La vacuna BCG contra la tuberculosis (TBC) ha cumplido 100 años, convirtiéndose en la vacuna más antigua en uso. A pesar de su larga historia y gran éxito en la prevención de formas graves de TBC en niños, se busca sustituirla por una nueva vacuna que supere sus limitaciones.

Origen e Historia de la BCG
El 18 de julio de 1921, un bebé recién nacido en París recibió la primera dosis de BCG, la primera vacuna contra la tuberculosis. El nombre BCG proviene de las siglas de Bacilo de Calmette-Guérin, en honor a los científicos Albert Calmette y Camille Guérin, quienes desarrollaron la cepa original de Mycobacterium bovisen Francia a principios del siglo XX.
La vacuna BCG se ha utilizado ampliamente en el entorno desde 1930. Actualmente se administra a unos 100 millones de niños recién nacidos cada año en más de 100 países. A pesar de su éxito en la prevención de formas graves de TBC en niños, la BCG tiene algunas limitaciones: no previene la infección primaria en adultos ni la progresión de la infección latente. Además, se desconocen completamente sus efectos sobre la inmunidad innata y su capacidad para reducir la mortalidad infantil por otras causas.
Personajes Clave en el Desarrollo de la BCG
La historia de la BCG está marcada por el trabajo de varios científicos:
- Robert Koch (1843-1910), médico y microbiólogo alemán, descubrió el bacilo de la TBC en 1882, conocido como Mycobacterium tuberculosis . Recibió el Premio Nobel de Medicina en 1905 por su descubrimiento.
- Albert Calmette (1863-1933), médico, microbiólogo e inmunólogo francés, desarrolló el método de atenuación de M. bovis , la base de la BCG.
- Camille Guérin (1872-1961), veterinario y biólogo francés, colaboró con Calmette en el desarrollo de la vacuna BCG en el Instituto Pasteur.
Tuberculosis y BCG en la Actualidad
La tuberculosis, causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, ha sido una de las enfermedades infecciosas más mortales de la historia. Se estima que ha causado la muerte de más de mil millones de personas en los últimos dos siglos.

En la actualidad, la tuberculosis causa 10 millones de nuevos casos y 1,5 millones de muertes cada año, un 20% de las cuales ocurren en niños. La enfermedad está fuertemente ligada a la pobreza y es la principal causa de muerte por infección entre las personas con VIH.
La BCG se recomienda actualmente para niños menores de un año, preferiblemente en los primeros días después del nacimiento, en países con alta incidencia de la enfermedad. La vacuna se administra por vía intradérmica. En otros países, se recomienda solo para recién nacidos pertenecientes a grupos de población de mayor riesgo.
La BCG reduce la probabilidad de formas graves de TBC en la infancia, pero no previene la infección primaria ni la reactivación de la infección latente.
La Primera Dosis de BCG
La primera dosis de BCG fue administrada el 18 de julio de 1921, en el Hospital de la Charité en París, a un bebé nacido de una madre fallecida por TBC. La administración fue realizada por los pediatras Benjamin Weill-Hallé y Raymond Turpin, del equipo de A. Calmette en el Instituto Pasteur.
Calmette, alumno de Louis Pasteur, fue encargado de dirigir el Instituto Pasteur en Lille, donde, junto a Guérin, comenzó sus investigaciones sobre la BCG en 190Utilizaron la "leche Nocard", una suspensión de Mycobacterium bovisvirulenta, y tras más de una década de trabajo, lograron atenuar la bacteria.
El desarrollo de la BCG se logró cultivando repetidamente el bacilo bovino en un medio con bilis de buey, glicerina y patata, en sucesivos ciclos de atenuación. Después de 230 ciclos, en 1920, lograron una bacteria sin capacidad de causar enfermedad en animales, pero que cumplía con sus objetivos.
La Tragedia de Lübeck
A pesar del éxito inicial de la BCG, un trágico episodio frenó su avance. En 1930, en Lübeck, Alemania, más de 70 niños de un grupo de 250 vacunados murieron. La investigación posterior demostró que la causa no fue la vacuna, sino su contaminación con una cepa virulenta de otra especie de M. tuberculosis. Sin embargo, este incidente puso en duda la seguridad de la vacuna y retrazó su implantación en Europa.
Extensión Global de la BCG
El aumento de casos de tuberculosis durante la Segunda Guerra Mundial reavivó el interés por la BCG y se extendió su uso a nivel mundial. En 1974, la OMS incluyó la BCG en el Programa Ampliado de Vacunación (EPI), junto con las vacunas contra la difteria, el tétanos, la tosferina, la poliomielitis, el sarampión y la viruela. Desde entonces, la BCG forma parte de los programas de vacunación infantil de cientos de países con alta incidencia de la enfermedad.
Controversias sobre la Eficacia de la BCG
La eficacia de la BCG ha sido objeto de debate durante décadas. Según algunos estudios, la BCG previene el 73% de la meningitis tuberculosa y el 77% de la tuberculosis miliar desde el nacimiento hasta los 5 años de edad. Sin embargo, su eficacia contra la tuberculosis pulmonar pediátrica ha variado desde ninguna protección hasta una protección muy alta (de cero al 80%).

