La septoplastia es un procedimiento quirúrgico que se centra en corregir defectos o deformidades del tabique nasal, la pared de cartílago y hueso que divide las dos fosas nasales. Este procedimiento es fundamental para aquellos que sufren de obstrucción nasal, dificultades respiratorias, o para corregir deformidades nasales causadas por lesiones o durante el desarrollo fetal.
- ¿Qué implica el procedimiento de septoplastia?
- Beneficios de la septoplastia
- ¿Cuánto tiempo se tarda en recuperarse de una septoplastia?
- ¿Qué tan dolorosa es una septoplastia?
- Riesgos de la septoplastia
- ¿Cómo queda tu nariz después de la septoplastia?
- Diferencias entre rinoplastia y septoplastia
- Corrección de la desviación del tabique nasal
- Mejorar la calidad de vida
- ¿Qué pasa si no me hago la septoplastia?
- Indicación y alternativas a la cirugía
- Preoperatorio
- Intervención
- Postoperatorio
- Riesgos y complicaciones
¿Qué implica el procedimiento de septoplastia?
La septoplastia se realiza generalmente bajo anestesia general, aunque en algunos casos puede llevarse a cabo bajo anestesia local con sedación. El cirujano realiza una incisión dentro de la nariz para acceder al tabique y luego reubica, recorta o elimina las partes necesarias del cartílago o hueso para enderezar el tabique.
Este procedimiento no altera la forma externa de la nariz y se centra únicamente en mejorar la función nasal. El objetivo principal es mejorar la respiración nasal y corregir cualquier problema relacionado con un tabique desviado.

Beneficios de la septoplastia
Los beneficios de la septoplastia incluyen:
- Mejora significativa en la calidad de vida
- Respiración más fácil
- Disminución en la incidencia de sinusitis y otros problemas respiratorios
¿Cuánto tiempo se tarda en recuperarse de una septoplastia?
La recuperación completa de una septoplastia puede variar, pero generalmente los pacientes pueden retomar sus actividades normales dentro de una semana.
¿Qué tan dolorosa es una septoplastia?
El dolor postoperatorio es generalmente leve a moderado y puede ser controlado eficazmente con medicamentos para el dolor prescritos por el cirujano. La mayoría de los pacientes experimentan molestias más que dolor intenso, junto con congestión nasal y presión en la zona.
Riesgos de la septoplastia
Como cualquier cirugía, la septoplastia conlleva riesgos, que incluyen:
- Sangrado
- Infección
- Dificultades respiratorias
- Alteraciones en el sentido del olfato
- En raras ocasiones, una perforación del tabique
Sin embargo, cuando es realizada por un cirujano experimentado, la mayoría de estos riesgos son mínimos.
¿Cómo queda tu nariz después de la septoplastia?
La septoplastia está diseñada para corregir problemas internos de la nariz y no altera la forma externa de la misma. Los resultados están más relacionados con la mejora de la función que con cambios cosméticos.
Diferencias entre rinoplastia y septoplastia
La rinoplastia es una cirugía que cambia la forma de la nariz con fines estéticos o para mejorar la función nasal, mientras que la septoplastia se enfoca exclusivamente en corregir el tabique nasal para mejorar la función respiratoria.
En algunos casos, ambos procedimientos se pueden realizar simultáneamente. Tienes más información en este artículo sobre ambas intervenciones de la nariz.
Corrección de la desviación del tabique nasal
El tabique nasal desviado es una condición común que puede causar obstrucción de una o ambas fosas nasales, dificultando la respiración. La septoplastia es la solución recomendada para corregir esta desviación, permitiendo al paciente respirar con mayor facilidad y mejorar su calidad de vida.
Este procedimiento no solo mejora la función nasal, sino que también puede contribuir a disminuir los ronquidos y los síntomas de la apnea del sueño en algunos casos.
Mejorar la calidad de vida
La septoplastia es un procedimiento quirúrgico eficaz que mejora significativamente la calidad de vida de los pacientes al facilitar una mejor respiración y aliviar los síntomas asociados con un tabique desviado.
¿Qué pasa si no me hago la septoplastia?
La respiración nasal es importante para conseguir una buena adaptación del aire que entra en nuestro organismo. La desviación del tabique nasal, una estructura de cartílago y hueso que separa las dos fosas nasales dentro de la nariz, es la principal causa de obstrucción nasal en el adulto.
Las consecuencias de la obstrucción nasal pueden ser:
- Sequedad de garganta
- Dolor de cabeza
- Sinusitis de repetición
- Sangrado nasal
- Ronquido
- Cansancio excesivo al practicar deporte
- Malposición dentaria
- Alteración del olfato
La desviación del tabique se corrige mediante una intervención que se llama Septoplastia. A menudo la cirugía del tabique nasal se acompaña de una cirugía sobre los cornetes nasales, unos elementos de dentro de la nariz que sirven para calentar y humidificar el aire inspirado y que se desarrollan excesivamente en casos de desviación nasal así como en casos de rinitis crónicas.
