La infección del tracto urinario (ITU) sigue siendo uno de los motivos más comunes para la prescripción de antibióticos en Argentina. A pesar de la publicación de consensos intersociedades hace más de una década, con recomendaciones para el tratamiento de la ITU, la variación en las prescripciones sigue siendo notable, tanto en la elección del antibiótico, como en las dosis y la duración de los tratamientos.
Es importante destacar que las tasas de resistencia de los microorganismos involucrados en las ITU han experimentado cambios significativos en los últimos años. Además, la posibilidad de realizar intervenciones invasivas para el tratamiento de diferentes enfermedades del tracto urinario, algunas con tasas de infección más altas, complica aún más el panorama.
En este contexto, la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) ha trabajado con otras entidades médicas del país para actualizar las recomendaciones para el diagnóstico y tratamiento de la ITU en adultos.
Consenso Argentino Intersociedades de Infección Urinaria 2018-2019
Este artículo presenta la primera parte de las conclusiones del Consenso Argentino Intersociedades de Infección Urinaria 2018-201Se abordan los siguientes temas:
- Bacteriuria Asintomática
- ITU en Mujeres
- ITU en Hombres
La segunda parte del Consenso, que se tratará en un artículo posterior, abarca las ITU en situaciones especiales, como:
- ITU asociadas a sonda vesical
- Litiasis o stents ureterales
- Litotricia extracorpórea y transureteral
- Nefrolitotomía percutánea
- Prostatitis bacteriana aguda asociada a biopsia prostática transrectal
Metodología del Consenso
Las recomendaciones fueron elaboradas por especialistas de siete sociedades científicas de Argentina, seleccionados por su experiencia en el tratamiento de las ITU en sus diferentes aspectos. Se realizaron reuniones de trabajo y plenarias durante el año 2018 para la preparación de los documentos.
El documento final fue revisado por los participantes para su corrección y actualización.
El Consenso se divide en cuatro secciones, presentadas en dos partes:
- Parte 1: Bacteriuria asintomática, ITU en mujeres, ITU en hombres
- Parte 2: ITU en situaciones especiales
Esta actualización hace especial énfasis en la terapéutica, ya que es el aspecto que ha experimentado más cambios en los últimos años. Para profundizar en los aspectos diagnósticos, se recomienda consultar la versión anterior del Consenso.
Revisión de la Evidencia
Para la elaboración del Consenso, se revisó la evidencia publicada utilizando el sistema de grados de recomendación propuesto en las Tutorials Clínicas de la Sociedad de Infectología de América – Servicio de Salud Pública de los EE.UU. (Infectious Diseases Society of America – US Public Health Service). Se analizaron estudios publicados en inglés y castellano relacionados con la etiología, el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la ITU en diferentes poblaciones adultas.
Se incluyeron ensayos clínicos prospectivos y aleatorizados, ensayos prospectivos de cohortes, estudios de casos y controles, y otros tipos de estudios descriptivos. Se excluyeron los estudios con resultados que no permitían obtener conclusiones generalizables.
Además, se revisaron Tutorials y Recomendaciones elaboradas por organizaciones gubernamentales y no gubernamentales de diferentes países.
Consenso Experto
Debido a la relativa escasez de estudios aleatorizados y controlados, o de otra forma de evidencia de alto nivel en gran parte de los tópicos relacionados con la ITU, la mayoría de las recomendaciones se basaron en la discusión y el consenso de los especialistas, teniendo en cuenta la experiencia cotidiana de los autores.
Beneficios del Consenso
La aplicación y difusión del Consenso proporcionará al lector las herramientas para el tratamiento adecuado de las ITU. Se espera que el uso de estas recomendaciones ayude a reducir los costos asociados con prácticas inapropiadas, como:
- Uso inadecuado de antibióticos
- Empleo de sondas vesicales
- Duración de las hospitalizaciones
- Solicitud de estudios diagnósticos innecesarios
- Utilización de herramientas terapéuticas no indicadas
Es importante recordar que la presente tutorial no reemplaza al criterio clínico de los profesionales.
Datos Epidemiológicos Locales
Un estudio multicéntrico prospectivo observacional realizado en Argentina entre 2016-2017, con la participación de 13 centros, recopiló información sobre la etiología y la resistencia antibiótica en infecciones urinarias no complicadas.
Los tratamientos propuestos en este Consenso se basan en los datos epidemiológicos obtenidos. Para la selección de un antimicrobiano, las tasas de resistencia no deberían superar el 20% para las ITU bajas y el 10% para la pielonefritis.
