Entender la frecuencia cardíaca normal de un niño es fundamental para detectar cualquier problema de salud. A lo largo de la infancia, la frecuencia cardíaca cambia constantemente, por lo que es importante conocer los rangos normales para cada edad y cómo tomarle el pulso a tu hijo correctamente.
¿Cuándo se considera taquicardia en un niño?
La taquicardia, o ritmo cardíaco acelerado, es una condición común en niños, especialmente durante el ejercicio o el estrés. Sin embargo, si la frecuencia cardíaca de tu hijo se mantiene elevada sin una causa aparente, es importante consultar con un médico.
La frecuencia cardíaca normal en niños varía según la edad, el nivel de actividad y el estado de salud. Aquí te mostramos una tabla comparativa de rangos de frecuencia cardíaca normal en niños:
| Edad | Frecuencia cardíaca normal en reposo (latidos por minuto) |
|---|---|
| Recién nacido (0-3 meses) | 100-150 |
| Bebé (3-12 meses) | 80-120 |
| Niño pequeño (1-3 años) | 80-110 |
| Preescolar (3-5 años) | 70-100 |
| Niño en edad escolar (6-10 años) | 60-90 |
| Adolescente (10-15 años) | 55-85 |
Cómo medir el ritmo cardíaco en niños
Para medir la frecuencia cardíaca de un niño, puedes seguir estos pasos:
Tomar el pulso a un bebé:
El mejor punto para tomarle el pulso a un bebé es en el brazo superior, conocido como pulso braquial. Acueste a su bebé sobre la espalda con un brazo doblado, de modo que la mano se encuentre a la altura de la oreja. Sienta el pulso en la cara interna del brazo, entre el hombro y el codo.
Tomar el pulso a un niño mayor:
El mejor lugar para tomarle el pulso a un niño mayor es la muñeca, conocido como pulso radial. Palpe con suavidad la cara interna de la muñeca por el lado del pulgar.

Si no logra encontrarle el pulso en la muñeca, puede probar en el cuello, donde encontrará el pulso carotídeo. Coloque con suavidad los dedos en un lado de la tráquea.

Asegúrate de que tu hijo esté relajado y que deje de correr, saltar, llorar y cosas similares durante por lo menos 5 minutos seguidos antes de tomarle el pulso.
¿Cuándo le debo tomar el pulso a mi hijo?
Normalmente, no es necesario que le tome el pulso a su hijo con frecuencia. Su médico se lo tomará en las visitas de control. Sin embargo, es importante tomarle el pulso a tu hijo si presenta:
- Una afección médica que requiere que le controle la frecuencia cardíaca. El médico de su hijo le indicará cuándo le debe tomar el pulso a su hijo, así como si lo debe hacer con regularidad o solo en algunas ocasiones. Si usted no está seguro, pregúnteselo a su médico.
- Una frecuencia cardíaca que se salta latidos, muy fuerte o muy rápida.
- Dolor de pecho.
- Mareos.
- Un episodio de desmayo.
- Respiración rápida.
¿Cuándo debo acudir al médico?
Llame al médico de su hijo para revisar los síntomas de su hijo y compartir con él la frecuencia cardíaca de su hijo. Diríjanse de inmediato a un servicio de urgencias o llame al teléfono de emergencias si su hijo presenta alguno de los síntomas citados más arriba y:
- Le cuesta mucho despertase.
- Le cuesta respirar. Los músculos que tiene entre las costillas se contraen hacia dentro o se le hinchan las ventanas de la nariz en cada respiración.
- Tiene la piel pálida o de color gris, o se le ponen los labios azules.
Consejos adicionales:
- Algunas aplicaciones de teléfonos inteligentes pueden tomar el pulso de una persona cuando se presiona con un dedo el objetivo de la cámara. Para poder hacer una buena lectura, su hijo necesita quedarse muy quieto; por eso, este método funciona mejor con los niños mayores que colaboran.
- Hay relojes inteligentes y relojes deportivos que pueden tomar el pulso. Antes de usar alguno de estos sistemas, pregunte al médico de su hijo si es una buena idea o si le recomienda una aplicación en particular para tomarle el pulso.
Recuerda que la frecuencia cardíaca de un niño es solo un indicador de su salud general. Si tienes alguna duda o preocupación, consulta con el médico de tu hijo.
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