Lacosamida es un medicamento antiepiléptico utilizado para el tratamiento de las convulsiones en adultos y niños. Se presenta en forma de tabletas y solución oral. Este artículo te ayudará a comprender mejor su funcionamiento, usos, dosis, efectos secundarios, precauciones y cómo se administra.
¿Qué es la lacosamida y para qué sirve?
La lacosamida actúa sobre el sistema nervioso central para ayudar a controlar las convulsiones. Su mecanismo de acción aún no se ha definido completamente, pero se cree que funciona aumentando la inactivación lenta de los canales de sodio dependientes de voltaje, lo que estabiliza las membranas neuronales hiperexcitables. Esto ayuda a prevenir la propagación de actividad eléctrica anormal en el cerebro que causa las convulsiones.

La lacosamida está indicada para el tratamiento de:
- Crisis de inicio parcial con o sin generalización secundaria en adultos.
- Crisis de inicio parcial con o sin generalización secundaria en adolescentes (16-18 años).
- Crisis de inicio parcial con o sin generalización secundaria en niños a partir de 2 años.
Se puede utilizar como monoterapia (como único medicamento) o como terapia concomitante (junto con otros medicamentos antiepilépticos).
¿Cómo se administra la lacosamida?
La lacosamida se administra por vía oral (en tabletas o solución) o por vía intravenosa. La solución para perfusión intravenosa se utiliza como alternativa cuando la administración oral no es posible.

Vía oral:
- Las tabletas se deben tragar enteras, sin masticar, partir o triturar.
- La solución oral se debe medir con una cuchara dosificadora o una jeringa oral.
- Se puede tomar con o sin alimentos.
- Se toma generalmente dos veces al día, a la misma hora cada día.
Vía intravenosa:
- La solución para perfusión se administra por vía intravenosa durante un periodo de 15 a 60 minutos.
- Se puede administrar sin dilución o diluida en solución salina, solución de glucosa al 5% o solución de Ringer lactato.
Dosis de lacosamida
La dosis de lacosamida se ajusta individualmente para cada paciente, teniendo en cuenta la edad, el peso, el tipo de epilepsia y la respuesta al tratamiento. La dosis inicial recomendada para adultos y niños mayores de 50 kg es de 50 mg dos veces al día. La dosis se puede aumentar gradualmente en intervalos semanales hasta alcanzar la dosis de mantenimiento óptima.
En niños menores de 50 kg, la dosis se calcula en base al peso corporal. La dosis inicial recomendada es de 2 mg/kg/día, que se aumenta a 4 mg/kg/día después de una semana. La dosis se puede aumentar gradualmente en intervalos semanales hasta alcanzar la dosis de mantenimiento óptima.
Duración del tratamiento con lacosamida
La lacosamida es un tratamiento a largo plazo. Se debe continuar tomando el medicamento incluso si se siente bien. No se debe dejar de tomar la lacosamida de forma repentina, ya que esto puede provocar un aumento en la frecuencia de las convulsiones. Se debe hablar con el médico antes de dejar de tomar el medicamento.
Precauciones y efectos secundarios de la lacosamida
La lacosamida es generalmente bien tolerada, pero puede provocar efectos secundarios como:
- Somnolencia
- Mareos
- Dolor de cabeza
- Nauseas
- Vómitos
- Fatiga
- Dificultad para concentrarse
- Problemas de visión
En algunos casos, la lacosamida puede provocar efectos secundarios más graves, como:
- Reacciones alérgicas
- Problemas cardíacos
- Problemas hepáticos
- Problemas renales
- Pensamientos y comportamientos suicidas
Es importante hablar con el médico si experimenta cualquier efecto secundario, especialmente si son graves o no desaparecen.
Precauciones:
- La lacosamida puede aumentar el riesgo de caídas, especialmente en personas mayores. Se recomienda tener precaución al caminar o hacer ejercicio.
- La lacosamida puede afectar la capacidad de conducir o manejar maquinaria. Se debe tener precaución al realizar estas actividades.
- No se recomienda el uso de lacosamida en niños menores de 4 años.
- La lacosamida se debe utilizar con precaución en personas con problemas cardíacos, hepáticos o renales.
- La lacosamida se debe utilizar con precaución en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
Interacciones con otros medicamentos
La lacosamida puede interactuar con otros medicamentos, por lo que es importante hablar con el médico sobre todos los medicamentos que está tomando, incluyendo medicamentos de venta libre, suplementos vitamínicos y hierbas medicinales.
¿Qué medicamentos no mezclar con la lacosamida?
Es importante evitar la combinación de la lacosamida con ciertos medicamentos que pueden aumentar el riesgo de efectos secundarios. Entre estos medicamentos se encuentran:
- Sustancias asociadas con la prolongación del PR (por ejemplo, carbamazepina, lamotrigina, eslicarbazepina, pregabalina)
- Antiarrítmicos de clase I
- Inductores enzimáticos fuertes
- Otros antiepilépticos
Es fundamental hablar con el médico sobre todas las posibles interacciones antes de comenzar el tratamiento con lacosamida.

¿Qué hacer en caso de sobredosis de lacosamida?
Si se sospecha que una persona ha tomado una sobredosis de lacosamida, se debe buscar atención médica de emergencia inmediatamente.

Conclusiones sobre la lacosamida
La lacosamida es un medicamento eficaz para el tratamiento de las convulsiones. Sin embargo, es importante hablar con el médico sobre los posibles riesgos y beneficios del tratamiento antes de comenzar a tomar el medicamento. Es fundamental seguir cuidadosamente las instrucciones del médico y del farmacéutico para obtener el máximo beneficio del tratamiento y minimizar el riesgo de efectos secundarios. No se debe dejar de tomar el medicamento sin hablar con el médico, incluso si se siente bien.
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