Bacteriuria Asintomática (BA)
Se define como bacteriuria asintomática (BA) al desarrollo de un solo tipo de bacteria en la orina de individuos asintomáticos. Se requieren al menos dos urocultivos consecutivos en mujeres y uno solo en hombres con recuento ≥ 105 UFC/ml.

La BA se relaciona con la presencia de bacterias comensales. Solo se debe indicar tratamiento antibiótico en situaciones determinadas, ya que no se han demostrado complicaciones del árbol urinario en mujeres que no fueron tratadas. Por el contrario, la instauración de tratamiento en estas circunstancias se relacionó con la aparición de gérmenes multirresistentes.
Situaciones Particulares
En presencia de BA, no se considera necesario realizar estudios asociados (cistoscopia, ecografía), excepto que corresponda según los antecedentes clínicos. Por ejemplo, en el caso de aislamientos reiterados de bacterias productoras de ureasa (ej: Proteus mirabilis), se debe descartar la presencia de litiasis.
Mujeres Embarazadas
Se recomienda la búsqueda sistemática de BA al menos una vez, entre la semana 12 y 16 de embarazo, preferentemente en la primera consulta prenatal. La repetición del análisis se recomienda trimestralmente en caso de que la gestante presente factores de riesgo, como patología renal, trasplante renal, litiasis, historia de pielonefritis a repetición o reflujo vésico-ureteral.
En gestantes, la prevalencia de BA es 2-7% y constituye una indicación de antimicrobianos hasta lograr la esterilización del UC. En ausencia de tratamiento, las embarazadas podrían desarrollar cistitis y, en 30-50% de los casos, pielonefritis, debido a los cambios anatómicos y fisiológicos generados por el embarazo.
La relación entre BA y el aumento de riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer es incierta. Algunos estudios con limitaciones demostraron que el riesgo de parto prematuro era menor después del tratamiento, mientras que otros estudios no identificaron diferencias.
Se puede optar por alguno de los siguientes esquemas, siempre utilizando el antibiograma como tutorial:
- Nitrofurantoína 100 mg c/6-8 horas (evitar en embarazo de término o trabajo de parto).
- Cefalexina 500 mg c/6-8 horas.
- Amoxicilina 500 mg c/8 horas.
- Amoxicilina-ácido clavulánico 875 mg c/12 horas.
- Trimetoprima-sulfametoxazol (TMS) 800/160 mg c/12 horas (evitar en 1ro y 3er trimestre).
Se recomienda un ciclo de tratamiento de 4 a 7 días, dependiendo del antibiótico utilizado. Se debe realizar UC de seguimiento 7 días posteriores a la finalización del tratamiento antimicrobiano y luego una vez por mes. En caso de persistir el UC positivo luego de dos tratamientos completos no eficaces, se deberá administrar tratamiento profiláctico por todo el período del embarazo según antibiograma.
Pacientes Diabéticos
En diabéticos existe una mayor prevalencia de BA, incluso con niveles controlados de glucemia. Sin embargo, un estudio aleatorizado controlado no demostró que el tratamiento de BA redujera los episodios de ITU. Se desaconseja la pesquisa de BA en esta población.
Pacientes Institucionalizados y/o Mayores de 65 Años
En este grupo, la tasa de BA se encuentra entre el 15 y el 50%. Se dificulta la diferenciación entre BA e ITU por la imposibilidad de realizar un interrogatorio que nos oriente en base al cuadro clínico.
La terapia antimicrobiana no disminuye la frecuencia de los episodios de infección sintomática ni mejora los síntomas genitourinarios crónicos. Se desaconseja la pesquisa de BA en esta población.
Pacientes con Alteraciones del Tracto Urinario y/o que Requieren Cateterización Intermitente o Sondado Vesical
Los pacientes con vejiga neurogénica, patología de la médula espinal, esclerosis múltiple, neovejiga, etc., presentan su vía urinaria frecuentemente colonizada. No se ha demostrado el beneficio de la pesquisa ni del tratamiento de la BA.
Pacientes en Contexto de Artroplastia
Dos estudios prospectivos de cohorte y uno aleatorizado descartaron vinculación entre la presencia de BA previa a la cirugía ortopédica protésica y la infección del sitio quirúrgico. Por lo tanto, ni la pesquisa ni el tratamiento están recomendados.
Pacientes que Serán Sometidos a Procedimientos Urológicos
En el contexto de procedimientos que impliquen lesión con sangrado de la mucosa del tracto urinario, el riesgo de bacteriemia asociada a BA es alrededor de 60%. Se recomienda la solicitud de UC para pesquisa de BA. En caso de resultar positivo, se deben indicar antimicrobianos según sensibilidad, inmediatamente antes del procedimiento, pero los mismos no deben prolongarse más allá de las 24 horas luego del procedimiento.
