Escherichia coli ( E. coli) es una bacteria comúnmente encontrada en los intestinos de humanos y animales. Aunque la mayoría de las cepas son inofensivas, algunas poseen la capacidad de producir una toxina altamente peligrosa llamada toxina Shiga. Estas cepas se conocen como E. coli productora de toxina Shiga ( STEC ) y son responsables de un número significativo de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) en todo el entorno.
¿Qué es la Toxina Shiga?
La toxina Shiga es una potente toxina que daña las células del revestimiento del intestino delgado. Su producción está asociada a cepas específicas de E. coli, siendo un factor clave en la patogénesis de enfermedades como la colitis hemorrágica (CH) y el síndrome urémico hemolítico (SUH).
¿Cómo se Infecta una Persona con STEC?
La infección por STEC se produce principalmente por la ingestión de alimentos o agua contaminados con la bacteria. Las fuentes más comunes de contaminación incluyen:
- Carne de res cruda o poco cocida, especialmente carne molida.
- Leche de vaca o cabra sin pasteurizar.
- Jugo o sidra sin pasteurizar.
- Frutas y verduras frescas crudas, incluyendo brotes.
- Alimentos frescos crudos contaminados con el jugo de carne cruda.
- Agua contaminada con heces.
La contaminación fecal es una de las principales vías de propagación de STEC. Los animales, especialmente el ganado bovino, pueden portar la bacteria en sus intestinos y excretarla en sus heces. La contaminación puede ocurrir en el proceso de producción de alimentos, durante la manipulación de alimentos, o a través del contacto directo con animales infectados.
Síntomas de la Infección por STEC
No todas las personas infectadas con STEC desarrollan síntomas. Algunas pueden experimentar diarrea leve o no presentar ningún síntoma. Sin embargo, otras pueden desarrollar síntomas más graves, como:
- Diarrea intensa.
- Dolor abdominal.
- Sangre en las heces.
- Fiebre.
- Vómitos.
Los síntomas generalmente aparecen entre 1 y 8 días después de la ingestión de la bacteria, con un promedio de 2 a 3 días. Es importante buscar atención médica si se experimenta alguno de estos síntomas, especialmente en niños pequeños y personas de edad avanzada.
Complicaciones de la Infección por STEC
En algunos casos, la infección por STEC puede provocar complicaciones graves, como el síndrome urémico hemolítico (SUH). El SUH es una enfermedad potencialmente mortal que afecta a los riñones, el sistema nervioso central y la sangre. Los síntomas del SUH incluyen:
- Disminución en la frecuencia de micción.
- Fatiga extrema.
- Palidez en las mejillas y el interior de los párpados inferiores.
El SUH es más común en niños pequeños, pero también puede afectar a adultos. La mayoría de las personas que desarrollan SUH se recuperan, pero algunos pueden experimentar daños renales permanentes o incluso la muerte.
Tratamiento de la Infección por STEC
No existe un tratamiento específico para la infección por STEC. La mayoría de las personas se recuperan solas en un período de 5 a 10 días. Los antibióticos no se recomiendan para el tratamiento de la infección por STEC, ya que algunos estudios sugieren que pueden aumentar el riesgo de desarrollar SUH.

El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y prevenir la deshidratación. Se recomienda descansar, beber muchos líquidos y evitar los alimentos que irritan el estómago. Si se presenta deshidratación, puede ser necesaria la administración de líquidos por vía intravenosa.
Prevención de la Infección por STEC
Para prevenir la infección por STEC, se recomienda seguir las siguientes medidas:
- Cocinar la carne de res, especialmente la carne molida, a una temperatura interna de al menos 71°C.
- Lavar las manos con agua y jabón después de manipular carne cruda y antes de comer.
- Lavar frutas y verduras frescas crudas con agua limpia.
- Evitar el consumo de leche de vaca o cabra sin pasteurizar.
- No beber agua de lagos, arroyos o piscinas contaminados.
- Mantener una buena higiene personal, especialmente después de usar el baño o cambiar pañales.
El Papel de los Biofilms en la Persistencia de STEC
STEC puede formar biofilms, que son comunidades de bacterias que crecen adheridas a una superficie y protegidas por una matriz extracelular. Los biofilms son importantes porque pueden proteger a las bacterias de los desinfectantes y los antibióticos, lo que aumenta el riesgo de infección. Además, los biofilms pueden facilitar la transmisión de STEC a través de las superficies contaminadas, como los equipos de procesamiento de alimentos.
La toxina Shiga producida por STEC es una amenaza grave para la salud pública. Es crucial tomar medidas para prevenir la infección por STEC, como seguir buenas prácticas de higiene alimentaria y evitar el consumo de alimentos o bebidas contaminados. La investigación continua sobre STEC y los biofilms es esencial para desarrollar estrategias efectivas para controlar la transmisión de esta bacteria y proteger la salud pública.
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