Fontanelas en bebés: qué son, cuándo se cierran y cuándo preocuparse

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Las fontanelas son las áreas blandas de la cabeza de un bebé, ubicadas donde las placas que forman el cráneo aún no se han unido. Estas áreas son cruciales para el desarrollo del cerebro y el cráneo del bebé durante los primeros meses y años de vida. Saber cuándo deberían cerrarse y qué señales de alerta pueden aparecer es vital para la salud del bebé, ya que un cierre prematuro o tardío podría afectar negativamente su desarrollo.

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¿Qué son las fontanelas en los bebés?

Las fontanelas en recién nacidos son "áreas blandas" sin hueso del cráneo que se encuentran en las zonas donde los huesos del cráneo aún no se han fusionado. Estas áreas son necesarias para permitir que el cerebro y el cráneo del bebé crezcan y se desarrollen adecuadamente durante los primeros meses y años de vida. Esto hace que un cierre de fontanelas prematuro pueda resultar tan preocupante como un cierre de fontanelas tardío.

Hay dos fontanelas principales en la cabeza del bebé:

  • Fontanela anterior : ubicada en la parte superior del cráneo y es la más grande.
  • Fontanela posterior : ubicada en la parte posterior de la cabeza y es más pequeña.

Las fontanelas pueden ser una preocupación para algunos padres y madres, especialmente una fontanela hundida en un bebé, o una abultada. Un abultamiento excesivo puede indicar una acumulación de líquido en el cerebro, una infección o una presión intracraneal elevada, y en estos casos es importante buscar atención médica inmediatamente.

¿Cuándo se cierran las fontanelas en los bebés?

Determinar cuándo se cierra la fontanela a los bebés con exactitud es difícil porque cada uno lleva un ritmo distinto, pero sí que se pueden hacer aproximaciones.

Cierre de la fontanela posterior:

Se encuentra en la parte posterior de la cabeza, y generalmente se cierra alrededor de los 2-3 meses de edad.

Cierre de la fontanela anterior:

Se halla en la parte superior del cráneo, y tiende a cerrarse entre los 12 y los 18 meses.

Es importante que las fontanelas se cierren correctamente, ya que el cierre prematuro o tardío puede afectar el crecimiento y el desarrollo del cerebro y del cráneo. Si una fontanela del recién nacido no se cierra correctamente, pueden ser necesarias evaluaciones médicas y tratamientos para corregir la afección subyacente.

Los padres deben estar al tanto del desarrollo de las fontanelas de sus hijos e informar al médico si tienen algún tipo de inquietud. Al igual que ocurre con nuestras unidades multidisciplinares, un pediatra de confianza puede examinar las fontanelas y suturas craneales para asegurarse de que estén cerrándose correctamente y en el momento adecuado.

Cierre de fontanelas prematuro

El cierre prematuro de las fontanelas, producirá una patología llamada craneosinostosis y ocurre cuando los huesos del cráneo se fusionan antes de lo esperado, lo que puede afectar negativamente al desarrollo craneal del niño.

Algunas posibles causas de la craneosinostosis incluyen factores genéticos y trastornos como el síndrome de Apert, el síndrome de Crouzon y el síndrome de Pfeiffer. Algunos posibles riesgos y complicaciones asociados con el cierre prematuro de las fontanelas:

  • Anomalías y deformidades faciales y craneales.
  • Hipertensión intracraneal , que puede provocar dolores de cabeza, vómitos, cambios en la visión, pérdida de la coordinación y otros síntomas neurológicos.
  • Retraso en el desarrollo motor y cognitivo.
  • Problemas respiratorios y para alimentarse, especialmente en bebés pequeños.

Cierre tardío de las fontanelas

El cierre tardío de las fontanelas, es una afección poco común causada cuando las fontanelas no se cierran en el momento esperado. Esto puede ser causado por diversas razones, como una afección genética o una afección médica que se debe estudiar por su pediatra.

En la mayoría de los casos, el cierre tardío de las fontanelas no es una causa de preocupación, pero aún así es necesario buscar la opinión de un profesional médico para determinar si existe alguna causa subyacente y garantizar que el niño conserve su buen estado de salud y desarrollo.

En ocasiones será necesario realizar una cirugía con el objetivo de corregir el problema. Esto puede incluir la colocación de una placa o malla que proporcione soporte adicional, todo para permitir que el cerebro y el cráneo del niño se desarrollen adecuadamente.

Este tipo de cirugía es realizada por un neurocirujano o un cirujano plástico especializado en cirugía craneofacial.

¿Cuándo preocuparme por la fontanela?

