Cómo superar la depresión post viaje: consejos para volver a la normalidad

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¿Alguna vez te has preguntado por qué cuesta tanto volver a la vida normal después de las vacaciones de verano? El estado anímico decaído tras las vacaciones es algo que sucede habitualmente. Después de una temporada en la que hemos dejado las obligaciones a un lado, los meses de septiembre y octubre, son para muchas personas una vuelta a la realidad y al trabajo.

Temas que Desarrollaremos

¿Qué es la depresión post vacacional?

Las primeras semanas de septiembre generalmente se suelen hacer cuesta arriba cuando los niños vuelven al colegio o cuando los adultos regresan a la vida laboral. Este estado se caracteriza por ser una afección que dura solamente unas semanas y que presenta síntomas parecidos a la ansiedad y la depresión. El motivo de que suceda esto, se debe a una bajada de adrenalina después de volver de nuestras semanas de descanso.

Hay expertos que afirman que parte de esta tristeza que sentimos después de las vacaciones se debe al costo emocional de haber disfrutado de unas cuantas semanas de diversión.

Es un tipo de « depresión » del que no conviene preocuparse demasiado, ya que se trata de un estado pasajero. No es complicado recuperarse. Todo lo que necesitamos es tiempo y si vemos que es más intensa de lo normal, solo necesitaremos un esfuerzo adicional en los aspectos básicos del bienestar físico y mental.

Tips para superar rápidamente la depresión post vacacional

¡Usa una fotografía! ¡Efectivamente! Una foto de tus vacaciones te hará mantener despierta esa sensación de plenitud. Imprímela y ponla en el salón de casa o incluso de fondo de pantalla en el móvil. Así te será más fácil revivir esa emoción de manera sana.

Ve pensando en el siguiente viaje. Puedes empezar a ver lugares de destino o planificar aquello que te gustaría hacer en tus próximas vacaciones. Esto te ayudará a mantener viva la ilusión. Las vacaciones son una especie de recompensa por el esfuerzo de todo un año, sencillamente ¡te lo mereces!

Mantén hábitos que te hicieron bien. Si durante tus semanas de descanso empezaste a hacer algo nuevo que te hizo feliz, continua haciéndolo. Esto puede ser algo tan sencillo como un rato de lectura, una rutina deportiva o un juego de mesa. Organízate y hazlo las veces que el tiempo te lo permita.

No vuelvas a repetir el patrón de la rutina y el agobio. En nuestra vida diaria, siempre vamos corriendo a todos sitios. Tenemos prisa por llegar al trabajo, por entregar un informe, por llevar el coche al taller… Intenta que no se repita de nuevo este patrón y empiza a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida diaria de una vez por todas. Levántate con tiempo de disfrutar el café, no de beber una taza al trago antes de salir por la puerta; Organízate y disfruta de tu almuerzo en vez de engullirlo; charla con tu familia durante la cena; ve a la cama temprano para poder descansar…

Piensa en tus propósitos. La vuelta de vacaciones, a menudo es una especie de «año nuevo». Es la «vuelta al cole» tanto para niños como para adultos. En vez de dejarte llevar por la tristeza que supone volver a la rutina, piensa qué te gustaría emprender en este nuevo ciclo y comienza a planificarlo. En esta época se cumplen más propósitos que al comienzo del año. La necesidad de autosatisfacción es un pequeño empujón para comenzar eso que te lleva meses o años rondando la cabeza.

La depresión post vacacional es algo temporal, pero si ninguno de estos consejos te ayuda o ves que pasa el tiempo y tu estado anímico continua de la misma forma, puede ser que tengas que buscar más en profundidad el motivo de tu tristeza. En este caso, si necesitas terapia, en el centro de Psicología de Alcorcón LQO, estaremos encantados de ayudarte.

Lidia Quindós, Psicóloga en Alcorcón

Por qué me siento triste después de un viaje

El llamado síndrome post-vacacional, también conocido como estrés o depresión postvacacional, es un concepto que se refiere a la ansiedad o presión emocional que debemos afrontar al readaptarnos a las tareas laborales después de un período vacacional.

El síndrome post-vacacional no se puede considerar como una enfermedad sino como un proceso adaptativo a la vida laboral después de las vacaciones que, para algunas personas, puede resultar difícil.

¿Existe realmente el síndrome post-vacacional?

