Las glándulas de Bartolino, ubicadas a ambos lados de la abertura vaginal, segregan un líquido que lubrica la vagina. Cuando la apertura de estas glándulas se obstruye, el líquido se acumula dentro de la glándula, formando una inflamación llamada quiste de Bartolino. Este quiste suele ser indoloro, pero si el líquido se infecta, puede convertirse en un absceso de Bartolino, una acumulación de pus rodeada de tejido inflamado.
Los quistes y abscesos de Bartolino son comunes y afectan principalmente a mujeres entre los 20 y 30 años. El tratamiento dependerá del tamaño del quiste, su dolor y si está infectado. En algunos casos, el tratamiento en casa puede ser suficiente, mientras que en otros se requiere drenaje quirúrgico. La infección se trata con antibióticos.
- ¿Qué son las glándulas de Bartolino?
- ¿Qué son los quistes de las glándulas de Bartolino?
- ¿Qué causa un quiste en las glándulas de Bartolino?
- Síntomas del quiste de Bartolino
- Diagnóstico del quiste de Bartolino
- Tratamiento del quiste de Bartolino
- ¿Cómo saber si es bartolinitis?
- Causas de la bartolinitis
- Síntomas de la bartolinitis
- Diagnóstico de la bartolinitis
- Tratamiento de la bartolinitis
- Evolución y pronóstico de la bartolinitis
- Medidas preventivas para la bartolinitis
¿Qué son las glándulas de Bartolino?
Las glándulas de Bartolino son dos órganos pequeños ubicados debajo de la piel de la zona genital femenina, a ambos lados de los labios menores, que rodean la vagina y la uretra. Normalmente, no se pueden ver ni sentir.
Su función es producir un líquido lubricante que humedece la zona genital externa, o vulva. Este líquido sale a través de dos pequeños conductos cerca de la abertura vaginal, llamados conductos de Bartolino.
¿Qué son los quistes de las glándulas de Bartolino?
Si uno de los conductos de Bartolino se bloquea, el líquido se acumula en la glándula, formando un quiste de la glándula de Bartolino. Estos quistes pueden variar en tamaño desde una arveja hasta una canica grande, y suelen crecer lentamente. Si la glándula o el conducto se infecta, se denomina absceso de la glándula de Bartolino.
Los quistes de las glándulas de Bartolino suelen ser pequeños e indoloros, y algunos desaparecen sin tratamiento. Sin embargo, si se presentan síntomas, es importante buscar atención médica.
¿Qué causa un quiste en las glándulas de Bartolino?
Factores como una infección, mucosidad gruesa o hinchazón pueden obstruir el conducto de las glándulas de Bartolino, provocando un quiste. Las relaciones sexuales pueden aumentar el tamaño del quiste, ya que las glándulas producen más líquido durante la actividad sexual.
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) también pueden causar quistes de Bartolino infectados. Para reducir el riesgo de ITS, se recomienda usar un condón durante las relaciones sexuales.
Síntomas del quiste de Bartolino
Un quiste pequeño puede no causar ningún síntoma. Sin embargo, un quiste grande o un quiste infectado (absceso) pueden generar los siguientes síntomas:
Síntomas de un quiste no infectado:
- Un bulto indoloro en la zona de la vulva.
- Enrojecimiento o hinchazón en la zona de la vulva.
- Molestias al caminar, sentarse o tener relaciones sexuales.
Síntomas de un quiste infectado:
- Dolor intenso que dificulta caminar, sentarse o moverse.
- Fiebre y escalofríos.
- Hinchazón en la zona de la vulva.
- Drenaje de líquido del quiste.
Diagnóstico del quiste de Bartolino
El quiste de Bartolino puede detectarse durante un examen físico por el médico o por la propia mujer. Si no causa síntomas, es posible que no se detecte.
Un absceso se diagnostica en base a signos de infección, como fiebre, hinchazón y dolor en la zona de la vulva.
En algunos casos, especialmente en mujeres mayores, se puede realizar una biopsia para descartar cáncer u otros problemas.
Tratamiento del quiste de Bartolino
Algunos quistes de las glándulas de Bartolino desaparecen sin tratamiento. Se pueden tomar analgésicos de venta libre, como ibuprofeno, para aliviar el dolor. También se recomienda sumergir la zona afectada en un baño tibio o un baño de asiento para ayudar a la sanación.
Si el quiste está infectado, puede abrirse y comenzar a sanar por sí solo en 3 o 4 días. Si el quiste es doloroso, el médico puede drenarlo. También se pueden administrar antibióticos para tratar la infección.
Para evitar que el quiste se cierre y se vuelva a llenar, el médico puede colocar un pequeño tubo de drenaje con un globo en el extremo dentro del quiste. El globo se infla para mantener el quiste abierto. Una vez que la glándula haya sanado, se retira el tubo y el globo.
En algunos casos, se utiliza un láser de dióxido de carbono o nitrato de plata para evitar que el quiste vuelva a crecer. Para quistes graves que recurren, se puede realizar una cirugía para extirpar la glándula y el conducto de Bartolino.
La marsupialización es otro procedimiento en el que se crea una bolsa haciendo un corte en el quiste y cosiendo ambos lados. Esto permite que el quiste drene.
¿Cómo saber si es bartolinitis?
La bartolinitis es la inflamación de una o ambas glándulas de Bartolino. Se produce por la obstrucción de la salida de la glándula, generalmente debido a una infección bacteriana.
Las bacterias ingresan a la vulva, se propagan a los conductos y causan inflamación. La inflamación puede bloquear la salida de la glándula, impidiendo que se vacíe. El líquido se acumula, creando un caldo de cultivo para los patógenos. En algunos casos, se forma un absceso de Bartolino.
Causas de la bartolinitis
Las causas de la bartolinitis incluyen:
- Infecciones bacterianas, como Escherichia coli, estafilococos y estreptococos.
- Enfermedades de transmisión sexual, como gonorrea y clamidia.
- Ropa demasiado ajustada.
- Ropa íntima de lycra.
- Predisposición del organismo.
- Estrés.
Aunque se desconocen las causas exactas de la bartolinitis, se considera que la predisposición del organismo juega un papel importante.
Síntomas de la bartolinitis
Los síntomas de la bartolinitis incluyen:
- Dolor al caminar y sentarse.
- Inflamación y enrojecimiento en el labio afectado.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Si hay infección, el bulto se llena de líquido purulento con olor desagradable.
- Fiebre en algunos casos.
Diagnóstico de la bartolinitis
El diagnóstico de la bartolinitis se realiza mediante un examen pélvico, que puede revelar una glándula de Bartolino agrandada y sensible al tacto. Se debe realizar un cultivo del exudado para determinar la causa y descartar o confirmar gonorrea. En mujeres mayores, se puede recomendar una biopsia para descartar un tumor.
Tratamiento de la bartolinitis
El tratamiento de la bartolinitis dependerá del tamaño del quiste, su dolor, si está infectado y la edad de la paciente.
En etapas tempranas, se puede controlar el tamaño del quiste para observar si crece con el tiempo. Los baños de asiento tibios con desinfectantes pueden ayudar a reducir la inflamación.
Cuando la inflamación es más avanzada, se pueden administrar antibióticos, como ampicilina. Los analgésicos pueden ayudar a aliviar el dolor.
Si se forma un absceso, se puede intentar el drenaje espontáneo con compresas calientes y baños de asiento. Si el absceso no drena, se puede realizar una incisión quirúrgica para drenarlo.
La colocación de una mecha de gasa o un catéter de caucho permite el drenaje del absceso mientras cicatriza.

