La prueba de la tuberculina o intradermorreacción de Mantoux es la prueba estándar para detectar la infección por Mycobacterium tuberculosis. Esta prueba, aunque no diagnostica directamente la enfermedad, es un indicador importante de la presencia de una respuesta inmune a la bacteria de la tuberculosis. Se utiliza ampliamente para identificar personas que han sido expuestas a la bacteria y pueden tener un mayor riesgo de desarrollar tuberculosis activa.
¿Qué mide la prueba de Mantoux?
La prueba de Mantoux mide la respuesta inmunológica del cuerpo a las proteínas del bacilo tuberculoso. Esta respuesta se basa en una hipersensibilidad, que se desarrolla tras una infección previa o la vacunación con BCG. Cuando se inyecta una pequeña cantidad de tuberculina bajo la piel, la respuesta del sistema inmunológico se manifiesta como una induración (endurecimiento) en el sitio de la inyección.
La presencia y el tamaño de la induración son indicadores de la respuesta inmunológica. Una induración mayor indica una mayor respuesta a la tuberculina, lo que sugiere una infección tuberculosa o una vacunación previa con BCG.

¿Cómo funciona la prueba de Mantoux?
La prueba de Mantoux se realiza inyectando una pequeña cantidad de tuberculina, un extracto purificado de proteínas del bacilo tuberculoso, justo debajo de la piel del antebrazo. La inyección se realiza con una jeringa especial y una aguja fina.
Después de la inyección, se observa el sitio de la inyección durante 72 horas. Si la persona ha sido infectada con Mycobacterium tuberculosis, el sistema inmunológico responderá produciendo una inflamación en el lugar de la inyección. Esta inflamación se manifiesta como una induración (endurecimiento) palpable, que se mide en milímetros.
Interpretación de los resultados
La interpretación de los resultados de la prueba de Mantoux depende de varios factores, incluyendo la edad, la historia de vacunación con BCG y el riesgo de exposición a la tuberculosis. La prueba de Mantoux se considera positiva si la induración mide:
- 5 mm o más en personas con riesgo de infección por tuberculosis (por ejemplo, personas con VIH, personas que viven en países donde la tuberculosis es prevalente, personas con ciertas condiciones médicas que debilitan el sistema inmunológico).
- 10 mm o más en personas con un riesgo moderado de infección por tuberculosis (por ejemplo, niños, personal sanitario, personas con antecedentes de contacto con personas con tuberculosis).
- 15 mm o más en personas con bajo riesgo de infección por tuberculosis (por ejemplo, personas sanas sin factores de riesgo).
Sin embargo, tener en cuenta que la prueba de Mantoux no es infalible. Hay varios factores que pueden influir en la interpretación de los resultados, como la vacunación previa con BCG, la infección por VIH, la presencia de otras infecciones y la respuesta a la tuberculina. La prueba de Mantoux debe ser interpretada en el contexto de la historia clínica, los síntomas y otros factores de riesgo.
Indicaciones de la prueba de Mantoux
La prueba de Mantoux está indicada para:
- Personas que han estado en contacto con alguien con tuberculosis.
- Personas que trabajan en el ámbito sanitario o en otros entornos de alto riesgo.
- Personas con ciertos factores de riesgo para la tuberculosis, como la infección por VIH, la diabetes o la desnutrición.
- Personas que presentan síntomas sugestivos de tuberculosis, como tos persistente, pérdida de peso, fiebre o sudoración nocturna.
- Personas que se mudan a un país donde la tuberculosis es prevalente.
Falsos positivos y negativos
La prueba de Mantoux no es perfecta y puede dar resultados falsos positivos o falsos negativos. Los falsos positivos pueden ocurrir en personas que:
- Han sido vacunadas con BCG.
- Tienen otras infecciones, como la sarampión, la varicela o la fiebre tifoidea.
- Tienen ciertas condiciones médicas, como la sarcoidosis.
Los falsos negativos pueden ocurrir en personas que:
- Tienen una infección por tuberculosis avanzada.
- Tienen un sistema inmunológico debilitado.
- Están en el período de ventana (entre la exposición a la tuberculosis y la positivización de la prueba).
Otros aspectos a considerar
Tener en cuenta que una prueba de Mantoux positiva no significa que una persona tenga tuberculosis activa. Una prueba de Mantoux positiva solo indica que la persona ha sido expuesta a la bacteria de la tuberculosis. Para diagnosticar la tuberculosis activa, es necesario realizar otros exámenes, como una radiografía de tórax y pruebas de esputo.
Si la prueba de Mantoux es positiva, es importante consultar con un médico para recibir asesoramiento sobre los siguientes pasos. El médico podrá determinar si se necesitan más pruebas o tratamiento.
La prueba de Mantoux es una herramienta importante para detectar la infección por Mycobacterium tuberculosis. Es una prueba segura y eficaz, pero no es infalible. Si tiene alguna duda sobre la prueba de Mantoux, es importante consultar con un médico.
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