Flujo verde: qué es, causas, tratamiento y cuándo preocuparse

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Un flujo vaginal verde o grisáceo, con un olor fuerte a pescado, es un signo común de vaginosis bacteriana. Esta condición se desarrolla cuando hay un desequilibrio en la flora vaginal, con un crecimiento excesivo de bacterias anaerobias y una disminución de los lactobacilos, que son bacterias beneficiosas que ayudan a mantener el pH vaginal en equilibrio.

Temas que Desarrollaremos

¿Qué causa el flujo verde?

La causa exacta de la vaginosis bacteriana aún no está clara, pero se cree que está relacionada con varios factores, incluyendo:

  • Relaciones sexuales : Múltiples parejas sexuales, compartir juguetes sexuales y la falta de uso de condones o barreras bucales son factores de riesgo.
  • Uso de dispositivos intrauterinos (DIU) : Los DIU pueden aumentar el riesgo de desarrollar vaginosis bacteriana.
  • Douching : El lavado vaginal con productos químicos puede alterar el equilibrio de la flora vaginal.
  • Cambios hormonales : Los cambios hormonales, como los que ocurren durante el embarazo o la menopausia, pueden afectar el pH vaginal y aumentar el riesgo de vaginosis bacteriana.
  • Factores genéticos : Algunos estudios sugieren que la genética puede desempeñar un papel en la predisposición a la vaginosis bacteriana.

Síntomas de la vaginosis bacteriana

Además del flujo verde, otros síntomas de la vaginosis bacteriana pueden incluir:

  • Flujo vaginal con olor fuerte a pescado : Este olor suele ser más intenso después del coito y durante la menstruación.
  • Flujo vaginal blanco o gris : No siempre es verde, pero puede tener un tono grisáceo.
  • Picazón o ardor vaginal : Aunque no es tan común como el flujo, la picazón y el ardor vaginal pueden ocurrir.
  • Irritación o enrojecimiento vaginal : Puede haber enrojecimiento alrededor de la vulva.

Diagnóstico de la vaginosis bacteriana

Para diagnosticar la vaginosis bacteriana, un médico puede realizar:

  • Examen pélvico : Para evaluar el flujo vaginal y el aspecto de la vagina.
  • Prueba del pH vaginal : Se mide el pH vaginal con tiras reactivas, un pH mayor de 4,5 sugiere vaginosis bacteriana.
  • Microscopía : Se realiza una microscopia del flujo vaginal para observar la presencia de células clave, que son células epiteliales con bacterias adheridas a su superficie.
  • Prueba de olfato : Se aplica hidróxido de potasio al flujo vaginal para verificar si se libera un olor fuerte a pescado.
  • Pruebas de amplificación de ácidos nucleicos : En algunos casos, pueden utilizarse pruebas de amplificación de ácidos nucleicos para detectar la presencia de bacterias específicas que causan la vaginosis bacteriana.

Tratamiento de la vaginosis bacteriana

El tratamiento para la vaginosis bacteriana suele incluir medicamentos antibióticos, como:

  • Metronidazol : Disponible en forma oral y tópica.
  • Clindamicina : Disponible en forma tópica.

Es importante seguir las instrucciones del médico y completar el tratamiento completo, incluso si los síntomas desaparecen antes de tiempo. No compartir los medicamentos con otras personas.

Cuándo consultar a un médico

Si tienes flujo verde o algún otro síntoma de vaginosis bacteriana, es importante consultar a un médico para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados. También debes consultar a tu médico si:

  • Tienes fiebre.
  • Tienes dolor pélvico.
  • Tus síntomas empeoran o no mejoran con el tratamiento.
  • Tienes relaciones sexuales y no estás segura de si tu pareja está infectada.

Prevención de la vaginosis bacteriana

Aunque no siempre se puede prevenir, hay medidas que puedes tomar para reducir el riesgo de vaginosis bacteriana, como:

  • Evitar el douching : El douching puede alterar el equilibrio de la flora vaginal y aumentar el riesgo de infección.
  • Usar condones : Los condones ayudan a prevenir la transmisión de infecciones de transmisión sexual.
  • Mantener una buena higiene : Limpiar la zona vaginal con agua y jabón suave.
  • Evitar usar ropa interior ajustada : La ropa interior ajustada puede atrapar la humedad y crear un ambiente propicio para el crecimiento de bacterias.
  • Comer una dieta saludable : Una dieta rica en probióticos puede ayudar a mantener un equilibrio saludable en la flora vaginal.

Información adicional

La vaginosis bacteriana no es una enfermedad de transmisión sexual, pero puede aumentar el riesgo de otras infecciones de transmisión sexual, como la clamidia y la gonorrea. Si tienes flujo verde, es importante que te revises para descartar otras infecciones.

La vaginosis bacteriana es una condición común y tratable. Si tienes algún síntoma, no dudes en consultar a tu médico para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

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