- Qué es el catéter de Swan-Ganz y cuál es su función
- Descripción del Catéter
- Utilidad del Catéter de Swan-Ganz
- Indicaciones para la Colocación del Catéter de Swan-Ganz
- Cuidados Previos a la Colocación
- Colocación del Catéter
- Utilización: Medición de Presiones
- Interpretación de las Presiones
- Utilización: Medición del Gasto Cardíaco
- Utilización: Extracción de Muestras de Sangre Venosa Mixta
- Mantenimiento del Catéter: Cuidados de Enfermería
- Retirada del Catéter
Qué es el catéter de Swan-Ganz y cuál es su función
El catéter de Swan-Ganz, también conocido como catéter de flotación pulmonar, es un instrumento médico fundamental en la atención de pacientes en estado crítico, particularmente en las unidades de cuidados intensivos (UCI). Su uso se extiende a diversas situaciones clínicas, como la insuficiencia cardíaca congestiva, el edema pulmonar y el infarto agudo de miocardio (IAM) complicado.

Este dispositivo, a través de un recorrido por las cavidades derechas del corazón y hasta la arteria pulmonar, permite obtener información crucial sobre la presión y la función del corazón y los pulmones. Es esencial para diagnosticar y monitorear la hemodinámica, es decir, las fuerzas que regulan la circulación sanguínea.
Descripción del Catéter
El catéter de Swan-Ganz es un tubo delgado, flexible y radiopaco que se introduce a través de una vena, generalmente en el cuello, la ingle o el brazo. Su longitud varía entre 40 y 110 centímetros y tiene múltiples luces, cada una con funciones específicas:
- Luces distales: Miden la presión de enclavamiento pulmonar (PCP) cuando el balón se infla, y la presión de la arteria pulmonar (PAP) cuando el balón está desinflado.
- Luces proximales: Se utilizan para inyectar el bolus térmico y medir la presión venosa central (PVC).
- Luces neumáticas: Inflan el balón de baja presión, situado cerca de la punta del catéter, para determinar la PCP.
- Termistor: Este sensor de temperatura, ubicado en el extremo distal, se utiliza para evaluar el gasto cardíaco.
- Fibra óptica (modelos avanzados): Permite la medición continua de la saturación venosa mixta (SvO2).
- Vía media (modelos avanzados): Se abre a 14 cm de la punta del catéter para infusión de líquidos o la introducción de un electrocatéter temporal.
- Resistencia eléctrica (modelos avanzados): Genera pulsos calóricos para calcular el gasto cardíaco continuo por termodilución.
Utilidad del Catéter de Swan-Ganz
El catéter de Swan-Ganz es una herramienta indispensable para la monitorización hemodinámica en pacientes críticos. Su uso permite:
- Monitorización de presiones: Proporciona información sobre la presión venosa central (PVC), presión de la arteria pulmonar (PAP) y presión capilar pulmonar (PCP).
- Medición del gasto cardíaco: Permite determinar el volumen de sangre que el corazón bombea por minuto mediante la técnica de termodilución.
- Extracción o monitorización continua de la saturación de oxígeno venosa mixta (SvO2): Indica la cantidad de oxígeno en la sangre venosa, ofreciendo información sobre la eficiencia de la oxigenación.
- Cálculo de valores hemodinámicos avanzados: Se pueden calcular variables como la resistencia vascular pulmonar, la presión de enclavamiento capilar pulmonar, la presión de llenado ventricular izquierda y la presión diastólica ventricular izquierda.
- Medición de la temperatura central: Permite evaluar la temperatura corporal interna.
- Extracción de muestras sanguíneas: Se pueden obtener muestras de sangre para análisis.
- Electroestimulación cardíaca secuencial: En modelos que incluyen un electrocatéter, se puede realizar electroestimulación cardíaca.
- Administración de fármacos vasoactivos: Se pueden administrar fármacos como inotrópicos y antiarrítmicos a través del catéter, asegurando una vía central de acceso.
Indicaciones para la Colocación del Catéter de Swan-Ganz
La colocación del catéter de Swan-Ganz está indicada en situaciones clínicas específicas, como:
- Sospecha de complicación mecánica de IAM: Comunicación interventricular, insuficiencia mitral por ruptura del músculo papilar o taponamiento pericárdico.
- Shock cardiogénico o de otro origen: Disminución del gasto cardíaco que provoca una disminución de la presión arterial y la perfusión tisular.
- Hipotensión con oliguria que no responde a fluidoterapia: Presión arterial baja y disminución de la producción de orina a pesar de la administración de líquidos.
- Edema pulmonar sin respuesta al tratamiento: Acumulación de líquido en los pulmones que no responde a las medidas convencionales.
- Disfunción ventricular izquierda: Dificultad del ventrículo izquierdo para bombear sangre.
- Valvulopatías graves: Problemas en las válvulas del corazón que afectan su funcionamiento.
