Al nacer, los recién nacidos son sometidos a diversas evaluaciones para determinar su estado general de salud. Este procedimiento, claramente protocolizado en todos los servicios de neonatología, es una de las principales estrategias, a nivel mundial, para reducir las complicaciones e índices de mortalidad infantil ya que una adecuada valoración al nacimiento detectará posibles problemas en el recién nacido que podrán ser tratados de forma temprana.
Una parte importante de las primeras atenciones al nacimiento se dirige a la realización de un examen neurológico en el que se evalúa la actitud, tono muscular, asimetría funcional y movimientos involuntarios de los recién nacidos con el fin de descartar posibles lesiones. En esta evaluación neurológica cobra especial relevancia el análisis de los reflejos arcaicos del paciente.
¿QUÉ SON LOS REFLEJOS ARCAICOS Y POR QUÉ DEBEN VALORARSE?
Los reflejos arcaicos o primitivos son un conjunto de reacciones involuntarias que realiza el recién nacido ante la aparición de estímulos y que favorecen su supervivencia durante las primeras etapas de su desarrollo.
El sistema neurológico del recién nacido no es lo suficientemente maduro como para realizar movimientos controlados y coordinados de manera voluntaria, pero sí presenta estos reflejos de forma inducida. Es decir, la respuesta motriz del neonato está determinado por reflejos durante el tiempo en el que se termina de desarrollarse, completamente, su sistema nervioso.
Cada uno de los reflejos que presenta el neonato -más tarde desarrollaremos- tiene una función específica dirigida a la alimentación, defensa o locomoción, entre otras. Estos primeros reflejos primitivos irán perdiendo intensidad y desapareciendo, dando lugar a patronos de movimiento más complejos.
La ausencia de estos patrones al nacimiento, que como hemos visto son fundamentales para el desarrollo del recién nacido porque están relacionados con funciones vitales como la succión/alimentación, o la no integración de estos en sistemas mas complejos, evidencian una disfunción o problema en el Sistema Nervioso Central. Además, muchos de ellos desaparecen cuando se dan complicaciones como la hipotermia o la asfixia neonatal, lo que evidencia una situación crítica del neonato.
Por este motivo, los profesionales de enfermería deben conocer, identificar y saber valorar los principales reflejos del RN al nacimiento.
¿CÓMO EVALUAR LOS REFLEJOS ARCAICOS?
Existen una gran cantidad de reflejos primitivos asociados al nacimiento, sin embargo, en cuanto a la práctica clínica solo es preciso evaluar una parte de ellos y completar con los que sean suficientes si la disfunción neurológica lo precisa. Es imprescindible ajustar el examen a aquellos que sean necesarios ya que el neonato podría mostrar cansancio ante las pruebas y movimientos.
Para realizar el examen y que este sea lo menos estresante para el neonato, se recomienda que el paciente se encuentre en un estado de “alerta tranquila” o somnoliento, aunque también podría realizarse si el bebé está dormido. En el último caso, la evaluación será menos precisa ya que el recién nacido se encuentra más débil. El examen quedará descartado si el neonato está llorando o en una situación de alerta.
En cuanto a la evaluación de los reflejos arcaicos se tendrán en cuenta dos parámetros principales: intensidad y cronología.
- De 0 a 4 semanas los reflejos se presentarán en su máxima intensidad
- De 8 a 12 semanas comenzarán a disminuir hasta su desaparición
- A partir de las 12 semanas, si el RN sigue presentando reflejos de forma clara indica que existe posibilidad de una patología en el sistema nervioso
¿QUÉ REFLEJOS ARCAICOS DEBEN SER EVALUADOS?
Los reflejos al nacimiento que deben ser evaluados por los profesionales son:
Reflejo de succión
Es uno de los reflejos más desarrollados en el neonato, aunque puede no estar presente en recién nacidos con baja edad gestacional, lo que dificultad la alimentación oral. El reflejo se comprueba introduciendo en la boca del paciente el pezón de la madre, un chupete o simplemente el dedo. El recién nacido, entonces, realizará movimientos rítmicos y coordinados de lengua y boca al contacto en la boca con el objeto. Este reflejo podría estar ausente tras la nutrición.