No existe consenso en la sociedad científica sobre la definición exacta o la existencia real de este “síndrome postvacacional”, pero se considera que es producto de que en gran parte de nuestro entorno el trabajo se tiene por una actividad negativa, obligada y sacrificada; en las sociedades en que se considera el trabajo como algo creativo, con sentido por sí mismo y digno para el ser humano, el estrés postvacacional prácticamente no existe.

¿Qué es y por qué se produce el síndrome postvacacional?

La readaptación a la vida laboral después de las vacaciones incluye cambios de horarios, de obligaciones y de estilo de vida en su conjunto. Todo ello conforma un proceso normal de adaptación, que en algunos casos llega a ser más intenso y produce en quien los sufre molestias psicológicas y/o físicas.

En la mayoría de las personas la vuelta a la “normalidad laboral” no supone ningún trastorno, sino más bien al contrario, ya que vuelve con ilusión a la actividad productiva en especial para quienes el entorno laboral es favorable y se compone de actividades gratas y creativas con un desarrollo de relaciones sociales satisfactorias.

Síntomas y diagnóstico de la depresión postvacacional

En algunos casos, la presión de la vuelta al trabajo llega a ocasionar verdaderos cuadros de estrés agudo con todas las manifestaciones emocionales, del comportamiento y físicas que lo caracterizan: malestar, ansiedad, depresión, disminución del rendimiento, palpitaciones, sudoración, aumento de las frecuencias respiratoria y cardíaca, temblores, cambios de humor, etc. Estos signos y síntomas de estrés los manifiestan con mayor frecuencia las mujeres, probablemente por desarrollar actividades en un entorno socio-familiar de mayor presión.

Si estos cambios adaptativos se perpetúan más allá de unos días, puede aparecer un verdadero síndrome de ansiedad generalizada o un llamado estrés crónico que manifestará una clínica específica y que puede requerir tratamiento específico, si se llega a esta situación lo mejor es consultar con un especialista. El Seguro de MAPFRE Salud cuanta con un amplio cuadro de psicólogos que le podrán ayudar en estas situaciones.

Se han consensuado internacionalmente unos criterios sobre el síndrome postvacacional: presentar síntomas emocionales o comportamentales en respuesta a un factor estresante identificable dentro de los tres meses siguientes a su aparición, de manera previa a un trastorno depresivo o trastorno de ansiedad.

Muy pocos casos de estrés postvacacional precisan de un abordaje profesional, ya sea médico o psicológico. Para superar las molestias derivadas de esta mala adaptación al cambio de vida desde las vacaciones a la vida laboral, se recomienda seguir algunas pautas, cuando sea posible:

  • Empezar de manera gradual con la intensidad del trabajo, de menos a más intensidad, siempre intentando comenzar por las tareas más gratas.
  • Aprovechar los tiempos de descansos o de la comida para volver a alguna actividad agradable, para las relaciones sociales o familiares.
  • Dormir adecuadamente, alrededor de las ocho horas.
  • Mantener horarios regulares tanto durante el día como en las horas de acostarse y levantarse.
  • No “llevarse trabajo a casa”, dejar en el trabajo lo concerniente a éste.
  • Practicar ejercicio físico moderado, si es posible a diario.
  • Seleccionar aquellas actividades que podemos llevar a cabo, y delegar aquellas para las que no estamos tan preparados.
  • Mantener una actitud realista y proactiva, sin sopesar una y otra vez, de manera repetitiva y poco productiva, todas las alternativas a las cuestiones planteadas.
  • Plantear los problemas laborales del modo más simple y esencial posible, prescindiendo de los detalles y sopesando la esencia para encontrar las soluciones.
  • Halagar el trabajo bien hecho de las personas a nuestro alrededor y corregir las conductas inapropiadas o negativas en cuanto surjan de modo sutil pero firme.
  • Practicar la relajación en intervalos regulares, eliminar pensamientos erróneos o ideas irracionales que puedan darnos ansiedad.

Para que el estrés post-vacacional no aparezca, pueden llevarse a cabo algunas conductas que tienden a limitar su aparición, como:

  • Programar el regreso a casa de manera anticipada y relajada.
  • No volver de las vacaciones justo el día anterior a la vuelta al trabajo, sino que es recomendable volver un par de días antes, para prepararnos física y mentalmente para el retorno a la actividad laboral.
  • Al llegar al trabajo, no empezar la actividad de modo brusco e intenso, sino que es beneficioso permitirse un tiempo para compartir las experiencias vacacionales con los compañeros y compañeras y así crear un buen ambiente de inicio laboral;
  • Mantener reuniones relajadas de inicio de ciclo, para definir y detallar los objetivos para el período que se inicia, los medios y las expectativas del equipo.