- Hipertensión pulmonar: Presión arterial alta en las arterias pulmonares.
Contraindicaciones: El catéter de Swan-Ganz está contraindicado en pacientes con IAM sin evidencia de complicaciones respiratorias o cardíacas, y en pacientes alérgicos al látex, ya que este material se utiliza para fabricar el balón.
Cuidados Previos a la Colocación
Preparación del paciente
Es fundamental informar al paciente de manera clara y comprensible sobre el procedimiento, aclarando sus dudas y asegurando su comprensión. Se debe enfatizar la necesidad del catéter para el tratamiento de su condición y la minimización de los riesgos. Se debe explicar que el procedimiento se realizará con anestesia local y que puede colaborar con el proceso. Si el paciente presenta ansiedad, se puede considerar la administración de un ansiolítico. Es importante ofrecerle el uso previo de la cuña/orinal y asegurar su comodidad.
Preparación del material
Se requiere material de reanimación cardiopulmonar, medicación de urgencia, una mesa auxiliar con materiales estériles, un catéter de Swan-Ganz adecuado, un monitor de gasto cardíaco por termodilución, dos sueros fisiológicos heparinizados, dos sistemas de suero sin filtro de aire, una cápsula de presión o transductor, una línea externa del sistema con válvulas unidireccionales y un monitor que registre el ECG y las curvas de presión.
Preparación del personal sanitario
El procedimiento requiere la participación de, al menos, un médico, un enfermero y un auxiliar de enfermería. El médico deberá llevar gorro, mascarilla, bata y guantes estériles. Si se utiliza un intensificador de imágenes, el personal deberá protegerse con delantal de plomo.
Colocación del Catéter
Procedimiento
El médico canaliza la vena cava superior, mediante la técnica de Seldinger, a través de la vía subclavia, yugular interna o yugular externa. El paciente debe contener la respiración durante la punción. En el caso de ventilación mecánica, se desconecta por un breve período para reducir el riesgo de punción pleural accidental.
Mientras tanto, la enfermera conecta las llaves de 3 pasos al catéter proximal y distal del Swan-Ganz, purga ambos cuidadosamente e infla el balón para verificar su funcionamiento. La conexión del extremo distal del catéter al monitor de presiones permite observar la variación de las presiones y determinar la ubicación del catéter en cada momento.
El médico comienza la introducción del catéter, colocando un manguito de plástico alrededor del mismo para mantenerlo estéril. Al avanzar 20-30 cm, se observa la primera curva de presión, que corresponde a la PVC. Al llegar a la aurícula derecha, la enfermera infla el balón para proteger las estructuras cardíacas y facilitar el paso del catéter a través de la aurícula derecha, la válvula tricúspide, el ventrículo derecho, la válvula pulmonar y hasta la arteria pulmonar, donde se enclava en una rama.
Durante la introducción del catéter, se vigilan posibles alteraciones del ritmo cardíaco. La enfermera registra las arritmias y las presiones en las diferentes cavidades. Una vez comprobada la correcta colocación, se desinfla el balón, se fija el catéter a la piel con sutura y se realiza una placa de radiografía de control.
Utilización: Medición de Presiones
Para tomar la presión de un catéter, se debe cerrar la llave de 3 pasos del otro catéter. Nunca se deben conectar simultáneamente las vías proximal y distal a la cápsula o transductor, ya que la diferencia de presión entre la aurícula derecha y la arteria pulmonar podría generar un reflujo de sangre. La presión en la aurícula derecha se mide a través de la vía proximal, mientras que la presión en la arteria pulmonar se mide a través de la vía distal. Para medir la presión capilar pulmonar, se infla el balón hasta que la curva de la arteria pulmonar se amortigüe.
Interpretación de las Presiones
- Presión de la aurícula derecha (PVC): Valores normales: 2-6 mmHg. Refleja la presión de llenado diastólico de la aurícula derecha, equivalente a la PVC y a la presión ventricular derecha al final de la diástole. Un aumento en la PVC puede indicar insuficiencia ventricular derecha, insuficiencia ventricular izquierda, sobrecarga de volumen o embolia gaseosa.
- Presión del ventrículo derecho: Valores normales: 15-25 mmHg de sistólica y 0-5 mmHg de diastólica. Un aumento en la presión del ventrículo derecho puede indicar insuficiencia mitral, insuficiencia cardíaca congestiva, hipoxemia o insuficiencia ventricular izquierda.
- Presión en arteria pulmonar (PAP): Valores normales: 15-30 mmHg de sistólica, 8-15 mmHg de diastólica y 9-19 mmHg de media. Valora la presión venosa en los pulmones y la presión media de llenado de la aurícula y el ventrículo izquierdos. Refleja la función del ventrículo derecho, excepto en casos de estenosis pulmonar. Los cambios en las presiones sistólica y media indican cambios en la resistencia vascular pulmonar (hipoxia, insuficiencia respiratoria, edema pulmonar, embolismo pulmonar, septicemia, hipertensión pulmonar).