Reflejo de búsqueda
También es conocido como reflejo de hociqueo o de “puntos cardinales”. Cuando al recién nacido se le aplica un estímulo en la mejilla o, alrededor, de la comisura de la boca esta gira su cabeza hacia al estímulo, abre la boca y desplaza labios y lengua. Este reflejo aparece de forma precoz cuando el neonato esta en contacto con el abdomen de la madre, en búsqueda del pezón y está muy vinculado al reflejo de succión. La actividad refleja se incrementa cuando cuanto mayor sea la sensación de hambre del paciente.
Reflejo Moro
Es uno de los reflejos más conocidos. Se valora poniendo al recién nacido sobre una superficie dura y semisentado. El reflejo moro cumple tres fases:
- Extensión y abducción de los brazos
- Aducción de los brazos en y flexión de los antebrazos, en forma de abrazo
- Llanto o gesto de ansiedad
El reflejo moro valora la amplitud y velocidad del movimiento, así como la capacidad del recién nacido de aprenderlo.
Reflejo de Galant o incurvación del tronco
El reflejo se produce al colocar al recién nacido en posición prono o suspensión ventral y aplicar un estimulo pasando el dedo índice por su columna. La fricción se realizará desde el cuello hasta el coxis en ambos lados de la espalda y producirá una fuerte incurvación del tronco hacia el lado en el que se ha realizado el estímulo. Es posible que se de un episodio de agitación o llanto tras el reflejo.
Reflejo de la marcha automática
Este reflejo, al igual que el Moro, es uno de los más empleados y se evalúa en todos los recién nacidos. Se activa al sostener desde el tronco, por debajo de la zona axilar, al recién nacido e inclinarlo levemente hacia delante. El neonato mueve los pies de forma involuntaria como si estuviese caminando hacia delante. Este reflejo suele desaparecer a los tres meses y se convierte en un movimiento voluntario.
Reflejo tónico cervical o reflejo del cuello
La evaluación de este reflejo se realiza cuando el recién nacido se encuentra en posición de decúbito supino. Consiste en girar la cabeza hacia uno de los lados. El brazo y la pierna de ese lado quedarán extendidos, mientras que los del lado contrario se flexionarán. Se produce por un desequilibrio en los hemisferios cerebrales que hacen que de forma alterna predomine el uno sobre el otro. Si el reflejo se prolonga por encima de los tres primeros meses es muy posible que existe una afección del sistema nervioso central.
Reflejo de presión palmar
En este reflejo se examina la capacidad e intensidad del recién nacido para agarrar un objeto, la simetría en los miembros superiores y el tiempo que dura la presión. Se ha observado que este reflejo está ligado a un descenso de la frecuencia cardíaca del recién nacido, que también se da en el feto cuando se agarra al cordón umbilical, y se interpreta como una expresión fisiológica con características sedante. Además, estás investigaciones sugieren que este reflejo puede estar unido al un apego temprano con un efecto emocional positivo.
Reflejo de presión plantar o Babinski
Este reflejo se trata de la respuesta a una presión en la planta del pie que hace que el recién nacido flecte los dedos de los pies. Este reflejo, puede denominarse reflejo de Babinski cuando al ejercer el estímulo desde el talón hacia los dedos, la repuesta del recién nacido consisten en la hiperextensión del dedo gordo y la separación del resto. Para la realización de este estimulo es imprescindible que el neonato se presente en un estado de vigilia tranquila. La ausencia de este reflejo durante el primer medio año de vida puede estar asociado a un problema neurológico, generalmente, parálisis cerebral espástica.
Reflejo de extensión de dedos
Este reflejo se activa ejerciendo presión en el dorso de la mano o sobre la superficie ulnar del dedo meñique. Se entiende que el reflejo es completo cuando se produce una extensión de, al menos, tres dedos. Al igual que el reflejo de presión palmar, indica la situación de neurodesarrollo del paciente.
