) y adhiriéndose al protocolo para la toma de muestras de las lesiones de forma segura para el diagnóstico y la manipulación de objetos punzantes como las agujas.

El futuro de la viruela del mono

La mpox sigue siendo un desafío para la salud pública mundial. Si bien la OMS ha declarado dos veces a la mpox como una emergencia de salud pública de interés internacional (PHEIC), la lucha contra la enfermedad requiere un esfuerzo conjunto de los gobiernos, las organizaciones de salud y las comunidades de todo el entorno. La investigación y el desarrollo de nuevas vacunas y tratamientos, así como la mejora de los sistemas de vigilancia y respuesta, son esenciales para controlar y prevenir futuros brotes de mpox.

Es fundamental abordar el estigma y la discriminación relacionados con la mpox, especialmente dirigidos a las comunidades más afectadas por la enfermedad. La concienciación pública y la promoción de prácticas de salud seguras, así como el acceso a la atención médica y la información precisa, son esenciales para prevenir la propagación de la mpox y proteger la salud de todos.

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