Primero fue el Ozempic, un medicamento para tratar la diabetes que saltó a la fama hace unos meses por sus propiedades adelgazantes. Y ahora le toca el turno a la metformina, otro fármaco usado también para rebajar los niveles de azúcar en sangre y que va camino de convertirse en uno de los medicamentos «más prometedores» no solo para retrasar el envejecimiento sino también para abordar con éxito el tratamiento de patologías asociadas al deterioro de nuestro organismo como algunos tipos de cáncer o las demencias.
«Los estudios realizados hasta ahora sugieren que esta molécula, obtenida originalmente de una planta (Galega officinalis), podría contribuir a alargar nuestra esperanza de vida al actuar directamente sobre la actividad de los procesos celulares que determinan la rapidez a la que uno envejece. Ahora bien, frenar el envejecimiento no se consigue únicamente con tomar una pastilla. Es una combinación de varios factores: genética, alimentación, estilo de vida...», aclara el profesor Antonio Ayala, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Sevilla y vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL). El experto explica por qué este fármaco, comercializado en España bajo diferentes marcas, está en boca de todos los investigadores.
Metformina: Un Antidiabético Oral con Potencial Antiedad
La metformina se ha recetado tradicionalmente para rebajar los niveles de azúcar en sangre. De hecho, es el medicamento de primera elección en el tratamiento de la diabetes en nuestro país y su mecanismo de acción consiste básicamente en inhibir la producción de glucosa en el hígado. Sin embargo, varios estudios clínicos realizados en los últimos años desvelan otros potenciales y prometedores usos de la metformina, entre los que destaca su capacidad para frenar el envejecimiento del organismo.
La Influencia de la Genética en el Envejecimiento
«Para entender el efecto de la metformina como fármaco antiedad tenemos que tener en cuenta que la velocidad a la que una persona envejece se debe fundamentalmente a los genes y hábitos de vida de la persona. Siempre se ha dicho que la parte genética supone un 30% y nuestras rutinas diarias (alimentación, ejercicio, nivel de estrés...) un 70%, pero la realidad es muy distinta. Hay personas que tienen una genética tan robusta que les va a permitir vivir muchos años aunque fumen o sean sedentarios, mientras que otras que se cuidan muchísimo no tienen esa misma suerte. Y hablo de suerte porque cómo se reparte ese porcentaje es una lotería», aclara el profesor Ayala.
¿Cómo Actúa la Metformina?
Pues bien, la metformina incide en la parte genética, que es la que viene de erie' y no se puede modificar. «Digamos que en nuestro cuerpo todos tenemos dos tipos de genes: unos que nos van a permitir vivir mucho, los vamos a llamar verdes, y otros que van a acortar nuestra esperanza de vida –rojos–. Pues entre esos genes verdes, tenemos uno que se llama AMPK, que es el que controla la energía y el metabolismo celular. Y para vivir más, lo suyo sería tenerlo lo más activo posible», explica.
Lo que ocurre es que como no se puede actuar directamente sobre los genes, salvo que nos sometamos a una terapia génica, «lo que hacemos es intervenir sobre la proteína que producen y que tiene una función muy clara: estar pendiente de los niveles de energía de la célula. En el momento en el que los niveles bajan, esa enzima coge la batuta para frenar la pérdida de energía y evitar así que la célula muera. ¿Y cómo lo hace? Pues inhibe todos los procesos que gastan energía y estimula aquellos que la producen. Es decir, hace lo mismo que haría cualquiera cuando tiene problemas de dinero: recorta gastos y busca ingresos adicionales», explica gráficamente el vicepresidente de la SEMAL.
Y es aquí donde interviene la metformina. Esta molécula ayuda a la proteína a mantener esos niveles de energía de la célula. Por un lado, contribuye a inhibir las rutas que usan energía, por ejemplo la formación de glucosa, grasa... (recorta gastos) y, por otro, estimula su producción (ingresos adicionales) a través de un proceso que se llama autofagia, que consiste en reciclar todos los componentes celulares que ya han cumplido su función o que están un poco defectuosos. En otras palabras, limpia toda la basura que se acumula en las células para convertirla en energía, de manera que la célula se mantiene joven porque no acumula residuos tóxicos, que son los responsables de enfermedades como las demencias, el cáncer o la diabetes. El efecto de la metformina como fármaco antiedad consiste precisamente en estimular la autofagia: al generar menos basura celular, envejecemos más lentamente».
Pero este proceso no se activa únicamente con este fármaco. «Restringir la cantidad de kilocalorías que ingerimos al día y hacer ejercicio con regularidad tiene el mismo efecto sobre nuestro organismo que este medicamento», añade el profesor Ayala.
¿Quién Puede Tomar Metformina para el Envejecimiento?
