Es común que los padres se preocupen cuando un niño que hablaba bien comienza a tartamudear. Esta situación puede ser frustrante para el niño y para la familia, pero es importante recordar que la tartamudez es un problema común que puede ser tratado. En este artículo, exploraremos las causas de la tartamudez en los niños, las opciones de tratamiento disponibles y los consejos para apoyar a tu hijo.

¿Qué es lo que provoca la tartamudez?
La tartamudez suele afectar a niños entre 2 y 5 años y es más común en los varones. Puede durar desde unas semanas hasta varios años.
En la mayoría de los casos, la tartamudez desaparece por sí sola, pero en algunos niños puede persistir y empeorar. Esto se conoce como tartamudez del desarrollo y es el tipo más común.
Existen varias posibles causas de la tartamudez:
- Factores genéticos: La tartamudez tiende a ser hereditaria y se han identificado genes asociados a su aparición.
- Lesiones cerebrales: Algunos estudios sugieren que el tartamudeo puede ser el resultado de lesiones cerebrales, como un accidente cerebrovascular o un trauma craneoencefálico.
- Trauma emocional: En casos menos frecuentes, la tartamudez puede ser provocada por un trauma emocional, conocido como tartamudeo psicogénico.
Cómo hacer para que mi hijo deje de tartamudear
Diagnóstico
La tartamudez es diagnosticada por un especialista en terapia del lenguaje, un profesional capacitado para evaluar y tratar a niños y adultos con problemas del habla y el lenguaje. El especialista en terapia del lenguaje escuchará y hablará con el niño en diferentes situaciones para determinar la naturaleza y el alcance de la tartamudez.
¿Qué puede hacer un especialista en terapia del lenguaje?
- Recopilar información: Hará preguntas sobre el historial médico del niño, como cuándo comenzó a tartamudear y cuándo es más común la tartamudez.
- Evaluar el impacto: Investigará cómo la tartamudez afecta la vida del niño, incluyendo sus relaciones con los demás y su desempeño escolar.
- Observar al niño: Hablará con el niño, incluyendo pedirle que lea en voz alta para detectar diferencias sutiles en el habla.
- Determinar la gravedad: Buscará indicios para determinar si la tartamudez es parte del desarrollo habitual del niño o si es probable que sea una condición a largo plazo.
- Evaluar las habilidades comunicativas: Evaluará las habilidades comunicativas del niño de forma más amplia, incluyendo pruebas para determinar su comprensión del lenguaje y la precisión con la que produce los sonidos del habla.
Tratamiento
Después de una evaluación, el especialista en terapia del lenguaje trabajará contigo para decidir el mejor tratamiento para tu hijo. Existen muchos métodos diferentes para tratar la tartamudez en niños y adultos. Un método, o una combinación de métodos, que funciona bien para una persona puede no ser efectivo para otra.
Es importante recordar que el tratamiento puede no eliminar por completo la tartamudez, pero puede enseñar a tu hijo habilidades para mejorar su fluidez del habla, desarrollar una comunicación eficaz y participar plenamente en las actividades escolares, laborales y sociales.
Algunos ejemplos de métodos de tratamiento:
- Terapia del habla: La terapia del habla puede enseñar a tu hijo a reducir la velocidad del habla y a identificar cuándo tartamudea. Al principio, puede que hable muy despacio y con mucho cuidado, pero con el tiempo podrá hablar de forma más natural.
- Dispositivos electrónicos: Existen dispositivos electrónicos que pueden ayudar a mejorar la fluidez. Un dispositivo puede proporcionar una respuesta con retraso que obliga a hablar más despacio, o puede distorsionar el habla a través del aparato. Otros dispositivos copian el discurso para que suene como si estuvieras hablando con otra persona. Algunos dispositivos electrónicos son lo suficientemente pequeños como para llevarlos durante las actividades cotidianas. Pídele a un especialista en terapia del lenguaje que te guíe en la elección de un dispositivo.