- Presión capilar pulmonar (PCP) o de enclavamiento: Valores normales: 6-12 mmHg. La presión capilar pulmonar es similar a la de la aurícula izquierda. Nos da idea de la efectividad del corazón izquierdo como bomba. Un aumento en la PCP puede indicar insuficiencia ventricular izquierda, insuficiencia mitral o sobrecarga de líquidos. Una disminución puede indicar reducción de la presión en el ventrículo izquierdo al final de la diástole y del gasto cardíaco, o hipovolemia.
Utilización: Medición del Gasto Cardíaco
El gasto cardíaco es el volumen de sangre que el corazón bombea en un minuto. Cuando se relaciona con la superficie corporal, se denomina índice cardíaco. Los valores normales de índice cardíaco fluctúan entre 2,6 y 3,4 l/min/m
La medición del gasto cardíaco con el catéter de Swan-Ganz se basa en el método de la termodilución. Se introduce suero refrigerado por la vía proximal, que se mezcla con la sangre caliente y continúa por el sistema circulatorio. Un termistor en el extremo distal del catéter mide la temperatura de la sangre pulmonar antes y después de la inyección del suero, y una computadora calcula el gasto cardíaco.
La técnica de termodilución manual implica inyectar tres jeringuillas de 10 cc de suero refrigerado por la vía proximal (aurícula derecha) y registrar los cambios de temperatura. El computador calcula el gasto cardíaco a partir de los datos obtenidos. Actualmente, se utilizan modelos con determinación automática y periódica del gasto cardíaco, mediante la generación de pulsos calóricos de baja energía en la aurícula derecha.
Utilización: Extracción de Muestras de Sangre Venosa Mixta
Se extraen muestras de sangre venosa y arterial para medir la saturación de oxígeno. Una diferencia superior al 30% entre ambas indica una mayor extracción de oxígeno por las células, debido a un gasto cardíaco insuficiente. Esta técnica se utiliza para monitorizar el estado de la circulación en pacientes con IAM, shock u otras enfermedades críticas.
Mantenimiento del Catéter: Cuidados de Enfermería
- Vigilar la morfología de las curvas de presión: Las variaciones pueden deberse a cambios en el estado del paciente, artefactos, amortiguación, variación de la posición del catéter o del paciente.
- Recoger las presiones pulmonares al final de la espiración.
- Mantener la permeabilidad del catéter y la línea para evitar obstrucciones y embolismos: Se infunde salino heparinizado para evitar la formación de coágulos. No se deben extraer rutinariamente muestras de sangre de la vía de la arteria pulmonar ni administrar líquidos por la misma vía.
- Evitar la perfusión de soluciones hipertónicas y fármacos por el extremo distal para no lesionar la arteria pulmonar.
- Prevenir las lesiones relacionadas con el inflado del balón: Detener el inflamiento en cuanto aparezca la posición de enclavamiento. No dejar el globo hinchado ni cerrar la llave de la jeringuilla de enclavamiento mientras se determina la PCP. Siempre inflar con aire, nunca con líquido. Desinflar el balón al finalizar la medición de las presiones. No realizar lavado manual del sistema con el balón enclavado. La medición de la PCP no debe durar más de 2 minutos.
- Prevenir la infección del catéter: Observar rigurosamente la asepsia, en la manipulación del catéter y los cambios de apósito. Cambiar el apósito según protocolo del centro, vigilando la aparición de signos de flebitis o infección local.
- Registrar la profundidad de inserción del catéter y la cantidad de aire necesaria para producir la posición de enclavamiento.
- Mantener la cápsula o transductor a la altura de la línea media axilar y calibrarla al comenzar cada turno de trabajo y cuando se sospeche de valores o curvas poco fiables.
- Monitorizar electrocardiográficamente.
- En caso de hemoptisis, colocar al paciente sobre el lado afecto para impedir que la sangre pase al otro pulmón.
Retirada del Catéter
- Consultar la historia clínica del paciente para verificar la aparición de arritmias durante la introducción del catéter.
- Retirar el apósito y las suturas.
- Cerrar los sistemas de lavado.
- Extraer el catéter lentamente, vigilando la aparición de arritmias en el monitor. Asegurarse de que el balón está completamente deshinchado.
- Comprimir localmente el punto de punción hasta cortar la hemorragia.
- Realizar cultivo de la punta del catéter si hay signos de infección o según el protocolo del centro.
- Curar con un antiséptico y apósito estéril.
El catéter de Swan-Ganz es una herramienta esencial en la atención cardiovascular de pacientes críticos, proporcionando información vital sobre la presión y la función del corazón y los pulmones. Su colocación y manejo requieren un conocimiento profundo de la técnica y los cuidados necesarios para asegurar la seguridad y eficacia del procedimiento.
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