Adenoma tubular: un tumor benigno de mama

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El adenoma tubular es un tumor benigno poco frecuente en la mama, generalmente circunscrito y que se presenta en mujeres jóvenes en edad reproductiva, aunque puede aparecer entre los 9 y los 76 años.1

Se caracteriza por ser un nódulo móvil que, en el 25% de los casos, puede ser doloroso. Habitualmente es solitario, pero a veces es múltiple y bilateral, pudiendo manifestarse durante el embarazo.2

Desde el punto de vista clínico y de imagenología, tanto la mamografía como la ecografía, en pacientes jóvenes, pueden confundirse con un fibroadenoma. Sin embargo, en mujeres mayores, el adenoma tubular puede presentar microcalcificaciones, dificultando su diferenciación de un carcinoma.3

Temas que Desarrollaremos

Características del Adenoma Tubular

Histológicamente, el adenoma tubular se compone de túbulos uniformemente pequeños, redondeados y densamente agrupados. Estos túbulos están formados por una capa epitelial y mioepitelial, con células epiteliales cuboides, predominantemente no secretoras. La atipia epitelial es poco frecuente y la actividad mitótica es baja. El estroma que separa los túbulos es escaso e infiltrado por linfocitos.

Para que un nódulo se pueda clasificar como adenoma tubular, se requiere que el margen sea bien definido y circunscrito con respecto al estroma o tejido mamario adyacente. En el seno del adenoma tubular, se pueden encontrar focalmente metaplasia apocrina, hiperplasia epitelial, atipia y áreas de fibroadenoma. En estos casos, se designa como lesión combinada adenoma tubular-fibroadenoma.

El adenoma tubular no tiene potencial de malignización ni riesgo de desarrollar un carcinoma, aunque puede coexistir con un carcinoma infiltrante (asociación fortuita).4 La escisión total del adenoma tubular es curativa.5

Diagnóstico Diferencial

El diagnóstico diferencial del adenoma tubular incluye las siguientes lesiones:

  • Fibroadenoma
  • Adenoma ductal
  • Adenosis
  • Hiperplasia gestacional
  • Adenoma lactacional
  • Carcinoma ductal

El adenoma tubular se distingue del fibroadenoma por el predominio de epitelio, la falta relativa de estroma y la ausencia de disposición lobulada. El estroma es de tipo «de soporte», en contraste con el estroma neoplásico activamente proliferante del fibroadenoma.

El adenoma ductal presenta una mezcla de fibrosis hialinizante con elementos ductales atenuados en un patrón nodular rodeado de fibrosis. Los conductos en la periferia de la lesión suelen tener mayor calibre luminal que los del centro. Es necesario descartar el papiloma intraductal esclerosante antes de diagnosticar la lesión.

La adenosis es una expansión de los lóbulos con incremento del número de ductos o de acinos. La lesión suele ser lobulada y no encapsulada.

La hiperplasia gestacional y de la lactancia es una hiperplasia lobular fisiológica con signos de secreción. Los lobulillos están expandidos. El número de acinos por lóbulo se incrementa notablemente y se produce una acumulación progresiva de material y gotas de grasa en las células epiteliales. Las células mioepiteliales están atenuadas. La mama lactante presenta distensión de los acinos con abundante material secretor. Las células epiteliales secretoras adoptan un aspecto de tachuela.

El adenoma lactacional muestra una estructura lobulada, circunscrita predominantemente al epitelio, con escaso estroma y secreción prominente de los conductos. Las mitosis son frecuentes. Las células presentan una extensa vacuolización, con abundantes detritus. Algunos pueden representar fibroadenomas con cambios secretores, mientras que otros se considera que pueden ser formas de hiperplasia lobular con cambios gestacionales.

El carcinoma ductal muestra disposición de estructuras ductales al azar, de tamaño y morfología variables, con atipia celular y mitosis. Pueden existir áreas sólidas y focos de necrosis.6

Síntomas del Adenoma Tubular

El adenoma tubular suele ser asintomático, pero en algunos casos puede manifestarse como un nódulo palpable o dolor en la mama. En pacientes jóvenes, puede confundirse con un fibroadenoma, especialmente si es pequeño y móvil. En mujeres mayores, el adenoma tubular puede ser más rígido y menos móvil, lo que dificulta su diferenciación de un carcinoma.

tubular adenoma - Qué tan grave es un adenoma

Diagnóstico del Adenoma Tubular

El diagnóstico del adenoma tubular se realiza mediante una biopsia, que puede obtenerse mediante una punción con aguja fina o una biopsia por escisión. La biopsia se examina al microscopio para confirmar la presencia de tejido tumoral benigno.

Tratamiento del Adenoma Tubular

El tratamiento del adenoma tubular suele ser la escisión quirúrgica, especialmente si el tumor es grande o causa síntomas. La escisión total es curativa y generalmente no se necesita tratamiento adicional.

Seguimiento

Después de la escisión del adenoma tubular, es importante un seguimiento regular con el médico para descartar la aparición de nuevos tumores.

Conclusión

El adenoma tubular es un tumor benigno de mama que generalmente no representa un riesgo para la salud. Sin embargo, es importante realizar un seguimiento regular con el médico para descartar la aparición de nuevos tumores o cambios en el tejido mamario.

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