La candidiasis vulvovaginal, también conocida como infección por levaduras, es una infección común que afecta a las mujeres en edad fértil. Se caracteriza por un crecimiento excesivo de la levadura Candida albicans, un hongo que normalmente habita en pequeñas cantidades en la vagina.
¿Quién es el portador de la cándida?
Aunque las mujeres son las más afectadas, tanto hombres como mujeres son portadores de Candida albicans. Sin embargo, los hombres suelen ser portadores asintomáticos, es decir, no presentan síntomas. La candidiasis vulvovaginal es la segunda causa más común de infección vaginal, afectando principalmente a mujeres entre 20 y 40 años.
Entre el 50% y el 72% de las mujeres han presentado al menos un episodio de candidiasis vulvovaginal en su vida.
Causas de la Candidiasis Vulvovaginal
El crecimiento excesivo de Candida albicans puede deberse a varios factores, incluyendo:

- Relaciones sexuales: El contacto oral-genital puede aumentar el riesgo de infección.
- Métodos anticonceptivos: Las dosis elevadas de estrógenos en anticonceptivos orales de primera generación pueden aumentar el riesgo.
- Lavado y productos de higiene femenina: El uso excesivo de jabones y productos de higiene íntima puede alterar el equilibrio natural de la flora vaginal, creando un ambiente propicio para el crecimiento de Candida albicans .
- Antibióticos: Los antibióticos pueden eliminar las bacterias beneficiosas en la vagina, permitiendo que Candida albicans se multiplique.
- Diabetes: Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollar infecciones por hongos, incluyendo la candidiasis vulvovaginal.
- Embarazo: Los cambios hormonales durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de infección.
- Uso de corticoides: Los corticoides pueden debilitar el sistema inmunológico, aumentando el riesgo de infección.
- Estrés continuo: El estrés puede debilitar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de infección.
- Medicamentos inmunosupresores: Estos medicamentos pueden debilitar el sistema inmunológico, haciendo a las personas más susceptibles a las infecciones.
Síntomas de la Candidiasis Vulvovaginal
Los síntomas más comunes de la candidiasis vulvovaginal incluyen:
- Picor: Un picor intenso en los labios y entrada de la vagina es uno de los síntomas más característicos.
- Enrojecimiento: Se observa un enrojecimiento de toda la vulva.
- Flujo vaginal: Un flujo vaginal abundante, grumoso y blanco o amarillento.
- Quemazón: Una sensación de quemazón, especialmente al orinar.
- Dolor durante el coito: Dolor al tener relaciones sexuales.
- Dolor en la vulva y vagina: Dolor e inflamación en la vulva y vagina.
Es importante destacar que los síntomas de la candidiasis vulvovaginal pueden variar en intensidad y frecuencia de una mujer a otra.
¿Es contagiosa la candidiasis vulvovaginal?
La candidiasis vulvovaginal no es considerada una enfermedad de transmisión sexual (ETS), pero puede ser contagiosa en algunos casos.
La Candida albicans puede transmitirse durante el contacto sexual. Sin embargo, como los hombres suelen ser portadores asintomáticos, la transmisión puede ocurrir sin que el hombre sea consciente de ello.
También tener en cuenta que la candidiasis vulvovaginal puede ocurrir por otros factores que no están relacionados con el contacto sexual, como la diabetes o el uso de antibióticos.
Diagnóstico de la Candidiasis Vulvovaginal
El diagnóstico de la candidiasis vulvovaginal se realiza mediante un examen ginecológico y una citología vaginal. La citología permite identificar la presencia de Candida albicans en el flujo vaginal.
Tratamiento de la Candidiasis Vulvovaginal
El tratamiento de la candidiasis vulvovaginal consiste en la administración de antifúngicos, generalmente en forma de óvulos vaginales.
- Óvulos vaginales: Los óvulos vaginales se insertan en la vagina y liberan el antifúngico que combate la infección. Se necesitan varios días de tratamiento para eliminar la infección.
- Cremas antifúngicas: Se aplican en la vulva y los labios vaginales para aliviar el picor y la irritación.
Si tiene una pareja estable, ambos deben recibir tratamiento para evitar que la infección se transmita de nuevo.
Es importante completar el tratamiento completo, incluso si los síntomas desaparecen antes de tiempo. Esto ayuda a evitar que la infección se repita.
Prevención de la Candidiasis Vulvovaginal
Aunque no siempre se puede prevenir la candidiasis vulvovaginal, hay algunas medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo de infección, incluyendo:
- Higiene adecuada: Lave la zona genital con agua tibia y jabón suave. Evite el uso de jabones perfumados o productos de higiene íntima que puedan alterar el pH vaginal.
- Uso de ropa interior de algodón: El algodón es más transpirable que otros tejidos, lo que ayuda a mantener la zona genital seca.
- Evitar el uso excesivo de tampones: Los tampones pueden aumentar el riesgo de infección, especialmente si se usan durante largos periodos de tiempo.
- Mantener una dieta saludable: Una dieta rica en frutas y verduras puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico.
- Controlar el estrés: Las técnicas de relajación, como el yoga o la meditación, pueden ayudar a controlar el estrés.
- Uso de preservativos: Si tiene relaciones sexuales, el uso de preservativos ayuda a prevenir la transmisión de infecciones, incluyendo la candidiasis vulvovaginal.
La candidiasis vulvovaginal es una infección común que puede causar molestias, pero que es tratable con medicamentos antifúngicos. Si experimenta síntomas de candidiasis vulvovaginal, consulte a su médico para obtener un diagnóstico y un tratamiento adecuado.
Siguiendo las medidas de prevención, puede reducir el riesgo de desarrollar esta infección. Recuerde que la higiene adecuada, una dieta saludable y el control del estrés son factores importantes para mantener la salud vaginal.
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