A pesar de estas controversias, existe consenso en que la BCG es claramente protectora en niños y que, debido a su bajo costo, debe seguir desempeñando un papel importante en los programas de control de la tuberculosis.
Factores que Influyen en la Eficacia de la BCG
Se han propuesto diversas teorías para explicar las diferencias en la efectividad de la BCG, además de las que se derivan del diseño de los estudios:
- Diversidad de cepas: No existe una única vacuna BCG. Actualmente, se utilizan diferentes cepas de M. bovis según el lugar de producción, lo que puede afectar la efectividad.
- Exposición a Micobacterias Ambientales: La exposición a diferentes micobacterias ambientales (no tuberculosas) podría influir en la efectividad de la BCG. Esto explicaría por qué la BCG suele ser más efectiva en regiones templadas de latitudes altas que en regiones tropicales de latitudes bajas.
- Exposición Previa a Helmintos: La exposición previa a helmintos también parece afectar la efectividad de la BCG.
Otros Usos de la BCG
La BCG tiene otras aplicaciones más allá de la prevención de la tuberculosis:

- Prevención de la Lepra: La BCG es eficaz en la prevención de la lepra, causada por Mycobacterium leprae .
- Prevención de la Úlcera de Buruli: También es eficaz en la prevención de la úlcera de Buruli, causada por Mycobacterium ulcerans .
- Tratamiento del Cáncer de Vejiga: La BCG se utiliza en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer de vejiga, considerada la primera inmunoterapia contra el cáncer.
- Efectos Inespecíficos sobre la Mortalidad Infantil: La BCG ha demostrado tener efectos heterólogos, más allá de la protección contra la TBC, probablemente mediante la estimulación de la "inmunidad entrenada".
- Posible Protección Contra el SARS-CoV-2: Se están realizando estudios para determinar si la BCG podría tener algún papel en la protección contra la infección por el SARS-CoV-
En Búsqueda de una Nueva Vacuna Contra la Tuberculosis
Debido a la limitada efectividad de la BCG contra la tuberculosis pulmonar del adulto, el principal mecanismo de transmisión de la infección, se buscan nuevas vacunas que puedan modificar el panorama mundial de la TBC.
Numerosos productos candidatos a vacunas contra la tuberculosis están en investigación. Entre los más destacados se encuentran:
- M72/AS01E: Una vacuna de subunidades de proteínas adyuvada que ha mostrado resultados prometedores en estudios de fase
- MTBVAC: Una vacuna atenuada de M. tuberculosis que también podría mostrar efectos heterólogos.
La búsqueda de una nueva vacuna más efectiva contra la tuberculosis es crucial para combatir una enfermedad que sigue siendo una amenaza global.
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