El cuerpo humano se compone de huesos, y estos requieren de las articulaciones para sus movimientos. Por lo tanto, es fundamental comprender qué son las articulaciones, para qué sirven, qué tipos existen y cómo prevenir el dolor en las mismas.
¿Qué son las articulaciones y cuáles son sus funciones?
Las articulaciones son estructuras que conectan dos o más superficies óseas en el cuerpo humano. Facilitan los movimientos mecánicos, aportan elasticidad y sirven de unión entre huesos, huesos y cartílagos, o entre tejido óseo y dientes.
Las funciones más importantes de las articulaciones son:
- Mantener unidos los huesos del esqueleto.
- Facilitar el movimiento del cuerpo para poder caminar, correr, sentarse, elaborar cosas con las manos, entre otras actividades.
En conjunto con otros tejidos importantes, las articulaciones permiten el movimiento del cuello, rodillas, brazos y hombros, dedos de manos y pies, cadera, entre otros. La única excepción son los huesos que forman el cráneo, cuyo movimiento es casi nulo.
Tipos de articulaciones
El cuerpo humano está compuesto por 360 articulaciones que se pueden clasificar en varios tipos según su estructura o su función.
Según su estructura
La clasificación según la estructura depende del tejido que las une:
| Tipo de Articulación | Descripción |
|---|---|
| Fibrosas | Compuestas por fibras de colágeno. |
| Cartilaginosas | Compuestas por bandas de cartílago que se conectan a los huesos. |
| Sinoviales | Conectadas por un tejido denso e irregular que forma una cápsula con un líquido que permite que los huesos se articulen. |
Según su función
La clasificación según la función se basa en la movilidad que aportan al cuerpo:
| Tipo de Articulación | Descripción |
|---|---|
| Sinartrosis | Inmóviles y rígidas. |
| Anfiartrosis | Pueden realizar movimientos leves y se caracterizan por ser cartilaginosas. |
| Diartrosis | Pueden realizar movimientos de flexión y extensión. |
Los componentes de una articulación son el cartílago, la membrana sinovial, los ligamentos, los tendones, las bursas (bolsas de líquido que ayudan a amortiguar la fricción), el líquido sinovial, el hueso y el menisco.
¿Cómo prevenir el dolor en las articulaciones?
Si bien el envejecimiento y la predisposición genética son factores que no podemos controlar, podemos poner en práctica hábitos saludables para preservar el bienestar de las articulaciones y retrasar la aparición del dolor.
Realizar ejercicio
Mantener un estilo de vida saludable haciendo ejercicio cada día favorece la movilidad articular y potencia la musculatura. El deporte protege las articulaciones al fortalecer los músculos que las rodean.
Los mejores ejercicios son los aeróbicos sin impacto, como caminar en terreno llano, nadar y hacer aeróbic en el agua. Correr, saltar o los deportes de contacto pueden suponer un riesgo alto.
Mantener un peso corporal adecuado
Cada kilo de más ejerce una presión de 5 kilos extra sobre la rótula al bajar o subir escaleras. El sobrepeso acelera el desarrollo de enfermedades articulares. Por lo tanto, es importante mantenerse en un peso adecuado para no tensar demasiado las articulaciones.
Evitar actividades que sobrecarguen las articulaciones
Debemos evitar actividades que sobrecarguen nuestras articulaciones durante un tiempo prolongado, como la rodilla, cadera o tobillos. Esto incluye coger pesos excesivos, practicar deportes que requieran repetidamente gestos atléticos o trabajos físicamente pesados.
En definitiva, para evitar el dolor en articulaciones debemos insistir en ciertos hábitos sin olvidarnos de un descanso correcto, evitar sustancias nocivas (alcohol y tabaco) y mantener una dieta saludable.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Articulaciones del cuerpo humano: tipos, funciones y cómo prevenir el dolor puedes visitar la categoría Salud.