Se puede insertar un catéter de Word en el interior del quiste para drenar el líquido y mantener la glándula abierta. Este catéter se deja en su lugar durante 2 a 4 semanas.
En casos de abscesos recurrentes, se puede realizar una marsupialización para crear una abertura permanente y facilitar el drenaje de la glándula.

En otros casos, se puede realizar una cirugía o un tratamiento con láser para extirpar la glándula. Este procedimiento se reserva para casos de recurrencia del absceso.

Si la causa de la bartolinitis es la gonorrea, la pareja de la paciente también debe recibir tratamiento.
En mujeres mayores, se recomienda una biopsia para descartar un tumor canceroso.
Evolución y pronóstico de la bartolinitis
Con el tratamiento adecuado, la bartolinitis se cura sin causar problemas en la vida sexual de la mujer. El pronóstico es generalmente favorable, excepto en casos de gonorrea, donde la complicación puede ser la esterilidad o problemas de fertilidad.
Las relaciones sexuales se pueden reanudar después de que la infección haya remitido.
Es posible que el quiste de la glándula de Bartolino vuelva a aparecer después del tratamiento, incluso años después. En alrededor del 10% de los casos, el quiste puede reaparecer y se puede realizar un nuevo tratamiento.
Medidas preventivas para la bartolinitis
No existen medidas específicas para prevenir la bartolinitis. Sin embargo, la consulta temprana con el ginecólogo y el tratamiento oportuno pueden aumentar la eficacia de la terapia.
En el caso de gonorrea, se deben tomar medidas para evitar las enfermedades de transmisión sexual, como el uso de condones.
Un comportamiento sexual seguro y una buena higiene personal pueden disminuir el riesgo de desarrollar abscesos de Bartolino.
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