Encefalopatía espongiforme bovina: una amenaza a la salud pública

Valoración: 2.60 (1406 votos)

La encefalopatía espongiforme bovina (EEB), también conocida como enfermedad de la vaca loca, es una enfermedad neurodegenerativa fatal que afecta al ganado bovino. Se caracteriza por un período de incubación prolongado, que puede durar de dos a más de diez años, y no tiene cura ni vacuna disponible.

Temas que Desarrollaremos

¿Qué es la EEB?

La EEB forma parte de un grupo de enfermedades conocidas como encefalopatías espongiformes transmisibles (EET), o enfermedades priónicas. Estas enfermedades se caracterizan por la acumulación en el tejido nervioso de una proteína infecciosa llamada "prion".

Los priones son proteínas anormales que pueden causar que otras proteínas normales se plieguen de forma anormal. Estas proteínas anormales se acumulan en el cerebro, lo que causa daño neuronal y la aparición de síntomas neurológicos.

Forma Clásica vs. Forma Atípica de EEB

Existen dos formas principales de EEB:

  • Forma clásica de EEB : Esta forma se debe al consumo de piensos contaminados con agentes de la EEB. Su incidencia ha disminuido drásticamente en los últimos años gracias a la implementación de medidas de control eficaces, y actualmente se considera que su prevalencia es extremadamente baja.
  • Forma atípica de EEB : Esta forma surge de forma natural y esporádica en las poblaciones bovinas. Se estima que su incidencia anual es insignificante y, aunque no se ha demostrado que sea transmisible, se recomienda evitar su reciclaje de manera precautoria.

Transmisión y Propagación

La transmisión de la EEB clásica se produce principalmente a través de la ingesta de piensos contaminados con tejidos infectados, como harinas proteicas derivadas de rumiantes. Los agentes infecciosos son resistentes a los procesos de inactivación comercial, como el calor, lo que significa que no pueden ser destruidos durante el procesamiento de los despojos, aunque su infecciosidad puede reducirse con tratamientos específicos.

La incidencia de la EEB ha sido mayor en el ganado lechero que en el ganado de carne bovino, ya que el ganado lechero suele alimentarse con raciones concentradas que contienen harinas proteicas derivadas de rumiantes.

No se ha demostrado la transmisión directa entre animales (transmisión horizontal) y existen pocos datos que respalden la transmisión de la EEB de la madre a su cría (transmisión vertical).

Riesgo para la Salud Pública

La transmisión de la EEB clásica al humano puede causar una variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (v-ECJ), una enfermedad neurodegenerativa fatal en humanos. Se cree que la v-ECJ se adquiere a través del consumo de productos cárnicos contaminados o del contacto con dispositivos médicos contaminados con agentes de la EEB clásica.

Sin embargo, el consumo de carne roja (es decir, de músculo esquelético sin hueso), leche y productos derivados de la leche se considera seguro.

Signos Clínicos

Los signos clínicos de la EEB se manifiestan en animales adultos y pueden incluir:

  • Comportamiento nervioso o agresivo
  • Depresión
  • Hipersensibilidad al sonido y al tacto
  • Movimientos espasmódicos, temblores
  • Postura anormal
  • Falta de coordinación y dificultad para levantarse
  • Pérdida de peso
  • Disminución de la producción lechera

En general, el curso natural de la enfermedad es subagudo a crónico, y los animales afectados presentan signos neurológicos o de comportamiento progresivos. Aunque existen informes que describen signos clínicos específicos asociados a la EEB clásica frente a la atípica, no es posible discriminar clínicamente entre ambas.

Diagnóstico

Se puede sospechar la presencia de la EEB a partir de signos clínicos. Hasta la fecha no existe ningún método para confirmar la sospecha de EEB en los animales vivos. El diagnóstico se realiza mediante métodos de detección de priones, como técnicas inmunohistoquímicas (IHC), Western immunoblot y métodos analíticos rápidos.

Prevención y Control

La prevención y control de la EEB se basan en una estrategia multifacética que comprende:

  • Vigilancia específica de los bovinos que presenten signos del espectro clínico de la EEB
  • Transparencia en la notificación de los casos de EEB
  • Controles de seguridad para la importación de productos relevantes
  • Eliminación de tejidos con mayor infecciosidad (tejido cerebral y espinal, entre otros) durante el sacrificio y procesamiento de las canales y del alimento para consumo humano y los piensos para animales
  • Prohibición de la inclusión de tejidos con mayor infecciosidad en los piensos animales
  • Destrucción de todos los animales sospechosos expuestos a los piensos contaminados
  • Prohibición del uso de harinas proteicas derivadas de rumiantes (prohibición de alimentar a los rumiantes con rumiantes)
  • Eliminación adecuada de las canales y de todos los productos animales
  • Identificación del ganado para facilitar una vigilancia y rastreabilidad eficientes

Estatus de Riesgo de la EEB

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) reconoce oficialmente dos categorías de estatus de riesgo de EEB:

  • Riesgo insignificante : Riesgo insignificante de reciclaje del agente de la EEB clásica en la población bovina durante al menos los ocho años anteriores. Se aplica un programa de vigilancia continuo y el historial de aparición, investigaciones y gestión de los casos de EEB (clásica y atípica) demuestran la ausencia de casos autóctonos de EEB o el control del riesgo de reciclaje de los agentes de la EEB durante al menos los 8 años anteriores.
  • Riesgo controlado : Se cumplen todas las condiciones mencionadas anteriormente, pero al menos una de ellas o mas no se ha cumplido durante los últimos 8 años.

Un país o una zona que no pueda demostrar que ha cumplido los requisitos de riesgo de EEB "controlado" o "insignificante" se considera que tiene un riesgo "indeterminado" de EEB.

Las formas "atípicas de EEB" quedan excluidas del ámbito de aplicación de la categorización, ya que se cree que aparecen espontáneamente en todas las poblaciones bovinas en una proporción muy baja.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Encefalopatía espongiforme bovina: una amenaza a la salud pública puedes visitar la categoría Salud.

Subir