Infecciones Urinarias en Mujeres
La incidencia de ITU en mujeres es claramente superior a la observada en hombres. Se estima que entre el 50 y el 60% de las mujeres adultas tendrá al menos un episodio de ITU en su vida.
Cistitis
Los estudios epidemiológicos han descrito que la mitad de las mujeres reportarán al menos un episodio de cistitis en su vida y que el 25% tendrá un incidente recurrente.
La presencia de disuria, acompañada o no de polaquiuria, micción imperiosa, dolor suprapúbico y/o hematuria, sin fiebre, es la forma más frecuente de presentación.
En mujeres sanas sin factores de riesgo para infecciones con organismos resistentes a los medicamentos, puede no ser necesario un cultivo de orina confirmatorio en el primer episodio de cistitis.
Escherichia coli continúa siendo el uropatógeno principal.
El tratamiento apropiado de la cistitis contribuye a la curación clínica y también a prevenir la recaída.
Opciones Terapéuticas
Se recomienda nitrofurantoína como primera opción.
- Nitrofurantoína 100 mg por vía oral c/6 horas, por 5 días.
- Cefalexina 500 mg vía oral c/8 horas por 5-7 días.
- Fosfomicina trometamol 3 g vía oral dosis única.
Se sugiere reservar la fosfomicina para cuando no existan otras opciones.
No se recomienda el uso de fluoroquinolonas para el tratamiento empírico de la cistitis aguda. Los informes de efectos adversos post-comercialización han provocado la difusión de un alerta de los entes reguladores instando a contraindicar estas drogas como primera elección en infecciones leves con otras opciones terapéuticas.
Pielonefritis Aguda
La pielonefritis aguda es una infección grave del tracto urinario que afecta la pelvis y el parénquima renal. La presentación clínica varía desde un cuadro leve hasta una sepsis por bacilos Gram negativos.
El estudio que certifica el diagnóstico de pielonefritis es el UC. En aproximadamente el 80% de las pacientes con pielonefritis el recuento de colonias es >105 UFC.
Opciones Terapéuticas
Hay tres opciones de seguimiento de estas pacientes: en forma ambulatoria, observación en guardia evaluando la respuesta al tratamiento o ingreso hospitalario.
Como tratamiento empírico pueden indicarse:
- Ciprofloxacina 500 mg c/12 horas
- Cefixima 400 mg/día.
- Ceftriaxona 1g/día hasta disponer de los resultados del UC y continuar luego según antibiograma.
En presencia de síntomas graves, inestabilidad hemodinámica o intolerancia digestiva, se recomienda la internación y el inicio de tratamiento por vía parenteral, con:
- Ceftriaxona 1g/día
- Cefazolina 1-2 g c/8 horas
- Amikacina 1 g/día
El tratamiento antibiótico de la pielonefritis debe prolongarse durante 7 días cuando se utilizan fluoroquinolonas y 10 días cuando se utiliza TMS o β-lactámicos. La respuesta al tratamiento se evalúa clínicamente, y no está indicado realizar UC de control.
Infecciones del Tracto Urinario en la Postmenopausia
En las mujeres postmenopáusicas existe una mayor colonización vaginal con bacilos Gram negativos y mayor incidencia de bacteriuria. Estos hallazgos microbiológicos se correlacionan con los cambios en el ambiente vaginal, como la desaparición de los lactobacilos, la elevación del pH, la atrofia en el epitelio uretral y el plexo suburetral, la presencia de residuo post-miccional, y la mayor prevalencia de prolapso de órganos pélvicos que pueden dar como resultado una obstrucción parcial.
El tratamiento empírico de la ITU en mujeres postmenopáusicas es básicamente el mismo que en las mujeres jóvenes. Cabe mencionar que la nitrofurantoína no debe utilizarse con clearance de creatinina < 50 ml/min.
En pielonefritis, la indicación de quinolonas se desaconseja dado que la prevalencia de resistencia para E. coli en mayores de 65 años es >15%.
Infección Recurrente del Tracto Urinario
La ITU recurrente se define por la presencia de, al menos, tres episodios de ITU en el último año o dos episodios en los últimos 6 meses. Los estudios muestran que 30-44% de las pacientes que tienen un episodio de cistitis aguda tendrán una recurrencia, a menudo dentro de los tres meses.
Algunas medidas pueden disminuir la frecuencia de los episodios:
- Evitar la retención de orina y promover la micción post-coito
- Evitar el uso de diafragmas con cremas espermicidas como método anticonceptivo
- Evitar el estreñimiento
- Arándanos en jugo o comprimidos (eficacia limitada).