Cómo combatir el síndrome postvacacional

Para muchas personas septiembre significa el fin de sus vacaciones. El verano se acaba, los pequeños vuelven al colegio y los adultos al trabajo. Después de unas semanas de descanso y ocio, volver a la rutina se hace cuesta arriba, por lo que hay personas que padecen depresión postvacacional. Si eres una de ellas, este post te interesa porque vamos a explicarte en qué consiste este trastorno pasajero y cómo puedes aliviarlo.

depresión post viaje - Cómo combatir el síndrome postvacacional

¿Qué es la depresión postvacacional?

La depresión o síndrome postvacacional no se trata de una enfermedad, sino un trastorno adaptativo. Lo padecen aquellas personas que finalizan un periodo de descanso más extenso de lo habitual y que no son capaces de volver a su antigua rutina. Esta falta de adaptación provoca una serie de síntomas similares al estrés.

El síndrome postvacacional suele durar de 2 a 3 días hasta 21 días, periodo natural para adaptarse a un cambio o convertirse en un hábito. Ahora bien, si el malestar persiste, pueden desarrollarse trastornos de ansiedad o depresión.

Síntomas de la depresión postvacacional

Cambios de horario, retomar obligaciones… Volver a la normalidad puede provocar una serie de síntomas que pueden variar según la intensidad. Pero, por norma general, el síndrome postvacacional se caracteriza por un cuadro similar al estrés o la ansiedad. Así pues, la vuelta a la rutina puede provocar:

  • Decaimiento.
  • Apatía.
  • Falta de ánimos y de energía.
  • Desmotivación.
  • Negatividad.
  • Irritabilidad.
  • Tristeza.
  • Disminución del rendimiento y la productividad.

¿Cómo superar el síndrome postvacacional?

La clave para superar la depresión postvacacional está en tomar una serie de hábitos preventivos y hacer una adaptación lo más progresiva posible. Por ello, aquí te damos algunos consejos que te ayudarán en tu vuelta a la rutina. ¡Toma nota!

  • Volver al domicilio habitual unos días antes. Sabemos que apurar los días de vacaciones es una opción muy tentadora, pero el regreso al entorno laboral se te hará más difícil. Por ello, vuelve a tu residencia habitual dos o tres días antes de reintroducirte al trabajo.
  • Regular los horarios progresivamente. Cuando estamos de vacaciones solemos ir a dormir más tarde y levantarnos más tarde. Pero volver al trabajo implica cumplir con unos horarios. Así que, al igual que en el punto anterior, ve retomando tu horario habitual unos días antes de volver a tu puesto de trabajo.
  • Reintroducir los hábitos alimenticios y el ejercicio físico. Dedícale el tiempo necesario a recuperar hábitos, ya sea ir al gimnasio varios días a la semana y comer de manera más variada y saludable, sin forzarte. Recuerda que la recuperación de hábitos necesita un tiempo, que dependerá de la motivación y el tiempo disponible.
  • Establecer objetivos realistas y empezar por el más fácil. Evita planificar retos y objetivos a lo grande y a la vuelta del trabajo. Con ello, te sobrecargarás y la sensación de descontrol te puede llegar a superar.
  • Organizarse la agenda laboral y priorizar las tareas inmediatas. La organización es clave en muchos ámbitos de la vida, y cuando se trata de la vuelta al trabajo, lo es aún más. Si ves que no llegas a finalizar algunas tareas, anótalas y dales orden de prioridad. Sobre todo, ¡no te agobies!
  • Disfrutar de los momentos libres. Ya sean los descansos a media mañana o los fines de semana, son momentos que debes aprovechar para desconectar del trabajo y conectar con tu familia o amigos. ¡Disfrútalos!

Cómo se llama el cansancio post viaje

Descripción general

El desfase horario, también conocido como trastorno por disritmia circadiana, es un problema temporal del sueño que puede afectar a cualquier persona que atraviese rápidamente varios husos horarios.

El cuerpo tiene su propio reloj interno, denominado ritmos circadianos, que le indica cuándo debe permanecer despierto y cuándo debe dormir.

El desfase horario se produce porque el reloj interno del cuerpo está sincronizado con tu huso horario original y no ha cambiado al huso horario del lugar al que has viajado. Cuantos más husos horarios hayas cruzado, mayor es la probabilidad de que experimentes desfase horario.