- Terapia cognitivo conductual: Este tipo de terapia de salud mental, también llamada psicoterapia, puede ayudar a tu hijo a aprender a identificar y cambiar formas de pensar que podrían empeorar la tartamudez. También puede ayudar a reducir o mejorar los problemas de estrés, ansiedad o autoestima relacionados con la tartamudez.
- Interacción entre padres e hijos: Practicar técnicas en casa con tu hijo es fundamental para ayudarlo a enfrentar la tartamudez, especialmente con algunos métodos de tratamiento. Sigue las pautas del especialista en terapia del lenguaje para determinar cuál es el mejor enfoque para tu hijo.
Medicamentos
Aunque se han probado algunos medicamentos para tratar la tartamudez, y se siguen realizando estudios al respecto, aún no se ha demostrado que ningún medicamento sea eficaz para combatirla.
Estrategias de afrontamiento y apoyo
Si tu hijo tartamudea, estos consejos pueden ayudar:
- Presta atención: Presta mucha atención cuando escuches a tu hijo. Mantén un contacto visual natural cuando hable.
- Espera: Espera a que tu hijo diga la palabra que está intentando decir. No interrumpas para completar la oración o el pensamiento.
- Reserva tiempo: Reserva tiempo para hablar con tu hijo sin distracciones. La hora de las comidas puede ser una buena oportunidad para conversar.
- Habla despacio: Habla lentamente, sin apuro. Si hablas de esta manera, tu hijo a menudo hará lo mismo, lo que puede ayudar a disminuir el tartamudeo.
- Habla por turnos: Motiva a todos los miembros de la familia a escuchar bien y hablar por turnos.
- Crea un ambiente tranquilo: Procura un ambiente de calma. Haz lo posible por crear una atmósfera relajada y tranquila en casa, donde tu hijo se sienta cómodo para hablar libremente.
- No te concentres en la tartamudez: Intenta no llamar la atención sobre la tartamudez cuando hables con tu hijo. Limita las situaciones que crean una sensación de urgencia, presión o necesidad de apresurarse.
- Elogia en lugar de criticar: Es mejor elogiar a tu hijo por hablar claramente que dirigir la atención al tartamudeo.
- Acepta a tu hijo: No reacciones negativamente ni critiques o castigues a tu hijo por tartamudear. Esto puede aumentar sus sentimientos de inseguridad y timidez. El apoyo y el aliento pueden marcar una gran diferencia.
Conexión con otras personas
Es posible que a los niños, padres y adultos que tartamudean les resulte útil conectarse con otras personas que también lo hacen o que tienen hijos con tartamudez. Muchas organizaciones ofrecen grupos de apoyo. Además de brindar apoyo, los miembros de un grupo de apoyo pueden ofrecer consejos y estrategias para superar la tartamudez que quizás no hayas considerado.
Preparación para la consulta
Es probable que primero consultes sobre la tartamudez con el pediatra de tu hijo o con tu médico de cabecera. Luego, es posible que te remitan a un especialista en trastornos del habla y del lenguaje.
Si eres un adulto que tartamudea, quizá quieras buscar un programa diseñado para tratar la tartamudez en adultos.
Qué puedes hacer
Antes de la cita médica, prepara una lista que incluya:
- Ejemplos de palabras o sonidos que suponen un problema: Estas palabras pueden empezar con determinadas consonantes o vocales. Si es posible, puede ser útil hacer una grabación cuando la persona tartamudea para reproducirla en la cita.
- Cuándo empezó la tartamudez: Esto puede haber empezado con la primera palabra o las primeras frases de tu hijo. Trata de recordar la primera vez que notaste la tartamudez de tu hijo y si hay algo que la mejore o empeore. Si eres un adulto que tartamudea, prepárate para hablar de los tratamientos a los que te has sometido, de tus problemas actuales y de cómo la tartamudez ha afectado a tu vida.