- Estrógenos tópicos : disminuyen el número de ITU en comparación con placebo o la condición basal.
- Estrógenos sistémicos : no se ha observado reducción significativa en los episodios de ITU.
- D-manosa : acción inhibitoria sobre la adhesión bacteriana al uroepitelio.
- Incremento en la hidratación : reducción aproximada del 50% del número de cistitis.
Si a pesar de la implementación de estas medidas las ITU persisten, se considerarán algunas de las siguientes estrategias terapéuticas:
- Profilaxis antibiótica continua : en mujeres que presentan más de tres episodios en el año.
- Administración de antibióticos profilácticos post-coito : dirigida a las mujeres que claramente relacionan los episodios de recurrencia con el acto sexual.
- Autotratamiento : si los episodios son menos de tres en el año.
Infecciones del Tracto Urinario en la Embarazada
Las ITU son la segunda patología más común del embarazo después de la anemia. Se estima que 5-10% de las mujeres desarrollarán algún tipo de ITU durante el embarazo.
Cistitis
La cistitis ocurre en 1-4% de las embarazadas, siendo el segundo semestre el momento de mayor prevalencia.
El diagnóstico se confirma mediante un UC con > 1000 UFC/ml acompañado de clínica sugestiva de infección.
Opciones Terapéuticas
Pueden utilizarse las siguientes opciones:
- Cefalexina 500 mg c/8 horas
- Nitrofurantoína 100 mg c/6 horas (evitar en embarazo de término o trabajo de parto).
- Fosfomicina trometamol 3 g única dosis.
Está indicado realizar un UC de control 7-15 días después de completar la antibioterapia, y mensualmente hasta finalizar el embarazo.
Pielonefritis
La infección del parénquima renal aparece en 1-4% de las gestaciones. El 80-90% de las pielonefritis aparecen en el segundo o tercer trimestre de la gestación y en el puerperio.
La pielonefritis en el embarazo es una enfermedad grave: alrededor del 20% desarrollará complicaciones, entre las que pueden mencionarse shock séptico, síndrome de distrés respiratorio del adulto (SDRA), anemia hemolítica, insuficiencia respiratoria, insuficiencia renal, abscesos renales y litiasis.
Dado el mayor riesgo de complicaciones en embarazadas, la pielonefritis ha sido tratada tradicionalmente con hospitalización y antibióticos intravenosos hasta que la paciente esté afebril durante 24 a 48 horas y mejore sintomáticamente. Las embarazadas con pielonefritis aguda sin anomalías renales o urológicas, complicaciones del embarazo, signos de sepsis o tratamientos antibióticos recientes podrían ser consideradas para tratamiento ambulatorio si se asegura un seguimiento apropiado.
Opciones Terapéuticas
Esquemas terapéuticos:
- Ceftriaxona 1-2 g/24 h EV o IM.
- En caso de alergia a β-lactámicos:
- Gentamicina 240 mg/24h IM/EV
- Aztreonam 1g-2g EV c/8-12 horas, según gravedad
Tras 48-72 horas afebril continuar con antibióticos por vía oral (según resultado de antibiograma) hasta completar 10 días de tratamiento. Como seguimiento clínico se propone UC a los 7-14 días de finalizar tratamiento antibiótico. Teniendo en cuenta que hasta un 20% de las pielonefritis recidivan, se debe realizar un UC mensual de control. Considerar tratamiento antibiótico supresor en caso de pielonefritis recidivante durante la gestación o tras un único episodio de pielonefritis en pacientes con patología renal o de vías excretoras.
Infecciones Urinarias en Hombres
Las ITU en hombres se consideran dentro del grupo de las complicadas. Su incidencia es muy baja en hombres jóvenes. La incidencia aumenta a partir de los 50 años, cuando la patología prostática y las instrumentaciones de la vía urinaria, que son reconocidos factores de riesgo, se tornan más frecuentes.
Siempre debe efectuarse un UC para su estudio, y se considera significativo un recuento de bacterias superior a 103 UFC/ml.
El diagnóstico de ITU en un hombre suele conducir a evaluaciones adicionales en busca de problemas estructurales de la vía urinaria. Sin embargo, no existe acuerdo respecto a cómo y cuándo evaluar a estos pacientes.
Los estudios rutinarios de imágenes deben reservarse para fracaso terapéutico, recurrencia temprana sintomática o hematuria microscópica persistente, sugestiva de anomalías urológicas mayores.
