El sistema nervioso autónomo (SNA) es un sistema complejo que regula funciones corporales inconscientes como la respiración, la frecuencia cardíaca, la digestión y la presión arterial. Este sistema se divide en dos ramas principales: el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático, que trabajan de forma antagónica para mantener el equilibrio interno del cuerpo (homeostasis).
Función del Sistema Nervioso Simpático
El sistema nervioso simpático, también conocido como sistema nervioso adrenérgico o toracolumbar, es responsable de la respuesta de "lucha o huida" ante situaciones de estrés. Su activación genera una serie de cambios fisiológicos que preparan al cuerpo para afrontar una amenaza, como:
- Aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial : para aumentar el flujo sanguíneo hacia los músculos y el cerebro.
- Dilatación de las pupilas : para mejorar la visión.
- Dilatación de los bronquios : para facilitar la respiración.
- Disminución de la actividad digestiva : para redirigir la energía hacia los músculos.
- Liberación de glucosa del hígado : para proporcionar energía adicional.
- Incremento de la sudoración : para regular la temperatura corporal.
- Reducción de la actividad de la vejiga : para evitar la micción involuntaria.
El sistema nervioso simpático prepara al cuerpo para la acción en situaciones de emergencia, mientras que el sistema nervioso parasimpático se encarga de restaurar el estado de reposo una vez que la amenaza ha pasado.
Pruebas para Evaluar el Sistema Nervioso Simpático
Si se sospecha una disfunción autónoma, es posible que se realicen pruebas para evaluar el funcionamiento del sistema nervioso simpático. Estas pruebas pueden incluir:
Pruebas Sudomotoras
- Prueba cuantitativa del reflejo axónico sudomotor : evalúa la integridad de las fibras posganglionares. Se utiliza iontoforesis para activar las fibras con acetilcolina, y se mide el volumen del sudor en la pierna y la muñeca. Esta prueba puede detectar una disminución o ausencia de sudor.
- Prueba de sudoración termorreguladora : evalúa las vías preganglionares y posganglionares. Se aplica un colorante a la piel y el paciente entra en un espacio cerrado que se calienta para generar una sudoración máxima. El cambio de color del colorante indica áreas de anhidrosis (ausencia de sudor) e hipohidrosis (disminución de sudor).
Prueba Cardiovagal
Evalúa la respuesta de la frecuencia cardíaca a la respiración profunda y a la maniobra de Valsalva (espiración forzada contra una glotis cerrada). La variación de la frecuencia cardíaca durante estas maniobras indica la integridad del sistema nervioso autónomo.
Pruebas Adrenérgicas
Estas pruebas evalúan la respuesta de la presión arterial latido a latido frente a diferentes estímulos:
- Inclinación hacia arriba de la cabeza (Prueba de la mesa basculante) : evalúa la respuesta de la presión arterial y la frecuencia cardíaca al cambio de posición. Ayuda a diferenciar las neuropatías autónomas del síndrome de taquicardia ortostática postural.
- Maniobra de Valsalva : evalúa la respuesta de la presión arterial y la frecuencia cardíaca a la disminución del retorno venoso. Esta maniobra refleja la función vagal y barorrefleja adrenérgica.
En las pruebas de inclinación hacia arriba de la cabeza y las maniobras de Valsalva, el patrón de respuestas es un índice de la función adrenérgica. Además, se pueden medir las concentraciones plasmáticas de noradrenalina en decúbito dorsal y en bipedestación para evaluar la respuesta a la posición de pie.
Trastornos del Sistema Nervioso Simpático
Los trastornos del sistema nervioso simpático pueden afectar a diferentes funciones corporales, causando síntomas como:
- Hipotensión ortostática : caída de la presión arterial al ponerse de pie.
- Taquicardia : aumento de la frecuencia cardíaca.
- Disfunción sexual : dificultades para lograr o mantener una erección en los hombres, o dificultades para alcanzar el orgasmo en las mujeres.
- Intolerancia al calor : dificultad para regular la temperatura corporal.
- Sudoración excesiva o insuficiente : hiperhidrosis o anhidrosis.
- Problemas digestivos : diarrea, estreñimiento, náuseas o vómitos.
- Disfunción de la vejiga : incontinencia urinaria o dificultad para orinar.
Las causas de los trastornos del sistema nervioso simpático pueden ser diversas, como:
- Neuropatías : daño a los nervios del sistema nervioso simpático.
- Diabetes : puede dañar los nervios del sistema nervioso simpático.
- Enfermedades autoinmunes : como el lupus o la esclerosis múltiple.
- Trastornos del tejido conectivo : como la esclerodermia.
- Fármacos : algunos medicamentos pueden afectar al sistema nervioso simpático.
- Traumatismos : lesiones de la médula espinal o del cerebro pueden dañar el sistema nervioso simpático.
El tratamiento de los trastornos del sistema nervioso simpático dependerá de la causa subyacente y de los síntomas específicos del paciente. Algunas opciones de tratamiento incluyen medicamentos, terapia física, fisioterapia y cambios en el estilo de vida.
El sistema nervioso simpático es un componente esencial del sistema nervioso autónomo, encargado de la respuesta de "lucha o huida" que nos permite afrontar situaciones de estrés. Las pruebas para evaluar su correcto funcionamiento son importantes para el diagnóstico de disfunciones autonómicas, y el tratamiento adecuado de los trastornos del sistema nervioso simpático puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes.
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