La sarna es una infestación de la piel causada por un ácaro microscópico llamado Sarcoptes scabiei. Estos ácaros excavan en la capa superior de la piel para vivir y reproducirse, provocando una erupción roja con picazón intensa que puede durar meses si no se trata. A pesar de ser una condición altamente contagiosa, la sarna no es una enfermedad de transmisión sexual.
¿Cómo se contagia la sarna?
La sarna se transmite principalmente a través del contacto directo piel a piel con una persona infectada. Esto puede ocurrir a través de abrazos, besos, relaciones sexuales o incluso simplemente al compartir la cama o la ropa. Los ácaros también pueden vivir en objetos como muebles, ropa o ropa de cama, por lo que la infestación puede propagarse a través del contacto con estos elementos.
Factores de riesgo de contagio de la sarna
Las personas que viven en ambientes cerrados y abarrotados, como residencias de ancianos, centros de rehabilitación, dormitorios universitarios o cárceles, tienen un mayor riesgo de contraer sarna debido a la facilidad de contagio.
Los niños pequeños también son más susceptibles debido a la mayor probabilidad de contacto cercano en entornos como guarderías.
Las personas con sistemas inmunitarios debilitados, como las que viven con VIH o SIDA, las que están bajo tratamiento con esteroides o ciertos medicamentos, o las que se están sometiendo a quimioterapia, tienen un riesgo mayor de desarrollar una forma más grave de sarna llamada sarna costrosa.
Síntomas de la sarna
Los síntomas de la sarna suelen aparecer entre 2 y 6 semanas después de la exposición inicial. En las personas que han tenido sarna anteriormente, los síntomas pueden aparecer más rápido. Los síntomas más comunes incluyen:
- Picazón intensa , que suele empeorar por la noche.
- Erupción roja con pequeñas protuberancias o ampollas.
- Huellas de la madriguera del ácaro , que pueden verse como pequeñas líneas elevadas o descoloridas en la piel.
Los lugares más comunes para la sarna en adultos y niños mayores incluyen:
- Muñecas
- Codos
- Axilas
- Pezones
- Pene
- Cintura
- Glúteos
- Área entre los dedos
En los bebés y niños pequeños, la sarna también puede afectar:
- Cabeza
- Cara
- Cuello
- Manos
- Plantas de los pies
Diagnóstico de la sarna
El diagnóstico de la sarna suele realizarse mediante un examen físico de la piel. El médico puede buscar la erupción característica y las huellas de las madrigueras del ácaro. En algunos casos, puede ser necesario tomar una muestra de piel para examinarla bajo el microscopio y confirmar la presencia de ácaros o sus huevos. También se puede realizar una prueba de tinta de sarna para detectar los túneles excavados en la piel por los ácaros.
Tratamiento de la sarna
El tratamiento de la sarna suele incluir medicamentos tópicos, como cremas, lociones o pomadas, que se aplican directamente sobre la piel para matar los ácaros y sus huevos. Algunos de los medicamentos más comunes utilizados para tratar la sarna incluyen:
- Crema de permetrina al 5 por ciento
- Loción de benzoato de bencilo al 25 por ciento
- Pomada de azufre al 10 por ciento
- Crema de crotamitón al 10 por ciento
- Loción de lindano al 1 por ciento
En casos más graves, el médico puede recetar medicamentos orales, como la ivermectina (Stromectol). Los medicamentos tópicos deben aplicarse en todo el cuerpo desde el cuello hacia abajo, incluyendo las palmas de las manos y las plantas de los pies. Es importante seguir cuidadosamente las instrucciones del médico para garantizar un tratamiento eficaz.
Remedios naturales para la sarna
Algunos remedios naturales pueden ayudar a aliviar los síntomas de la sarna, como:
- Aceite de árbol de té: tiene propiedades antibacterianas y antifúngicas que pueden ayudar a matar los ácaros y aliviar la picazón.
- Aloe vera: conocido por sus propiedades calmantes para la piel, puede aliviar la irritación y el ardor.
- Capsaicina: presente en los pimientos de cayena, puede aliviar el dolor y la picazón al reducir la sensibilidad de la piel.
- Aceites esenciales: algunos aceites esenciales, como el de clavo, lavanda, limoncillo y nuez moscada, pueden tener propiedades antiparasitarias que ayudan a combatir los ácaros.
- Jabón de neem: los componentes activos del árbol de neem pueden ayudar a eliminar los ácaros que causan la sarna.
Es importante recordar que estos remedios naturales pueden no ser tan efectivos como los medicamentos recetados y no deben utilizarse como sustituto del tratamiento médico.
Prevención de la sarna
La mejor manera de prevenir la sarna es evitar el contacto directo con personas infectadas. También es importante lavar la ropa, la ropa de cama y las toallas de las personas infectadas en agua caliente y secarlos a temperatura alta. Los objetos que no se pueden lavar deben ser aspirados a fondo y las superficies deben limpiarse con lejía y agua caliente. La prevención también incluye:
- Evitar el contacto cercano con personas que tienen sarna.
- No compartir ropa, toallas o ropa de cama con personas infectadas.
- Lavar la ropa y la ropa de cama de las personas infectadas en agua caliente y secarlos a temperatura alta.
- Aspirar a fondo la casa, especialmente las alfombras y los muebles.
- Limpiar las superficies que pueden haber estado en contacto con la persona infectada con lejía y agua caliente.
Complicaciones de la sarna
La sarna puede causar complicaciones si no se trata, incluyendo:
- Infecciones bacterianas de la piel , debido al rascado excesivo.
- Sarna costrosa , una forma más grave de sarna que puede afectar a personas con sistemas inmunitarios debilitados.
- Picazón persistente , incluso después del tratamiento.
- Problemas psicológicos , como la ansiedad y la depresión, debido al impacto social de la enfermedad.
¿Cuánto tiempo dura la sarna?
Los ácaros de la sarna pueden vivir en una persona hasta dos meses. Sin embargo, una vez que caen del cuerpo de una persona, los ácaros suelen morir en tres o cuatro días. Los síntomas de la sarna pueden durar varias semanas después del tratamiento, ya que los huevos y los residuos de los ácaros siguen en la piel. La picazón puede persistir durante un mes o más después del tratamiento.
La sarna es una infestación contagiosa que puede ser incómoda y causar complicaciones si no se trata. Es importante identificar los síntomas y buscar atención médica para obtener el tratamiento adecuado. Los remedios naturales pueden ayudar a aliviar los síntomas, pero no deben utilizarse como sustituto del tratamiento médico. La prevención es clave para evitar la sarna, y esto implica evitar el contacto directo con personas infectadas y mantener una buena higiene. Si se sospecha que alguien tiene sarna, es importante buscar atención médica de inmediato.
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