La fiebre paratifoidea, una enfermedad infecciosa poco común pero potencialmente grave, es causada por la bacteria Salmonella enterica serovar Paratyphi A, B y C. Esta bacteria, similar a la que causa la salmonelosis, se caracteriza por su capacidad de invadir el intestino delgado, provocando una inflamación y una respuesta inmunitaria que genera una serie de síntomas característicos.
¿Qué es la fiebre paratifoidea?
La fiebre paratifoidea, también conocida como fiebre entérica, es una enfermedad infecciosa causada por bacterias Salmonella. Se transmite a través de la vía fecal-oral, principalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados con heces de personas infectadas.
La enfermedad se caracteriza por una fase inicial de síntomas inespecíficos como fiebre, dolor de cabeza, dolor abdominal y diarrea. Posteriormente, puede evolucionar hacia una fase más grave, con síntomas como:

- Fiebre alta
- Dolor abdominal intenso
- Diarrea o estreñimiento
- Náuseas y vómitos
- Dolor de cabeza intenso
- Tos seca
- Escalofríos
- Debilidad general
- Erupción cutánea
En casos graves, la fiebre paratifoidea puede complicarse con:
- Hemorragia intestinal
- Perforación intestinal
- Infección del torrente sanguíneo (sepsis)
- Problemas cardíacos
- Infecciones en otros órganos
En algunos casos, la fiebre paratifoidea puede ser fatal, especialmente en personas con sistemas inmunitarios debilitados o en niños pequeños.
Causas de la fiebre paratifoidea
La fiebre paratifoidea es causada por bacterias Salmonella enterica serovar Paratyphi A, B y C. Estas bacterias se encuentran en las heces de personas infectadas y pueden contaminar alimentos y agua.
La transmisión de la bacteria se produce por la vía fecal-oral. Esto significa que la bacteria se propaga a través de:
- Consumo de alimentos o agua contaminados con heces de personas infectadas.
- Contacto directo con personas infectadas.
- Contacto con superficies contaminadas con heces de personas infectadas.
Las personas con fiebre paratifoidea pueden ser portadoras de la bacteria durante semanas o incluso meses después de recuperarse de la enfermedad. Esto significa que pueden seguir transmitiendo la bacteria a otras personas, incluso sin tener síntomas.
Síntomas de la fiebre paratifoidea
Los síntomas de la fiebre paratifoidea suelen aparecer entre 7 y 14 días después de la exposición a la bacteria. Los síntomas iniciales son generalmente inespecíficos y pueden incluir:
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Dolor abdominal
- Diarrea
- Pérdida de apetito
- Náuseas y vómitos
- Debilidad general
A medida que la enfermedad progresa, los síntomas pueden volverse más graves y pueden incluir:
- Fiebre alta
- Dolor abdominal intenso
- Diarrea o estreñimiento
- Dolor de cabeza intenso
- Tos seca
- Escalofríos
- Erupción cutánea
- Confusión
- Delirio
- Convulsiones
Es importante destacar que no todas las personas que se infectan con la bacteria Salmonella Paratyphi desarrollan síntomas. En algunas personas, la infección puede ser asintomática o causar solo síntomas leves. Sin embargo, incluso las personas que no presentan síntomas pueden transmitir la bacteria a otras personas.
Diagnóstico de la fiebre paratifoidea
El diagnóstico de la fiebre paratifoidea se basa en la historia clínica del paciente, la exploración física y las pruebas de laboratorio.
Las pruebas de laboratorio que se utilizan para diagnosticar la fiebre paratifoidea incluyen:
- Cultivo de heces: consiste en tomar una muestra de heces del paciente y cultivarla en un medio de cultivo para detectar la presencia de la bacteria Salmonella Paratyphi .
- Análisis de sangre: se busca la presencia de anticuerpos contra la bacteria Salmonella Paratyphi en la sangre.
- Análisis de orina: se puede utilizar para detectar la presencia de la bacteria Salmonella Paratyphi en la orina.
Es importante destacar que el diagnóstico de la fiebre paratifoidea puede ser difícil en las primeras etapas de la enfermedad, ya que los síntomas iniciales son inespecíficos.
Tratamiento de la fiebre paratifoidea
El tratamiento de la fiebre paratifoidea consiste en la administración de antibióticos. Los antibióticos más utilizados para tratar la fiebre paratifoidea son:
- Ceftriaxona
- Ciprofloxacina
- Azitromicina
La duración del tratamiento con antibióticos depende de la gravedad de la enfermedad y de la respuesta del paciente al tratamiento. En general, el tratamiento con antibióticos se prolonga durante 10 a 14 días.

Además de los antibióticos, es importante mantener una buena hidratación durante el tratamiento. Esto se puede hacer bebiendo líquidos en abundancia, como agua, zumo de fruta o bebidas para deportistas.
En algunos casos, puede ser necesario administrar líquidos por vía intravenosa, especialmente si el paciente tiene vómitos o diarrea severos.
Prevención de la fiebre paratifoidea
La mejor manera de prevenir la fiebre paratifoidea es tomar medidas para evitar la exposición a la bacteria Salmonella Paratyphi. Algunas medidas preventivas incluyen:
- Lavarse las manos cuidadosamente con agua y jabón después de ir al baño, cambiar pañales, manipular alimentos crudos y antes de comer.
- Cocinar los alimentos a una temperatura interna adecuada para matar las bacterias.
- Evitar el consumo de alimentos crudos o poco cocinados, especialmente huevos, carne de aves y productos lácteos.
- Beber agua embotellada o hervir el agua del grifo antes de beberla.
- Evitar el contacto con personas infectadas.
- Vacunarse contra la fiebre paratifoidea.
La vacuna contra la fiebre paratifoidea está disponible en dos tipos:
- Vacuna oral: se administra en dos dosis con un intervalo de una semana entre ellas.
- Vacuna inyectable: se administra en una sola dosis.
La vacuna oral está indicada para personas que viajan a áreas donde la fiebre paratifoidea es común. La vacuna inyectable está indicada para personas que trabajan en áreas donde la fiebre paratifoidea es común o que están expuestas a la bacteria de forma frecuente.
La fiebre paratifoidea es una enfermedad infecciosa poco común pero potencialmente grave que puede provocar complicaciones graves, incluso la muerte. La bacteria que causa la fiebre paratifoidea se transmite a través de la vía fecal-oral y puede contaminar alimentos y agua. Es importante tomar medidas para evitar la exposición a la bacteria Salmonella Paratyphi, como lavarse las manos con frecuencia, cocinar los alimentos a una temperatura adecuada y beber agua potable. La vacunación contra la fiebre paratifoidea también es una medida preventiva eficaz, especialmente para las personas que viajan a áreas donde la enfermedad es común.
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