El análisis de los reflejos recogidos en el artículo, en situaciones determinadas por el estado clínico y necesidades del neonato, pueden ofrecer a los profesionales de enfermería una ayuda en la valoración y detección de trastornos neurológicos y motores. Conocerlos, saber estimularlos y evaluarlos podría prevenir complicaciones en edades más tardías.
¿Cuándo desaparecen los reflejos arcaicos?
Cuando tu bebé nace posee una serie de reflejos primitivos, recuerdo del instinto que en el pasado los humanos compartieron con otras especies de animales, que le ayudan a adaptarse y dan cuenta de su estado neurológico.
¿Por qué se generan estos reflejos en bebés?
Los bebés humanos nacen neurológicamente inmaduros y estas respuestas automáticas proceden de una antiquísima herencia genética. Algunos de ellos irán desapareciendo y otros se convertirán en actos voluntarios que le permitirán adquirir habilidades. Que estén presentes al nacer y que vayan desapareciendo paulatinamente, además de ayudar al bebé permite evaluar el correcto estado y desarrollo de su sistema nervioso.
Seguramente algunos de los reflejos, como los de búsqueda, succión y prensión, te resultarán muy familiares. Pero podrás observar algunos más cuando lleves a tu bebé a las revisiones pediátricas. La edad a la que va desapareciendo cada uno puede variar en función del desarrollo y maduración neurológica de cada bebé y debe ser tu pediatra quien verifique y valore cómo se va desarrollando el proceso madurativo del tuyo.
Qué son los reflejos y cuáles son sus tipos
¿Alguna vez te preguntaste por qué pateas cuando el médico te golpea la rodilla con un martillo de caucho? Se debe a los reflejos.
¿Qué es un reflejo?
Un reflejo es un movimiento involuntario o automático del cuerpo en respuesta a algo; ni siquiera tienes que pensarlo. Tú no decides patear, simplemente lo haces. Existen muchos tipos de reflejos y todas las personas sanas los tienen. De hecho, nacemos con la mayoría de los reflejos.
Reflejos de protección
Los reflejos protegen al cuerpo de cosas que pueden lesionarlo. Por ejemplo, si colocas la mano en una estufa caliente, un reflejo hace que la quites inmediatamente, incluso antes de que tu cerebro reciba el mensaje: "¡Caramba, está caliente!".
Otro reflejos de protección son pestañear cuando te entra algo en los ojos o levantar el brazo si arrojan una pelota hacia ti. Incluso la tos y los estornudos son reflejos que permiten despejar las vías aéreas y eliminar elementos que las irritan.
¿Qué es el RTP?
El reflejo que tu médico controla golpeándote la rodilla recibe el nombre de "reflejo rotuliano". También recibe el nombre de "reflejo tendinoso profundo" (RTP) porque el médico te golpea un tendón llamado tendón rotuliano. Con este golpe, se estira el tendón y el músculo del muslo que se conecta con él. Después, se envía un mensaje a la médula espinal para indicarle que se estiró el músculo.
La médula espinal envía un mensaje rápidamente al músculo para indicarle que se contraiga. La contracción del músculo hace que patees. Tal vez te preguntes por qué existe ese reflejo. Este tipo de reflejo es importante para mantener el equilibrio. Cuando estás de pie, la gravedad puede hacer que la rodilla se flexione levemente y, si no tuvieras el RTP para enderezar la rodilla y mantenerte erguido, podrías sufrir una caída.
Los médicos comprueban el RTP para asegurarse de que el sistema nervioso esté funcionando correctamente. Además de la rodilla, también se pueden comprobar los reflejos a lo largo de la parte externa de los codos, el pliegue interno del codo, en las muñecas y en los tobillos.
Por lo tanto, la próxima vez que el médico te golpee con su martillo de caucho, puedes preguntarle "¿Cómo están mis reflejos tendinosos profundos?".
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