Cuando una persona es víctima de un accidente y está inconsciente, lo más indicado es seguir la técnica ABC (Airway, Breath, Circulation) que consiste en:
- Apertura de la vía aérea : Verificar que la persona esté respirando y que su vía aérea se encuentre completamente limpia y libre de secreciones o cuerpos extraños. Si está inconsciente, la posición de la lengua puede obstruir la vía aérea. Lo recomendado es colocar a la víctima boca arriba (supino), echando suavemente la frente hacia atrás y elevando la mandíbula para facilitarle la respiración (técnica frente – mentón).
- Búsqueda de la respiración : No solo observar la mecánica respiratoria, sino además, que lo haga sin dificultad. Verificar la frecuencia respiratoria de la persona durante el lapso de 1 minuto, permite saber si la persona cuenta con la capacidad de oxigenar su sangre, y tener un buen aporte del mismo a los diversos tejidos. Puede realizar el “M.E.S.”: mirar, escuchar y sentir la respiración durante 10 segundos.
- Circulación : Se debe valorar la circulación por los signos y síntomas de la víctima (Pulsos arteriales, sudoración y color de la piel), detener las hemorragias externas aplicando fuerte presión sobre las heridas y determinar si hay una buena frecuencia cardíaca o si existen hemorragias que amenacen la vida del paciente.
Todos estos son factores importantes para conocer la función del corazón y los vasos sanguíneos, pero además nos permite estabilizar posibles pérdidas de sangre, permitiendo así mejorar el pronóstico del paciente.
Frecuencia cardiaca normal
La frecuencia cardiaca normal en un adulto es de 60 a 100 latidos por minuto.
En niños de 1 a 10 años, la frecuencia normal es de 70 a 120 latidos por minuto.
En los lactantes, la frecuencia normal entre 120 y 150 latidos por minuto.
Es importante tomar en cuenta al examinar los pulsos arteriales, que si se aprieta demasiado la arteria se puede contraer y no permitirá notar su latido de forma adecuada.
La frecuencia cardiaca depende de varios factores, los cuales se deben tener presentes al evaluar la frecuencia cardiaca.
- La edad : Cuanto más joven es el paciente mayor es la frecuencia cardiaca fisiológica.
- El esfuerzo físico : Hace que las demandas de oxígeno por parte del organismo aumenten y, para cubrir estas necesidades, aumenta la frecuencia cardiaca. De esta manera llega más sangre oxigenada a los tejidos.
- La fiebre : Cada grado de temperatura por encima del valor normal (37 ºC), puede aumentar la frecuencia cardiaca diez latidos por minuto.
D. Nivel de conciencia
Evaluar el estado neurológico de la persona, y si su respuesta está orientada en espacio (Donde está), tiempo (Qué día es hoy) y persona (Cuál es su nombre), con el fin de diagnosticar si la persona tiene algún trauma en su cabeza o si la persona no ha consumido sustancias alucinógenas que puedan agravar la situación o desviar un posible diagnóstico.
Es importante clasificar al paciente según la escala de valoración de Glasgow, y posibilitar un tratamiento eficaz que mejore el pronóstico del paciente.
E. Exposición con control de hipotermia
Con la pérdida de sangre, las personas tienden a padecer de hipotermia, el cual es un signo de mal pronóstico. La hipotermia, junto con la acidez y coagulopatías conforman la “triada mortal”.
Estabilizadas las lesiones de mayor riesgo, se pasa a atender otro tipo de situaciones que también implican deterioro en la vida de la persona que sufre un traumatismo. En ésta fase, se hace una revaloración de todo lo que ya se estabilizó, y se evalúa si hay una buena respuesta por parte de la víctima, situaciones como: sensaciones de muerte, ansiedad por la condición de víctima, falta de información por parte del personal tratante, son condiciones que pueden ser atendidas efectivamente.
Qué es ABC y CAB
La técnica ABC es una de las primeras medidas de asistencia médica que se deben aplicar en caso de un accidente, especialmente cuando la persona está inconsciente. La técnica CAB se usa en casos de paro cardíaco.
Qué significa el ABCD en medicina
El ABCD en medicina es una variante del protocolo ABC que incluye la evaluación de la discapacidad, por sus siglas en inglés (Disability). Se considera un enfoque más completo para la atención inicial de un paciente.
El ABCD se aplica en casos de accidentes o situaciones de emergencia médica y permite a los profesionales de la salud identificar rápidamente las necesidades del paciente y comenzar el tratamiento adecuado.
El ABCD no es un protocolo universal y su aplicación puede variar dependiendo de la situación específica.
Es importante recordar que la información aquí presentada no sustituye la atención médica profesional. En caso de un accidente, es fundamental buscar asistencia médica especializada lo antes posible.
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