El desfase horario puede provocar fatiga durante el día, malestar, dificultad para mantenerte alerta y problemas estomacales. Si bien los síntomas son temporales, pueden afectar tu comodidad mientras estás de vacaciones o durante un viaje de negocios. Puedes tomar medidas para ayudar a prevenir o disminuir los efectos del desfase horario.

Síntomas

Los síntomas del desfase horario pueden variar. Puedes tener uno o varios síntomas. Algunos de los síntomas del desfase horario incluyen los siguientes:

  • Problemas de sueño, por ejemplo, no poder dormir o despertarse temprano.
  • Fatiga durante el día.
  • Dificultad para concentrarse o desenvolverse al nivel habitual.
  • Problemas estomacales, como estreñimiento o diarrea.
  • Sensación general de malestar.
  • Cambios del estado de ánimo.

Los síntomas empeoran cuanto más lejos viajes

Los síntomas del desfase horario suelen aparecer de uno a dos días después de haber viajado por al menos dos lugares con husos horarios diferentes. Tal vez los síntomas empeoren o duren más tiempo cuanto más lejos viajes, en especial si vas en avión hacia el este. Por lo general, lleva alrededor de un día recuperarse por cada huso horario que se atraviesa.

Cuándo debes consultar a un médico

El desfase horario es temporal. Pero si viajas con frecuencia y experimentas desfase horario, podría beneficiarte una consulta con un especialista del sueño.

Causas

Alteración de los ritmos circadianos

El desfase horario puede producirse cuando cruzas dos o más lugares con husos horarios diferentes. Al cruzar varios lugares con husos horarios diferentes, el reloj interno se desincroniza con respecto a la hora del nuevo lugar de destino. El reloj interno, también llamado ritmos circadianos, regula el ciclo de sueño y vigilia.

Por ejemplo, si sales de Nueva York en un vuelo a las 16:00 del martes y llegas a París a las 7:00 del miércoles, tu reloj interno todavía cree que es la 1:00. Eso significa que estás listo para ir a dormir mientras los parisinos se están despertando.

Se necesitan unos días para que el cuerpo se adapte. Mientras tanto, el ciclo de sueño y vigilia, así como otras funciones corporales, como el hambre y los hábitos intestinales, permanecen desfasados con respecto al resto de las personas en París.

Efecto de la luz solar

La luz del sol es una influencia clave en los ritmos circadianos. La luz incide en la regulación de la melatonina, una hormona que ayuda a que las células de todo el organismo funcionen en conjunto.

Las células del tejido de la parte posterior del ojo trasmiten señales luminosas a una región del cerebro denominada hipotálamo. De noche, cuando la luz es baja, el hipotálamo envía señales a un órgano pequeño ubicado en el cerebro, llamado glándula pineal, para que libere melatonina. Durante las horas del día, ocurre lo contrario. La glándula pineal libera muy poca melatonina.

depresión post viaje - Por qué me siento triste después de un viaje

Debido a que la luz es tan importante para tu reloj interno, podrías adaptarte más fácilmente a un nuevo huso horario si te expones a la luz del día. Sin embargo, la exposición a la luz debe tener lugar en el momento correcto.

Presión y atmósfera de la cabina aérea

Según algunas investigaciones, los cambios de presión en la cabina y las elevadas alturas asociadas a los viajes aéreos pueden provocar algunos de los síntomas de desfase horario, independientemente de los husos horarios que cruces.

Además, en los aviones hay niveles bajos de humedad. Si no tomas suficiente agua durante el vuelo, es posible que experimentes una deshidratación leve. La deshidratación también puede provocar algunos síntomas de desfase horario.

Factores de riesgo

Algunos de los factores que aumentan las probabilidades de que experimentes desfase horario incluyen los siguientes:

  • Cantidad de husos horarios que atravesaste. Cuantos más husos horarios atravieses, mayor es la probabilidad de que sientas desfase horario.
  • Volar hacia el este. Es posible que te resulte más difícil volar hacia el este, porque "pierdes" tiempo, que volar hacia el oeste, ya que lo "ganas".
  • Volar con frecuencia. Los pilotos, los asistentes de cabina y los viajantes de negocios tienen más probabilidades de experimentar desfase horario.
  • Ser un adulto mayor. Los adultos mayores pueden necesitar más tiempo para recuperarse del desfase horario.

Complicaciones

Los accidentes automovilísticos ocasionados por conducir somnoliento son más probables en el caso de personas afectadas por el desfase horario.

Prevención

Algunas medidas básicas pueden ayudar a prevenir el desfase horario o a reducir sus efectos:

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