Indicación y alternativas a la cirugía
El único tratamiento efectivo para una nariz desviada es la septoplastia, ya que los tratamientos médicos no pueden modificar la forma del tabique. Sin embargo, si la desviación no da una sintomatología importante el paciente puede decidir no operarse.
Otras veces es necesaria hacer la septoplastia para poder acceder a los senos de la nariz cuando el paciente requiere una Cirugía endoscópica nasosinusal.
La septoplastia es una cirugía funcional, es decir que tiene como objetivo mejorar la respiración nasal. Cuando se desea además modificar la forma de la nariz con una finalidad estética se denomina Rinoseptoplastia.
Preoperatorio
Esta cirugía se realiza habitualmente en una unidad de corta estancia, permaneciendo pocas horas ingresado, en función de características propias del paciente y de la operación. Suele realizarse bajo anestesia general, por lo que es necesario realizar unas pruebas preoperatorias previas. El paciente debe estar en ayunas las 6-8 horas antes de la cirugía.
Intervención
La duración de la cirugía es de 30-60 minutos, aunque puede prolongarse en función de la complejidad o si se añaden otros procedimientos como la cirugía estética.
En la septoplastia tan solo se realiza una pequeña incisión dentro de la nariz a través de la cual se corrige la deformidad del tabique. Actualmente utilizamos cirugía endoscópica, láser, plasma argón, radiofrecuencia, grapas reabsorbibles (que no hace falta quitar) y otros métodos para mejorar la precisión técnica. Una vez enderezado el tabique se cierra la incisión con puntos también reabsorbibles.
Habitualmente se taponan ambas fosas nasales para reducir el sangrado, pero hoy en día usamos esponjas que se deshacen solas o tapones con protección deslizante, que no molestan al ser retirados. También colocamos unas piezas de un plástico especial en forma de láminas a los dos lados del tabique para evitar la formación de cicatrices anómalas.
En caso de rinoseptoplastia se colocan tiras adhesivas sobre la piel nasal y una férula protectora que puede ser de yeso, plástico u otros materiales.
Postoperatorio
El paciente suele llevar la nariz taponada por lo que no puede respirar por la nariz. Además es normal el sangrado a través de la nariz por lo que se coloca una gasa “bigotera” que se puede cambiar la veces que sea necesario.
Tras completar la recuperación anestésica se da el alta hospitalaria con las instrucciones necesarias referentes a medicación, reposo, curas, visita de control y urgencias.
Los 3-4 primeros días el paciente no debe beber alcohol, fumar, hacer esfuerzos ni conducir. Se recomienda reposo relativo en casa, evitando sonarse la nariz y hacer esfuerzos. Es preferible estar sentado o semisentado para reducir la presión sanguínea en la cabeza, la congestión cefálica y el sangrado. También se recomienda beber abundantes líquidos y comer alimentos blandos y fríos durante los primeros días debido a la sequedad de garganta que ocasiona el taponamiento nasal.
Aunque no es una intervención dolorosa, el taponamiento ocasiona frecuentes molestias por lo que se prescriben antiinflamatorios de diferente potencia según la tolerancia individual al dolor y antibióticos para prevenir la sobreinfección de la mucosidad retenida por los tapones.
Los tapones nasales se retiran en la consulta a los 2-6 días, según las características del paciente y de la intervención. Si se han colocado láminas nasales se mantienen entre 1 y 3 semanas. En la rinoseptoplastia se suele recambiar la férula a la semana porque pierde su función de soporte al desinflamarse la nariz y se mantiene una semana más.
Es normal un sangrado nasal leve los primeros 7-10 días y obstrucción o congestión nasal durante las primeras semanas, con abundantes costras y secreciones nasales, por lo que son muy importantes los lavados nasales. También son normales algunas molestias a nivel de la punta nasal y/o del labio superior que desaparecen progresivamente.
En condiciones normales se puede retornar a la actividad habitual en 1-2 semanas, pero es preferible evitar el ejercicio físico durante 1 mes.
La nariz puede tardar hasta 3 meses en normalizarse tras una septoplastia y hasta 6-12 meses en la rinoseptoplastia. Se recomienda evitar los ambientes con polvo, contaminación y humo para mejorar la cicatrización.
Riesgos y complicaciones
Como todas las intervenciones y aunque generalmente son de poca gravedad, la septoplastia presenta una serie de riesgos que se deben conocer antes de operarse:
- Formación de cicatrices entre el tabique y los cornetes nasales (sinequias)
- Infección (sinusitis)
- Recidiva de la desviación de tabique o del motivo por el cual se ha operado
- Comunicación interna entre ambas fosas nasales (perforación)
- Hemorragia nasal (epistaxis)
Existen otras complicaciones excepcionales, tales como el cambio en la forma nasal externa, la pérdida del olfato y/o gusto, una fístula de líquido céfalo-raquídeo u otros problemas anestésicos.
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