Este medicamento, que solo se dispensa con receta médica, lo puede tomar todo el entorno a partir de una determinada edad (30, 40, 50 años en adelante), pero no todo el entorno lo necesita. «Una persona con una genética generosa y que se cuida no necesita recurrir a este tipo de fármacos. Le basta con controlar su alimentación y hacer ejercicio. Además, solo se puede recetar como tratamiento antienvejecimiento fuera de prospecto (off-label). Es decir, si un especialista lo prescribe como medicamento antiedad lo hace bajo su responsabilidad porque en España únicamente se comercializa como antidiabético oral. De hecho, mientras el envejecimiento no se considere una enfermedad no se pueden prescribir fármacos específicos para alargar la esperanza de vida».
La metformina se presenta en comprimidos. En el caso del tratamiento para controlar la diabetes, los pacientes suelen tomar dos pastillas al día de 800 mg. cada una, mientras que las dosis que se usan en antienvejecimiento son más bajas, entre 400 y 500 mg. En el caso del tratamiento antiedad, la mejor hora para tomarlas es por la noche porque el efecto sobre el organismo es mayor.
Efectos Secundarios de la Metformina
El más común es la aparición de problemas gastrointestinales, pero no es el único. La metformina disminuye los niveles de la vitamina B12, por lo que también puede causar anemia. Los personas que toman este fármaco deben hacerse revisiones continuas y ejercicio de fuerza porque otro de sus efectos secundarios es que disminuye la masa muscular.
Metformina y la Piel: Un Aliado para la Salud Cutánea
La metformina ha demostrado ser efectiva en el tratamiento de enfermedades inflamatorias de la piel como el acné, la hidradenitis supurativa, la psoriasis y la dermatitis de contacto alérgica. También ha mostrado propiedades antitumorales con respecto al carcinoma basocelular, el carcinoma espinocelular y el melanoma. Además, se han descrito efectos beneficiosos del tratamiento adyuvante con metformina en pacientes con carcinoma basocelular que reciben terapia fotodinámica. En pacientes con dermatosis relacionadas con la endocrinología, como el hirsutismo, la acantosis nigricans y los xantomas eruptivos, el tratamiento con metformina ha demostrado eficacia terapéutica. El tratamiento tópico con metformina también ha sido útil en el tratamiento del melasma. Finalmente, se ha propuesto como un fármaco con propiedades antienvejecimiento y promotoras de la cicatrización de heridas. No se han observado efectos adversos graves para ninguna de las indicaciones descritas anteriormente, siendo este un tratamiento bien tolerado.

¿Por Qué la Metformina es Antienvejecimiento?
La metformina, además de su uso tradicional para controlar el azúcar en sangre en personas con diabetes tipo 2, ha ganado popularidad en los últimos años por sus potenciales beneficios para la salud, incluyendo propiedades antienvejecimiento. La metformina actúa mediante mecanismos que incluyen:
- Mejora la sensibilidad a la insulina , lo que ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre y a reducir el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, un factor clave en el desarrollo de la diabetes tipo 2 y el envejecimiento.
- Reduce la producción de glucosa por el hígado , lo que ayuda a mantener los niveles de azúcar en sangre bajo control.
- Estimula la autofagia , un proceso celular que limpia las células de residuos tóxicos y dañados, lo que contribuye a la salud celular y retrasa el envejecimiento.
- Reduce la inflamación , un proceso que contribuye al envejecimiento y al desarrollo de enfermedades crónicas.
- Mejora la función mitocondrial , las "centrales de energía" de las células, lo que contribuye a un mejor metabolismo y a la salud celular.
Los estudios sobre los efectos antienvejecimiento de la metformina son prometedores, pero aún se necesitan más investigaciones para confirmar sus beneficios a largo plazo y determinar las dosis óptimas para su uso como tratamiento antienvejecimiento.
Es importante destacar que la metformina no es una "píldora mágica" para la longevidad. Para obtener los máximos beneficios de este medicamento, es fundamental seguir un estilo de vida saludable que incluya una dieta equilibrada, ejercicio regular, y la gestión del estrés.
La metformina es un medicamento con un amplio abanico de posibles aplicaciones para la salud, incluyendo el control de la diabetes tipo 2 y el potencial para combatir el envejecimiento. Los estudios científicos apuntan a su capacidad para mejorar la salud celular, reducir la inflamación y proteger contra enfermedades relacionadas con la edad. Si bien se necesitan más investigaciones para confirmar estos beneficios, la metformina se presenta como una herramienta prometedora para promover una vida más larga y saludable.

Es importante recordar que la metformina debe ser utilizada bajo la supervisión de un médico, quien podrá evaluar si es adecuada para ti y determinar la dosis adecuada.
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