La hernia discal es un diagnóstico frecuente en la práctica radiológica, pero hay otras patologías que pueden simularla, especialmente en las imágenes de resonancia magnética. En este artículo, profundizaremos en el diagnóstico diferencial de la hernia discal, analizando las lesiones que pueden confundirse con ella y cómo diferenciarlas.

Introducción
En el contexto de la patología de la columna vertebral, la hernia discal es una de las causas más comunes de dolor y limitaciones funcionales. Sin embargo, al interpretar imágenes, es fundamental considerar otras lesiones que pueden imitar su apariencia, especialmente en resonancia magnética. Es crucial realizar un diagnóstico diferencial preciso para evitar un tratamiento inadecuado.
Qué se puede confundir con una hernia discal
Las lesiones que pueden confundirse con una hernia discal se pueden originar en diferentes estructuras: cuerpo vertebral, disco intervertebral, foramen intervertebral, articulación interapofisiaria y espacio epidural.
A. Cuerpo vertebral
Osteofitos
La espondilosis, un proceso degenerativo no inflamatorio del disco intervertebral, se caracteriza por la formación de osteofitos, o espolones óseos. Estos osteofitos son frecuentes en la columna vertebral de los adultos y pueden comprimir la médula espinal o las raíces nerviosas.
En radiografías simples, los osteofitos son fácilmente visibles, especialmente en proyección lateral. La tomografía computada permite una mejor visualización de su relación tridimensional con otras estructuras. En resonancia magnética, los osteofitos aparecen de baja intensidad de señal en todas las secuencias.
Es importante diferenciar los osteofitos de las hernias discales, ya que la resección quirúrgica de un osteofito es muy diferente a la de un disco intervertebral.
Metástasis
La columna vertebral es un sitio común para la metástasis de tumores malignos. Las metástasis pueden afectar los cuerpos vertebrales, el espacio epidural, las leptomeninges o la médula espinal.
La resonancia magnética es el estudio de elección para detectar metástasis óseas. Las lesiones focales óseas suelen ser hipointensas en T1 e hiperintensas en TLas secuencias con saturación grasa, como STIR, son útiles para diferenciarlas de la médula ósea normal.
Las metástasis en el espacio epidural pueden simular una hernia discal y ejercer presión sobre la médula espinal y las raíces nerviosas. En el foramen intervertebral, pueden imitar una hernia discal foraminal.
B. Disco intervertebral
Quiste discal
El quiste discal es una lesión poco frecuente que puede causar dolor lumbar y/o radicular. Se trata de una lesión quística que se comunica con el disco intervertebral.
En resonancia magnética, el quiste discal aparece como una lesión esférica de baja señal en T1 y alta señal en T2, con un anillo de refuerzo tras la administración de contraste. La discografía puede ayudar a diferenciarlo de una hernia discal.
La patogénesis del quiste discal no está clara, pero se plantea que puede surgir de la reabsorción de una hernia discal prexistente o de un hematoma asociado al prolapso discal.
C. Foramen intervertebral
Neurinoma
Los neurinomas, también conocidos como schwannomas, son tumores benignos que pueden afectar los forámenes intervertebrales. Son relativamente infrecuentes, pero pueden simular una hernia discal foraminal.
En tomografía computada, los neurinomas aparecen como tumores bien definidos, homogéneos, con ensanchamiento del foramen vertebral. En resonancia magnética, muestran alta señal en T2 y se impregnan con gadolinio de forma homogénea.
Los neurinomas pueden presentar síntomas como radiculopatía, dolor y parestesia.
D. Articulación interapofisiaria
Quiste sinovial
Los quistes sinoviales, también llamados quistes juxtafacetarios o quistes ganglionares, son proliferaciones de la sinovial en la proximidad de la articulación interapofisiaria.

En resonancia magnética, los quistes sinoviales suelen ser isointensos al líquido cefalorraquídeo en T1 y TPueden presentar un borde hipointenso debido a calcificación, fibrosis o hemosiderina. Los quistes sinoviales pueden causar compresión de las estructuras neurales y síntomas como dolor radicular y déficit neurológico.
E. Espacio epidural
Hematoma epidural
El hematoma epidural espinal es una colección de sangre en el espacio epidural, que puede simular una hernia discal.
La resonancia magnética es la técnica de elección para diagnosticar un hematoma epidural. En T1, aparece como una colección hiperintensa, mientras que en T2, es más difícil de visualizar debido a su alta señal. Los hematomas epidurales pueden ser causados por trauma, coagulopatías, punción lumbar o embarazo.
Absceso epidural
El absceso epidural es una colección de pus en el espacio epidural, que puede producir dolor similar al de una hernia discal.
En resonancia magnética, el absceso epidural se caracteriza por una baja señal en T1 y una alta señal en T2, con captación heterogénea del contraste. Los abscesos epidurales suelen estar asociados a factores de riesgo como diabetes mellitus, VIH, trauma espinal o cirugía espinal reciente, infección cutánea o del tracto urinario.
La hernia discal es un diagnóstico común, pero es fundamental tener en cuenta otras lesiones que pueden imitarla en las imágenes. Un análisis exhaustivo del cuadro clínico, la historia del paciente y la interpretación adecuada de las imágenes son esenciales para un diagnóstico diferencial preciso y un tratamiento efectivo.
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