- Información médica: Incluye otras enfermedades físicas o mentales, todos los medicamentos, vitaminas, hierbas medicinales u otros suplementos, incluyendo los que se toman regularmente y todas las dosis.
- Preguntas para el profesional de atención médica o el especialista en terapia del lenguaje:
Estas son algunas preguntas que puedes hacer:
- ¿Qué ocasiona la tartamudez?
- ¿Qué tipo de pruebas se necesitan?
- ¿Se trata de una afección a corto plazo o crónica?
- ¿Qué tratamientos existen y cuál me recomienda?
- ¿Hay algún otro método de tratamiento aparte del principal que sugiere?
- ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
No dudes en hacer otras preguntas que tengas durante la cita.
Lo que puedes esperar del médico
Es probable que tu profesional de atención médica o el especialista en terapia del lenguaje te haga preguntas como las siguientes:
- ¿Cuándo notaste el tartamudeo por primera vez?
- ¿Es constante o intermitente la tartamudez?
- ¿Hay algo que parezca mejorar la tartamudez?
- ¿Hay algo que parezca empeorar la tartamudez?
- ¿Hay alguien en tu familia con antecedentes de tartamudeo?
- ¿Qué efecto tiene la tartamudez en tu vida o en la vida de tu hijo, por ejemplo, en el desempeño escolar o laboral, o a la hora de hablar en situaciones sociales?
Prepárate para responder preguntas y así tendrás tiempo para hablar sobre los temas más importantes para ti.
Qué ejercicios hacer para no tartamudear
La tartamudez, también conocida como disfemia, es un trastorno del habla que puede afectar a personas de todas las edades. Si bien es más común en la infancia, los adultos también pueden experimentarla. Si tu hijo tartamudea, es importante buscar ayuda de un especialista en terapia del lenguaje.
Los ejercicios logopédicos para la tartamudez en adultos se enfocan en mejorar la fluidez del habla, reducir la ansiedad y aumentar la confianza en la comunicación. Estos ejercicios pueden incluir:
- Relajación: El objetivo general es conseguir la relajación de la musculatura general y fonadora.
- Respiración: Se trabaja para conseguir una coordinación fonorrespiratoria correcta, con una respiración costo-diafragmática.
- Articulación: El objetivo es conseguir un control de la tonicidad y coordinación de la musculatura de la fonación.
- Aspectos lingüísticos: Desarrollar la capacidad de asociar ideas y expresarlas.
- Lectura: Conseguir la autoconfianza ante un texto escrito.
- Conversación: Llegar a conseguir un habla relajada y con disminución de bloqueos.
Orientaciones al disfémico
- Reflexionar y relajarse al comenzar a hablar.
- Antes de hablar, espirar un poco e inmediatamente hablar.
- Mantener los labios en una posición óptima para que las palabras salgan mejor.
- Hablar vocalizando.
- No hablar en los bloqueos y esperar un tiempo de relajación.
- Hablar sosegada y lentamente.
- Inspirar y espirar relajando los músculos fonadores.
- Adaptar la emisión a la respiración.
- No atender a la forma de hablar, sino dedicar tiempo a pensar lo que se va a decir.
- Realizar actividades extralingüísticas expresivas.
- Hacer gimnasia y deportes ya que influyen en la voluntad y el carácter, produciendo dominio en la respiración y restableciendo el equilibrio.
- No fatigarse excesivamente y evitar el estrés.
- No leer ni asistir a espectáculos misteriosos o violentos.
- Alimentarse adecuadamente.
Recuerda que la clave para superar la tartamudez es tener paciencia, no rendirse y seguir todos los ejercicios. Enfócate en actividades que se te den bien y deja a un lado el problema. Con el tiempo y la práctica, podrás mejorar tu fluidez del habla y aumentar tu confianza en la comunicación.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Mi hijo hablaba bien y ahora tartamudea: causas, tratamiento y consejos puedes visitar la categoría Salud.