Cistitis
No se ha comprobado que los cursos cortos de antibióticos, ensayados con eficacia en mujeres, sean apropiados para el tratamiento de cistitis en hombres. Se recomienda que la extensión de los tratamientos en hombres sea de 7 días.
Se recomienda el tratamiento con:
- Nitrofurantoína 100 mg c/6 horas.
- Cefalexina 500 mg c/8 horas.
- Fosfomicina trometamol 3 g en monodosis.
No se recomienda efectuar UC al final del tratamiento si la respuesta clínica fue favorable, dado que la colonización asintomática no debería ser tratada.
Pielonefritis
Una gran proporción de los varones con ITU febril tienen compromiso prostático concomitante.
En cuanto a la duración del tratamiento antibiótico, un estudio aleatorizado que incluyó hombres demostró que 7 días no era inferior a 14 días en términos curación clínica temprana. Teniendo en cuenta que el antibiótico utilizado en el estudio fue ciprofloxacina, debería considerarse prolongar el tratamiento a 10 días cuando se utilicen otros antibióticos, hasta que exista evidencia que avale el tratamiento acortado.
Opciones Terapéuticas
Se sugieren como tratamientos empíricos:
- Para pielonefritis de tratamiento ambulatorio :
- Ciprofloxacina 500 mg c/12 horas VO
- Ceftriaxona 1 g/día IM o IV
- Cefixima 400 mg/día VO
- Para pielonefritis que requiere internación :
- Ceftriaxona 1 g/día IV o IM
- Amikacina 1 g/día IV o IM
Prostatitis
La prostatitis es la patología urológica más común en menores de 50 años y la tercera en mayores de 50 años. La mayoría de las prostatitis bacterianas son consecuencia de una ITU causada por patógenos con factores de virulencia especiales.
Las prostatitis bacterianas agudas (PBA) comprenden < 1% de las prostatitis bacterianas; la mayoría de estos casos son causados por infección uretral ascendente o reflujo intraprostático.
En la práctica, el diagnóstico de PBA suele efectuarse ante la presencia de síntomas urinarios y prostáticos, con repercusión sistémica, utilizándose el UC y los hemocultivos como métodos de investigación etiológica.
Opciones Terapéuticas
En las PBA, según el estado del paciente, puede requerirse la hospitalización y la administración de dosis altas de antibióticos parenterales. El tratamiento puede consolidarse por vía oral una vez que el paciente se encuentre en recuperación para cumplir 2 a 4 semanas de tratamiento, siempre que los resultados de los cultivos lo permitan.
Se sugiere iniciar el tratamiento con:
- Ceftriaxona 1 o 2 g por día IV o IM
- Gentamicina 240 mg por día IV
La falta de respuesta clínica en las primeras 36 horas debe hacer sospechar la presencia de un absceso prostático.
Las prostatitis bacterianas crónicas complican a aproximadamente el 5% de los pacientes con PBA, aunque también pueden ocurrir sin infección aguda previa.
El tratamiento de la prostatitis bacteriana crónica es un desafío. La poca inflamación tisular que la glándula presenta dificulta la penetración de los antibióticos, condicionando una alta tasa de recidiva.
Los antimicrobianos que mejor penetración prostática y eficacia clínica han demostrado son fluoroquinolonas, sulfonamidas, macrólidos y tetraciclinas. Recientemente, se ha añadido fosfomicina trometamol a esta lista.
Si bien el tratamiento de prostatitis bacterianas crónicas con fluoroquinolonas por 4 a 6 semanas ha mostrado curas microbiológicas cercanas al 70%, la creciente resistencia en nuestro medio y las advertencias recientes respecto a la seguridad de estas drogas, obligan a reconsiderar su uso. Distintos estudios no aleatorizados avalarían el uso de fosfomicina en dosis diaria de 3 g por una semana, seguido de 3 g c/48 horas por 6 a 16 semanas, aunque son necesarios mayores datos clínicos sobre la dosis apropiada y la posible combinación con otros agentes.
En las prostatitis bacterianas crónicas causadas por C. trachomatis, azitromicina 500 mg tres días a la semana durante 3 semanas mostró mejor respuesta que ciprofloxacina 500 mg/12 horas por 20 días. Azitromicina 1 g/semana por 4 semanas y doxiciclina 100 mg/12 horas por 28 días mostraron respuestas similares, tanto para el tratamiento de C. trachomatis como de U. urealyticum.
El dolor pelviano crónico, con síntomas prostáticos y sin rescate microbiológico es un frecuente motivo de consulta. La mayoría de los estudios no mostraron beneficios en la administración de antibióticos en este escenario, no obstante, muchos autores recomiendan realizar una prueba terapéutica con antibióticos si no han sido utilizados anteriormente.
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