Las fontanelas deben sentirse firmes y muy ligeramente curvadas hacia adentro al tacto. Una fontanela notablemente hundida es una señal de que el bebé no tiene suficiente líquido en el cuerpo. Una fontanela se presenta tensa o prominente cuando se acumula líquido en el cerebro o este se hincha, causando aumento de la presión intracraneal.

Cuando el bebé está llorando, acostado o vomitando, las fontanelas pueden lucir como si fueran a protruir. Sin embargo, deben retornar a la normalidad cuando el bebé está en una posición calmada y con la cabeza erguida.

Cómo evitar que se cierre la fontanela

La fontanela es una de las zonas más enigmáticas del bebé. Se trata de las cavidades existentes entre los huecos del cráneo del bebe. Estas separaciones están unidas por tejido cartilaginoso que se cerrará progresivamente. Una de las cosas que más llama la atención de los bebés son estas cavidades abiertas en la cabeza de nuestros hijos. Hoy hablaremos de su cierre y resolveremos las dudas más comunes.

¿LA FONTANELA TIENE ALGUNA FUNCIÓN?

Sí, la fontanela tiene varias funciones importantes:

  • Permitir que la cabeza del bebé se amolde a la hora de atravesar el canal del parto durante el nacimiento.
  • Permitir que el cerebro del niño tenga el espacio suficiente para desarrollarse durante los primeros meses. Por ello, una fontanela cerrada prematuramente (craneosinostosis precoz) puede ser peligroso.
  • Evitar traumatismos. El tejido cartilaginoso de la fontanela es relativamente elástico y resistente, por lo que evita lesiones cuando el bebé se cae. Esto es beneficioso cuando los bebés comienzan a andar, ya que suelen caerse y de este modo se evitan posibles traumatismos.

¿CUÁNDO SE CIERRA?

Uno de los mayores miedos de los padres es el cierre. La fontanela posterior o lamboidea está ubicada entre la nuca y la coronilla y se cierra sobre los cuatro meses. En cuanto a la fontanela anterior, también llamada mayor, se cierra mucho más tarde, entre los 12 y 18 meses. Está ubicada en la parte más alta de la cabeza.

Generalmente, uno de cada cinco bebés tiene cerrada la fontanela por completo a los doce meses de vida. A los 24 meses todos los bebés la tienen cerrada por completo, salvo casos excepcionales.

CONSEJOS PARA AYUDAR A QUE LA FONTANELA SE CIERRE

Los pediatras estiman que en torno al año y medio se cierra por completo o casi por completo. Por ello, recomiendan algunas prácticas para ayudar a la fontanela anterior a cerrarse en su totalidad.

  • Asegurarnos que el bebé toma el suficiente calcio. Este elemento permite el desarrollo de los huesos fuertes y sanos. Se lo proporcionamos al bebé a partir de la leche y otros derivados lácteos, así como en algunas verduras.
  • El sol es necesario. La luz del sol permite conseguir y sintetizar la vitamina D. La función de esta es vital, ya que se encarga de fijar el calcio a los huesos.
  • El pediatra puede optar por suministrar complejos vitamínicos para favorecer su cierre. Sin embargo, esta decisión debe tomarla estrictamente el pediatra y no debes decidirlo por cuenta propia.

¿PUEDO TOCARLE LA CABECITA Y PEINAR A MI BEBÉ?

Es una zona muy vulnerable. A pesar de su aspecto cartilaginoso, debemos evitar movimientos bruscos y golpes. Evita tocarlas, ya que solo el pediatra debe ser el único que la examine. A pesar de estas precauciones, no tengas miedos en lavarle la cabecita, en peinarle o acariciarle sin miedo. Estas zonas están muy bien protegidas por el tejido que las rodea.

CAMBIOS EN LA FONTANELA: ¡MUCHO OJO!

Esta parte de la cabecita tiene incidencia en la salud, y podemos detectar una posible lesión o enfermedad si observamos cambios en la fontanela.

  • La fontanela se ha abombado. Si se produce una hinchazón puede ser uno de los primeros síntomas de una meningitis. Si bien, hay que tener en cuenta que cuando el bebé llora se suele hinchar un poquito la fontanela. Este abombamiento puede deberse también al exceso de líquido en el cerebro.
  • La fontanela está ligeramente hundida. Si se ha reducido y queda ligeramente hundida, puede deberse a una deshidratación.
  • La craneosinostosis o cierre prematuro de la fontanela. Es perjudicial si la parte anterior se cierra antes de que finalice el crecimiento del cerebro, el cerebelo y el bulbo raquídeo. Esto puede provocar cambios en el volumen y la forma del cráneo.

En caso de observar algún cambio inusual en la fontanela de tu bebé, es fundamental que consultes a tu pediatra de inmediato para descartar cualquier problema y recibir la atención médica adecuada.

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